Según se da por cierto en base a un discurso generalizado y no controvertido, en particular desde la llamada ciencia penal, un esquema Ponzi es un fraude financiero que paga ganancias a los inversores antiguos utilizando el dinero aportado por nuevos participantes en lugar de generar beneficios reales. El sistema no es sostenible y colapsa cuando nuevos fondos dejan de entrar.
En la novela “Ensayo sobre la Ceguera” Un hombre parado ante un semáforo en rojo se queda ciego súbitamente. Es el primer casó de una «ceguera blanca» que se expande de manera fulminante. Internados en cuarentena o perdidos en la ciudad, los ciegos tendrán que enfrentarse con lo que existe de más primitivo en la naturaleza humana: la voluntad de sobrevivir a cualquier precio.
En uno de sus pasajes, tal vez el más revelador para ilustrar y generar esto que hoy tratamos de escribir desde este sitio web, La mujer del oftalmólogo observa con impotencia cómo los hombres, al perder la vista, confunden la pared con el retrete y actúan por instinto en la degradación, manteniendo su secreto para sobrevivir. Decide guardar silencio para proteger su visión, cargando con la culpa y sosteniendo el frágil pacto de la miseria compartida.
Ensayo sobre la ceguera es la ficción de un autor que nos alerta sobre «la
responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron». José Saramago traza en este libro una imagen aterradora -y conmovedora- de los tiempos sombríos que estamos viviendo.
Sin embargo, el mismo autor en la célebre novela” Ensayo sobre la lucidez”, la tesis central expone que el voto en blanco masivo desata una crisis profunda de legitimidad, revelando el miedo autoritario del poder y la desconexión total entre los gobernantes y los ciudadanos. En lugar de un análisis reflexivo, la negativa masiva a elegir las opciones oficiales provoca pánico en el Estado, evidenciando que las estructuras políticas tradicionales dependen de la sumisión formal del pueblo para sobrevivir. Estamos convencido que ese es el rumbo , pero que ese rumbo no se viabiliza, sin organización de clase , política autónoma de los trabajadores y partido de su vanguardia con programa socialista y estrategia de poder obrero.
En la sociedad donde sobrevivimos, con características formales y de apariencias producidas desde planificaciones previas, se imponen debates parcializados, según sea que la agenda de la clase dominante y los operadores políticos que gestionan sus intereses desde la institucionalidad de su Estado , disponga o no dar curso a la herramienta parlamentaria que busca consensuar con la forma jurídica ley , como interés de todos lo que en realidad es del interés de un sector interno de la clase social dominante.
Esa es la forma prioritaria que asume la dominación de clase. Esa modalidad es la que torna necesaria a la representación de lo que se autodenomina “la izquierda” que con buen criterio designa una posición pero sin dejar en claro para aquellos a los que se dirigen , que esa ubicación remite a una sustancia esencial, que en este caso es la forma de Estado republicana.
La necesidad de la existencia de ese bloque deviene del imperativo de dar a la vacía discusión en el congreso, que se da previo infinitos encuentros y acuerdos de forma tal que todo pasa a ser una simple obra de teatro de barrio, porque cada cual atiende a su juego y como se decía hace mucho; “Al don pirulero”. Ese obra teatral con final escrito , requiere que haya quien juegue el papel de la impugnación estéril y allí es donde se repiten con gritos, picardías, ardides todos inocuos, los políticos profesionales de la cooperativa electoral FITU.
De esta forma, se arma la gestión acudiendo entonces a un factor esecial. La parcialidad del fenómeno y del interés material que le motiva.. Así es que un día se debate la educación y mes después se discute que se hace con el territorio y sus tierras.En el medio se instauran las formas de la relación capital-trabajo y se lo adereza con el financiamiento de la universidad pública. Nunca aparece el todo, esto es, nunca se discute la forma de gobierno, la forma de Estado republicana y las relaciones de producción en las que se estructuran . De este modo, la pertinencia del debate de ideas se fragmenta en infinitos accidentes que dejan vivos a los factores de la tragedia social que implica sostener a los trabajadores e la pobreza creciente.
