Nuevo Curso

“MIMOSA “ y LA NADA EXISTENCIAL PUESTA EN LAS URNAS

“……Todos durmiendo el sueño profundo , del cual muchas veces me temo que no despertaremos hasta que no nos arranque de él el rugido de las bombas” (George Orwell . Homenaje a Cataluña)

El 16 de octubre de 1936 es fusilada en Perdiguera (Zaragoza) la militante anarquista Georgette Léontine Roberte Augustine Brivady, más conocida como Georgette Kokoczynski o Mimosa. Quienes hacemos “Nuevo Curso” nos enteramos hoy por una publicación de una agrupación anarquista, por la que nos sentimos agradecidos por haberla puesto a conocimiento.
De inmediato nos pareció necesario colectivizar la memoria en el presente, en tanto ninguna muerte en lucha es en vano, sino un eslabón de esa misma lucha , que no solo es de enfrentamiento directo con el enemigo de clase en todo momento y en particular en una situación revolucionaria como aquella, sino que en períodos de preparación como el actual, necesita irremediablemente del señalamiento de los enemigos disfrazados de amigos . No otra causa podría explicar la distancia en el tiempo y los objetivos sin cumplir, que la presencia funcional de estos factores subjetivos que con alarde del manejo de la táctica, acusan a quienes los individualizan , de ultraizquierdistas y ocultan su estrategia reformista .

Trotsky tuvo oportunidad de indicar sobre este aspecto de la cuestión que hace de la intervención política solo un rosario de chicanas segregativas y un elogio vano de una nueva versión del voluntarismo de la nada , tan frecuente en otras épocas históricas de la lucha de clase en nuestro país. En ese sentido , en la coyuntura de su tiempo vital, y en defensa del marxismo , señalo que:

“Sabemos que las tendencias políticas no existen «en el aire»; las desviaciones y los errores, cuando son persistentes y prolongados, deben tener una raíz de clase. Hablar del ultraizquierdismo sin definir sus raíces sociales significa remplazar el análisis marxista con «ideas brillantes». La derecha, los críti¬cos oportunistas del stalinismo van más allá y en realidad reducen todos los errores de la Comintern a un simple error de tipo ideológico. Sobre una base suprasocial, supra¬histórica, casi mística, se transforma al ultraizquierdismo en una especie de espíritu malevolente similar al que devora a los cristianos más piadosos”.
Con esa necesidad de la evocación de una vida en lucha, de un período de lucha revolucionaria de clase contra clase , en el relato de las circunstancias aciagas de la derrota, es que tomamos esta noticia que saca del olvido a Georgette Kokoczynski o “Mimosa”, porque como lo supiera indicar Ricardo Piglia ,” Muchas veces lo que se ha leído es el filtro que permite darle sentido a la experiencia; la lectura es un espejo de la experiencia, la define, le da forma”. ( El último lector).
De inicio, nos pareció necesario marcar el contraste de ese sentido vital de la existencia que trasmite la lucha de las mujeres en el frente de Aragón y su entrega, con el actual vació existencial , marcado por conformaciones culturales del enemigo de clase bajo el formato posmodernista, que solo llevan más temprano que tarde a escenarios como el que con forma de presagio. describe Onetti, con narrativa ficcional, en El Astillero, donde nos dice:

