Algunos artículos del proyecto de ley de Modernización Laboral que busca tener sanción el próximo viernes 27 de febrero, derogan parte de la ley de ejecución de la pena 24.660 ya que quedan sin efectos los incisos F) y G) del artículo 107 y el 117 de ese texto legal.
La fundamentación o expresión de motivos de esas leyes que pierden vigor formalmente, ya que en los hechos su cumplimiento era siempre motivo de conflictividad por la propia acción del servicio penitenciario, es el principio ideológico general según el cual la actividad productiva que desarrollen los condenados debe remitir a su tratamiento como sujetos de derechos de esas normas laborales , en particular, que debe ser remunerado
Esta sensible afectación que impone una alteración de una situación objetiva por empleo de una técnica legislativa que incorpora artículos que derogan regulaciones carcelarias anteriores, so pretexto de modernización laboral.
Está claro que toda norma jurídica busca abarcar un aspecto de a realidad, modificarlo o intentar generarlos a partir de los intereses de la burguesía dominante, porque su existencia es de la esencia misma del orden social que la burguesía utiliza para consolidar por reiteración y consenso su hegemonía dentro de una sociedad de clases.
Pero cuando se actúa de esa manera, los propios intelectuales funcionales al poder burgués enseñan en sus universidades públicas o privadas, que existe una totalización del derecho que lo configura como sistema, premisa que obliga a que una norma vigente no contradiga a otra en sus propios fundamentos y más aún, que penetre en el ámbito de especificidad de aquella.
Dicho de otra manera, cuando se sancionó en su tiempo la ley 24660, la ficción parlamentaria representó un debate sobre su contenido destacando que su fundamento era dar viabilidad en lo concreto y en curso del cumplimiento de la pena que le ha sido impuesta a un sujeto, al ideal resocializador dentro de lo cual el desarrollo de actividades laborales productiva de valor es un instrumento en pos de ese objetivo. Luego una reforma del régimen laboral no puede avanzar sobre ese paradigma, que tal como se suceden los hechos políticos quedará una vez más en el espacio de la frustración, denunciando nuevamente que el objetivo del encierro carcelario es exclusivamente la destrucción del sujeto detenido y el castigo por el castigo mismo.
De esta forma, los que avanzan en nombre de una cierta y específica libertad se llevan por delante la propia construcción falsa de la verdad que oportunamente tejieron para justificar las penas y las cárceles. Esta claro que estamos frente a una operación política contenida en la más general acción de la burguesía en contexto de lo que se llama una revolución desde arriba o revolución inversa.
Estamos frente a la realización permanente de un criterio de libertad impuesta por la clase que tiene posición dominante en la sociedad a partir de su lugar de propietario en la relación social capital que supone la esclavitud y el incremento del castigo para quienes se encuentran cumpliendo condena en cualquier cárcel del territorio nacional.
El carácter fortuito de las condiciones de vida en razón de lo cual, ahora las personas parecen más libres, pero en realidad están más sometidas a la contingencia, la arbitrariedad y la violencia de la clase dominante. Libertad es hoy la forma aparente de nuestra falta de libertad.
Hegemonizada por la burguesía, el contenido concreto de la libertad se convierte en la potestad de hacer lo que venga en ganas. Libre es para poco y se traduce en el acto específico de dominar o en el uso potencial de esa posibilidad en cualquier momento. Así se puede ver como un propietario, cercena las condiciones de existencia de mil familias que durante décadas le permitieron hacerse del valor que estas producían con la materialización de su fuerza de trabajo.
Para advertir que esto no implica ninguna puesta a día de nada y sí la reiteración por otros medios de los mismos mecanismos de dominación que le otorgaron la hegemonía en la sociedad de clases que genera el orden social capitalista , basta con referenciar que en el volumen I de El Capital Marx se refiere al mercado como «auténtico Edén de los derechos innatos del hombre» gobernado por «la libertad, la igualdad, la propiedad y Bentham». Libertad es el velo ideológico que oculta la morada secreta de la producción y la explotación del trabajador.
También es significativo poner de relieve , en el sentido expuesto que en ¿Qué hacer?, Lenin agrega que la : «Libertad es una gran palabra, pero bajo la bandera de la libertad de industria se han librado las guerras más rapaces, bajo la bandera de la libertad de trabajo se ha expoliado a los trabajadores».