En todos los casos, la cooperativa electoral FITU presenta el punto específico de la agenda burguesa , con el consabido todo o nada, que es tal hasta que se vota, luego cada uno a su casa, hasta que se los vuelva a requerir. Hasta que eso ocurra los burócratas de esa cooperativa ocupan su tiempo diseñando charlas, visitando medios de comunicación , metiendo la nariz en el nido del otro y en dar
continuidad a acciones de financiamiento, todas matizadas con alguna presencia de calle si es que alguien por fuera de su metodología de aparato, aún piensa en recurrir a esa actividad de manera espontanea.
Todo eso , después de décadas en que los métodos descriptos se fueron refinando, la paradoja es que, todo ese andamiaje de dominación y de subjetivización eliminada a base de intensificación de la alienación de los explotados y oprimidos, exhibe signos de un colapso interior no contemplado sino en el plano de la simple competencia entre los que mandan , que obliga a repensar la situación así descripta y determinar en buen criollo, “si se saca el paraguas por si llueve o no”.
A lo que apuntamos específicamente y con insistencia desde que el fenómeno tomó mayor visibilidad, es que, en este caso, el rol del paraguas lo juega en términos personales la abogada Myriam Bregman, que ha sido ubicada ahí ,en las gateras de este hipódromo , como en su momento lo supo estar el hoy presidente Milei, es decir, para el caso específico que el sistema necesite de alguien fuera de sus líneas estructurales y su elenco de intelectuales orgánicos, para continuar reproduciendo su situación dominante dentro del orden social y no esperar a estar empapados para construirlo.
Sin embargo, el fenómeno luce contradictorio porque existe por un lado el peligro de que ese forzado viento de cola que se le esta otorgando a Bregman quien pasea por los medios oficiales y a la que se le da lugar aún desde el formato de impugnarla por sus formas. Lo cierto dentro de este aspecto es que , tal como si fuese un producto de uso múltiple, Bregman sirve para dar cuerpo de mujer a todo el descontento posible y canalizarlo, en particular acudiendo al deseo de lo femenino de ocupar un sitio que no fuese el de señoras del orden burgués como en su momento lo fue la Dra. Carrió o la propia Cristina Kirchner. Por eso, el FITU, como cualquier productor PYME ha doblado la apuesta y le dice a los consumidores ampliados que Bregman asume la representación de “la nueva clase trabajadora” es decir, se despega de su propio pasado y si antes decía que su utilidad era ser la voz de los trabajadores , ahora también sirve para expresar al que pensó que creaba su propio emprendimiento y se autoexplota haciendo empanadas, manejando un auto al servicio de otro , o pedaleando una bicicleta, muchas , pero muchas horas para sobrevivir , ofreciendo como panacea, y según se puede ver, volver al trabajo normatizado, regularizado y tan explotador como el otro, pero con obra social, vacaciones y jubilación digna. Porque en definitiva ese es el paraíso anticapitalista que vende el FITU, que desde 1945, el peronismo supo conseguir, también vendiéndolo como ofrenda del dios Estado, personificado en un sujeto y toda la mística de su luchadora compañera , también a “una nueva clase obrera “ a la que Eva Duarte, mejor carecterizo como “cabecita negra”, ajena a los ortodoxos estalinistas y los anarquistas que boquiabiertos solo atinaron a unirse o caracterizarlos como fascistas.
Es cierto, que el tiempo no hace círculos. Más cercano al conocimiento del fenómeno es aquello de “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa. Caussidière por Dantón, Luis Blanc por Robespierre, la Montaña de 1848 a 1851 por la Montaña de 1793 a 1795, el sobrino por el tío. ¡Y a la misma caricatura en las circunstancias que acompañan a la segunda edición ….”(Carlos Marx. El 18 Brumario de Luis Bonaparte)
Más allá del fenómeno en sí, que como dijimos anteriormente no escapa de la complejidad y como tal tiene muchos elementos integrantes que se contradicen entre sí, pero conforman una totalidad , pero esa totalidad deja ver un colapso interior. Por un momento los vínculos sociales cotidianos y los episodios generalizados en el mundo dan cuenta de sucesivos derrumbes que operan dentro de lo ya existente, pero que sin embargo no se derrumba en sí. Hay un temblor que lo atraviesa todo . Un sismo. Todo comienza a resquebrajarse y el mundo ha dejado de ser un lugar seguro. La tierra y lo humano, pierden su fertilidad creadora y la aridez comienza por insinuar el desierto. No es una revolución permanente, es una catástrofe continua.