“Desdobló el diario para sentarse encima, estuvo mirando la forma nublada de la cosa de enfrente, el trajinar de camiones en la explanada de la fábrica de conservas , los botes de trabajo y los que se apartaban, largos, livianos, incomprensiblemente urgidos del Club de Remos. Ain abandonar la piedra húmeda del muelle, almorzó pescado frito, pan y vino, que le vendieron muchachitos descalzos, insistentes, vestidos aún con harapos de verano . Vio el arribo de la balsa y su descarga, examinó con negligencia las caras del grupo de pasajeros, bostezó, separó de la corbata negra el alfiler con perlas para limpiarse los dientes . Pensó en algunas muertes y esto lo fue llenando de recuerdos de sonrisas despectivas , de refranes, de intentos de corrección de destinos ajenos , en general confusos , ya cumplidos , hasta cerca de las dos de la tarde, cuando se levantó, hizo correr dos dedos ensalivados por la raya de los pantalones, recogió el diario y se fue mezclando con la gente que descendía la escalinata para ocupar la lancha entoldada, blanca, que iba a remontar el río….)Juan Carlos Onetti, El Astillero)
Otro aspecto del problema es el fenómeno que describe con su sangre y la de sus compañeros Georgette Kokoczynski o “Mimosa” y que en plano literario con mayor nitidez denuncia Orwell en Homenaje a Cataluña, al señalar al Partido Socialista de Unificación Catalana PSUC y el Partido Comunista Español como las organizaciones políticas que jugaron en la lucha de clases en formato de enfrentamiento bélico directo, el rol de verdaderos sepultureros de la revolución española.
Esas expresiones políticas no han salido de la escena aún hoy, anidan de las más variadas formas, en particular luego de la caída del Muro de Berlín. No dejan de tener sus momentos significativos en cada estadío que presente la lucha de clases. Son los mismos que hoy de mil y una forma te piden el voto para legitimar la dictadura del orden burgués y su parlamento, ocultando en todo momento la condición formal y funcional de su institucionalidad como parte del poder del Estado de la burguesía.
El programa político del socialismo revolucionario a partir del triunfo de la revolución de octubre implica desarrollar y continuar la revolución obrera y socialista a escala mundial, como herramienta de poder de los trabajadores para terminar con tod forma de opresión y explotación y por esa via generar una nueva sociedad de productores libres asociados, donde un nuevo ser humano, torne real el principio de comunidad, como contenido necesario de relaciones sociales justas.

Georgette Kokoczynski o “Mimosa que fue su nombre artístico obtuvo el diploma de enfermería. El 28 de agosto de 1936 participó en un mitin en la sala parisina Wagram en apoyo de la Revolución española y el 18 de septiembre de 1936 marchó a luchar en la Guerra Civil española y se enroló en el Grupo Internacional de la Columna Durruti.
Enviada al frente de Aragón, se ocupó con las militantes anarquistas alemanas Augusta Marx y Madeleine Gierth de la enfermería y de la cantina. Georgette Kokoczynski murió el 16 de octubre de 1936 durante la batalla de Perdiguera (Zaragoza, Aragón, España), junto con otras enfermeras y decenas de voluntarios extranjeros. Fue capturada por las tropas franquistas, fusilada con otros compañeros y, según ciertas testigos, su cuerpo fue quemado en una granja.
No hay distancia de esa lucha y ese fatídico resultado, con aquello que puso en juego la joven vanguardia de trabajadores y trabajadoras argentinos en la lucha por el socialismo desde el Cordobazo. En las apariencias la semejanza solo se implica en muertes o desapariciones, pero en lo sustantivo , en la dialéctica que no se detiene, esta el hilo rojo de la superación del capitalismo y su institucionalidad jurídica estatal. Si hoy supimos de Georgette Kokoczynski denunciando nuestra ignorancia, eso no nos impide rescatarla y abrazarla desde un solo y mismo objetivo y el mismo odio a la opresión y la explotación.
El reformismo electoralista de los que se autoperciben como la izquierda de la república burguesa donde han inscripto sus partidos y “legalizado” sus haceres, ahora uno de los métodos de autopreser¬vación de una fracción cada vez más presionada por el desarrollo de la crisis capitalista mundial.
Nuestros objetivos no caben en las urnas que colocan los explotadores , sea cual fuera el sobre o la papeleta que nos llamen a tomar en nuestras manos . Los métodos históricos de lucha de los trabajadores, no han dejado nunca de marcarnos otro camino.

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