En otras palabras, la “libertad que avanza” es la libertad que sirve de cobertura ideológica de la explotación y la opresión. En el mismo escenario, quienes se auto referencian y denominan como “la izquierda” sin aclarar que lo son del Estado constitucional republicano construido por la burguesía y su forma de gobierno con democracia indirecta , indicando que hay espacio político estratégico para una revolución “democrática” e ignorando que para el orden social ella ya se ha producido, defieren a las premisas liberales y republicanas, al razonar en terreno equivocado y avalar nociones de libertad que conceden prioridad a los derechos individuales, la propiedad privada y la ciudadanía , por esto no han le han dado desarrollo a esta derogación implícita por otra norma que no debate en particular la cuestión, de la condición de seres humanos a quienes cumplen condena , negando en los hechos que se remunere su trabajo.
Lo que ha hecho ahora, la acción de los operadores del poder político de la burguesía es traer a cuento so pretexto de modernización, las advertencias de Foucault producidas hace décadas atrás, permitiendo que ellas tomen cuerpo y trasciendan el espacio del mero discurso.
Para Foucault la cárcel no es simplemente un lugar para castigar un delito, sino un mecanismo para gestionar ilegalismos y producir un determinado tipo de sujeto dócil al servicio del poder disciplinario. En Vigilar y Castigar, se ocupó de indicar que el castigo carcelario representa el paso del suplicio físico (tortura pública) a una tecnología de poder más sutil y eficiente: la disciplina. La cárcel busca no solo encerrar, sino moldear el cuerpo y el alma del delincuente, convirtiéndolo en un sujeto dócil y normalizado a través de la vigilancia constante, el control del tiempo y la corrección.
Estamos frente al desarrollo intensivo de tratos inhumanos y degradantes con fundamento legal y consenso social tácito. Mediante el proyecto que probablemente sea sancionado el viernes próximo se avanza en el objetivo de reducción a cosa u objeto del detenido a quienes no se le remunerará su trabajo, haciendo paragógicamente que en su caso se concrete la amenaza de servidumbre que propagandísticamente supo poner en escena la izquierda del régimen. En definitiva, quien purga una pena de castigo carcelario, encierro bajo un orden social interno que lo deshumaniza y lo convierte cosa, recibe por vía indirecta y solapada el reparto negativo de otras normas que no fundamentan su extensión al régimen carcelario y solo actualizan el deseo cultural de profundizar el castigo por esta “nueva manera del suplicio”
Las libertades democráticas, el complejo problema del castigo penal y la vigencia del poder punitivo de clase esta ligado de manera directa y contenido en ella , respecto de la relación capital-fuerza de trabajo y los efectos específicos de la ley de valor , si no se cuestiona esa situación objetiva en términos políticos y no se avanza en su superación por otro orden social que termine con ese entramado ideológico , las tendencias hacia la deshumanización de la existencia se seguirán generalizando poniendo en crisis el sentido humano de su contenido y la propia razón de existir.
“La teoría de la revolución permanente exige en la actualidad la mayor atención por parte de todo marxista, puesto que el rumbo de la lucha de clases y de la lucha ideológica ha venido a desplazar de un modo completo y definitivo la cuestión, sacándola de la esfera de los recuerdos de antiguas divergencias entre los marxistas rusos para hacerla versar sobre el carácter, el nexo interno y los métodos de la revolución internacional en general”…..” Sean las que fueren las primeras etapas episódicas de la revolución en los distintos países, la realización de la alianza revolucionaria del proletariado con las masas campesinas sólo es concebible bajo la dirección política de la vanguardia proletaria organizada en Partido Comunista. Esto significa, a su vez, que la revolución democrática sólo puede triunfar por medio de la dictadura del proletariado, apoyada en la alianza con los campesinos y encaminada en primer término a realizar objetivos de la revolución democrática”… La dictadura del proletariado, que sube al poder en calidad de caudillo de la revolución democrática, se encuentra inevitable y repentinamente, al triunfar, ante objetivos relacionados con profundas transformaciones del derecho de propiedad burguesa, La revolución democrática se transforma directamente en socialista, convirtiéndose con ello en permanente.” (León Trotsky “¿Qué es la revolución permanente?
(Tesis fundamentales)”.
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