Así las cosas, los que dicen que luchan se embarcan y buscan que los demás hagan lo propio en una “estafa piramidal”, en la que acogen a sus “militantes agentes vendedores” como un soporte que busca más víctimas para que el fraude continúa , pero que a la vez los victimiza , sabedores que en ese tipo de embuste , es decir, tanto en el esquema Ponzi como en la estafa piramidal, el motor principal es la entrada constante de dinero de nuevos aportantes para pagarle las supuestas ganancias a los participantes anteriores. Cuando la cadena de nuevos ingresos se frena, el sistema colapsa de forma inevitable.
El fracaso posible del esquema Ponzi, Myriam Bregman, dejará una nueva derrota dejará de continuar y no ser advertido en la vanguardia, a sus vendedores exhaustos y fundamentalmente defraudados , incapaces de retener el giro de los asuntos sociales en beneficio de la clase dominante, que en todo esto se llevará la parte del león. Eso sí, pasado un tiempo, volverán los grupos de estudio, las charlas profusas en donde fuere, para explicar ¿ Por qué fracasó Myriam Bregman? Y en el aparato productivo que la engendró, nuevos aprendices de burócratas forzaran fracciones diciendo que hay que hacer una autocrítica y advertir que no supieron llegar a la nueva clase trabajadora, que por entonces deberá tratar de ver como se las entiende con los escenarios de la miseria y la indigencia renovados que el capital ha podido consolidar sin ceder un espacio de su dominación, esta vez ejercida por un conspicuo operador de su propia matriz.
Lo cierto, y de lo que hay que tomar debida nota para no llorar luego sobre la leche derramada, es que todos los que de una manera u otra estamos sometidos a una relación de explotación y los que anhelamos de modo consciente emanciparnos, parecemos haber adquirido un cierto entusiasmo y abstracta convicción propia de los usuarios -luego víctimas- de las estafas piramidales, sin saber que más temprano que tarde nos enfrentaremos al monstruo de la realidad. Es mayoritaria la creencia en que son posibles las ventajas con bajo esfuerzo. Si así no fuera, la estafa no correría en sus inicios como reguero de pólvora . En definitiva se da en términos políticos aquello de hacer un gran negocio con bajo compromiso o esfuerzo. Le doy el voto a la rusa, la zurda, o como se quiera llamar y ella luego no paga la deuda, incrementa el salario, le sube los impuestos a los grandes terratenientes, y todos felices, simplemente con un papel dentro de una urna. Eso da para embalarse, pero termina precisamente en la misma urna, tal como sucede cuando se pone el dinero, pensando en triplicarlo en breve espacio temporal.
Gran parte de quienes somos explotados , obran cotidianamente y por lo que reciben de los vendedores de planes de felicidad lanzados a las redes, detrás de cualquier micrófono , que el poder está ahí , fijo, eterno, siempre en el mismo sitio y que en definitiva los está esperando para que ellos, astucias propagandísticas, chicanas picarescas y mucha imagen con carita salvadora-luchadora, lleguen al reparto de bienes.
Todos creen, es decir, todos profesan la fe, una virtud teologal pero como tal , metafísica y ajena a lo concreto. Todos esperan con fe, nadie avisa que al final del camino está el abismo. Ellos, los que venden el producto, en algún momento saltarán con tiempo, pero el resto ,los creyentes harán de la frustración el contenido concreto del dolor de la caída.
Desde lo descripto, con los pies sobre la tierra, ya sin falsos conductores, o ciegos que guían a otros ciegos, nos queda una posibilidad que implica necesariamente despojarnos de todo esto que tiene cinco décadas de repeticiones períodicas de embustes y frustraciones al amparo de la forma de Estado republicana y sus gobiernos democráticos donde nadie delibera , ni gobierna sino a través de sus representantes. Es cierto, probablemente reconocer lo real, nos deje hoy propagandizando la necesidad de negar el fraude y denunciarlo de manera consecuente. Es cierto, los que así lo hacemos, somos náufragos en un mar de ideología, que inventa salvaciones con solo estirar la mano y hacerse de un producto político del sistema. Pero también es cierto que como náufragos en ese océano desolador, hemos alcanzado una isla pequeña, para arrojar botellas y mandar mensajes llamando, no por nuestro rescate , sino por la la necesidad de construir , con determinación real , una nueva sociedad desde donde hacer añicos la explotación y la opresión.
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