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ANIVERSARIO Y  LUCHA DE CLASES

Crecimos al amparo de la educación que su estado y su poder decidieron que tuviéramos, porque su desarrollo nos necesitaba disciplinados y encolumnados en post del desenvolvimiento del capital industrial. No tuvieron en cuenta que ese modelo como había avisado , publicitado, militado y escrito Carlos Marx crea sus propios verdugos.

Por ese olvido en mayo se traen dos fechas. Ambas son nuestras .Son de aquellos que nunca tuvieron la posibilidad de hacerse de los medios de producción y solo han puesto en su existir, generación tras generación. En la primera como también fue compartida con ellos que aún eran incipientes y nos estaban gestando se alcanzó en el tiempo el triunfo, se fijaron símbolos y fuimos a la guerra contra quienes así quisieran impedirlo . No tardó en definirse la consigna de lucha, por supuesto de la mano de los más consecuentes : “«Seamos libres y lo demás no importa nada»

Luego ellos fundaron su Estado, no sin antes involucrarnos en una guerra civil y hacer migas originales con el capitalismo de los grupos ya desarrollados industrial y financieramente en los países europeos .  

Luego vino el otro mayo, el del 29 en Córdoba, justo en esas calles que en aquel 25 de 1810 fueron reaccionarias y cobijaron a colonizadores en fuga. En este del 69, los que se cobijaron en ese mismo cabildo fueron las fuerzas de la represión que sin protocolo alguno escaparon de las calles de la ciudad en lo que pareció la resurrección de la Comuna de París, con tonada cordobesa , olor a fábrica y abrazo con los hijos estudiantes de todas las partes que se congregaban en ese centro de producción industrial .

Hay que hacer el esfuerzo para entender entonces, que los obreros del 69, la vanguardia y la clase en sí , son los primeros en comprender que son hijos de ese modelo de orden social capitalista disciplinador y productivo, donde la escuela y la docencia tenían un rol y lo que no alcanzaba se militarizaba por vía del servicio que se le prestaba al país, sin remuneración a través de la colimba. Lo cierto era, que a los 21 salía de las barracas de los dispositivos militares, el hombre que requería ese modelo.

En el 69, los jóvenes trabajadores sin saberlo de modo consciente,  dieron cuenta con sus cuerpos de las reglas de la dialéctica y del seno de ese modelo de disciplina y control, emergieron buscando su superación advertidos en su vanguardia que ese orden capitalista no tenía desarrollo a futuro y que no había otro destino en su continuidad que la barbarie. Ahí apareció aquello de la patria socialista, con todas las contradicciones que los estudiantes de hoy y los docentes universitarios de hoy le puedan imputar , dudando aún de las clases sociales y los discursos totalizadores, más convencidos de que vivir en la nada es lo único posible, siempre que esa “nada” les permita a ellos, seguir bajando libros, vestirse dignamente y tomarse un cafecito con los amigos para contar travesuras “militantes” de cuando eran jóvenes, sean estas ciertas o ficcionales , total el tiempo borra todo y es posible “otros relatos”

Pero lo cierto es que hay una última semana de mayo con dos aniversarios y también el recuerdo del secuestro del fusilador Aramburu, que ya en la década del 50 había adscripto a la peregrina idea de que las coordenadas y tendencias del fenómeno y conflicto social se pueden frenar con disparos y fusilamientos amparados por un sector que solo sabe de estar contra otro , sin caracterizaciones sociales sino ideológicas previamente pre-cocinadas desde el mismo poder burgués.

Lo cierto es que 25 de mayo fue una revolución que como tal, buscaba terminar con lo viejo que había tocado su techo de desarrollo y pasaba en ese momento a ser una traba para lo nuevo. El 29 de mayo del 69, señaló el comienzo del fin del modelo de orden y progreso decadente del capitalismo imperial y la emergencia de un sujeto social, dispuesto a hacer suya la permanencia en la revolución y construir el poder obrero, habiendo emergido del propio modelo de dominación que la burguesía le había asignado.

La advertencia del fenómeno le tomo a ese poder burgues la determinación política de terminar con toda esa tendencia clasista y socialista , probando primero con el retorno de Perón , para calmar las aguas pero con discurso aggiornado a la construcción de un nuevo orden capitalista reaccionario, que valiéndose de sus propias contradicciones borró con un codo aquello de la argentina potencia, y trajo de la mano de un lúgubre ministro de economía y las practicas estatales genocidas sobre la vanguardia obrera, el orden social que nos explota y oprime en nuestra miserable existencia actual.

Se usan estas fechas para llorar por los ausentes, convocar a redoblar esfuerzos, abrazarse con los amigos aún vivos y pedirle a la juventud que alce las banderas. Si ese es el modo, habrá que decir que eso solo es un rito vacío de toda posibilidad de generar un cambio, que por otra parte hace evidente su necesidad.

Bajo el disfraz de las ilusiones democráticas y la reivindicación de esa forma de gobierno, por vía de la mecánica oposición del formato de república emergente de la redefinición política  del proyecto burgués en 1983, hemos podido presenciar año tras año cuando llegan estas fechas calendario mediante que el abordaje es esto de tomar lo histórico como compartimento estanco de lo ya dado y la condición de irrepetible o en el mejor de los casos  a la convocatoria de una segunda independencia .

Todo cuanto nos sucede o protagonizamos parece tener la capacidad de darnos referencia de un extremo necesario a toda actividad militante: es tiempo de tomar nota de las tendencias nacidas desde esas historias y las transformaciones que el orden social capitalista isomorfísticamente produjo para mantener el poder burgués. No es posible el retorno mecánico a Córdoba de 69. Las fotos de Tosco en mameluco son necesariamente reivindicables, pero a la vez nos muestran una sociedad que ya no es.

Hoy el capitalismo muestra su debilidad política porque en lugar de sus sistemas de partidos, tiene que atracar en el puerto insolente de un figurón que manejado por un aparato comunicacional cultor de una pretendida sociedad de la imagen piensa que como logró un gol tirando centros al área rival -como sucedió en la farsa electoral- el partido entero consiste en tirar centros, mientras que la realidad del juego muestra que el adversario esta tomando nota de ello y prepara una defensa acorde a esa modalidad de juego.

Sin embargo, prevenirse de los centros y poner dos zagueros centrales de más de metro noventa, no nos hace alcanzar el empate y posterior triunfo, sino evitar más goles de cabeza.

Hay objetivamente una demanda de revolución social, de detener en modo combinado la ofensiva constructiva de una nueva variante de orden explotador y opresor, sobre el esfuerzo de acumulación originaria puesto sobre el saqueo de recursos naturales y las espaldas de los trabajadores que logren permanecer en tal condición luego de la guerra al empleo ya desatada sobre la población , angustiada por la carestía y la suba de tarifas con caída de los servicios públicos necesarios para la sobrevivencia.

Ya no les es necesarias escuelas primarias y secundarias formadoras y modeladoras de hombre y mujeres productivos, decididos a vivir en disciplina y esfuerzo . Ahora el método es decir, que la libertad en su variante individualista requiere de poder hacer lo que se quiere reconociendo único límite en la ley, que es la forma de dominación que prevalece por sí misma, y por eso se pone todo el afán en una ley base, para que esta sea la música con la que todos bailen a partir de que esa propia forma jurídica consagra los privilegios de la burguesía y su poder político.

El año pasado fue Jujuy, hoy Misiones. Ambas no son otra cosa que un laboratorio de experimentación social que se monta sobre la desesperación de los sectores más desprotegidos.

La diferencia con los “azos” de las gestas obreras, es básica y liminarmente que estos eran acciones de la clase obrera consciente y la clase trabajadora en sí, organizadas sindicalmente y con proyecto político por un nuevo modelo social.  Los sucesos de Jujuy ayer (conviene ver finalmente que sucedió entonces y en que se manifiesta en la actualidad ) y hoy Misiones, con gobiernos diferentes solo dan cuenta de una acción límite de quienes solo se mueven por demandas inmediatas sin organización política que las lleve de manera consciente hacia la demostración real de la incapacidad del orden social para contener a esos sectores si no lo es con subsidios que no esta dispuesto a otorgar , librándolos a su suerte como ocurre en forma generalizada en el país respecto de lo que se termina denominando población económicamente sobrante.

Por fuera de estas características del conflicto social, queda un hilo rojo conductor en todos los procesos de lucha de clases que cualquiera fuesen las maniobras del poder burgués  y sus relaciones de producción , deja en claro que esto es el Capital y no “la primer revista de Playboy en manos de un adolescente” y que  bajo el capitalismo la contradicción fundamental es entre la clase obrera y la burguesía, entre los explotadores y explotados.   

También queda la indicación relativa al comportamiento en el plano subjetivos de los sectores medios, que en buena parte han sido arrastrados por la burguesía hasta ideologizarlos en confluencia son sus intereses de clase dominante de conjunto.

El capitalismo se encuentra en crisis, con prevalencia de políticas imperiales de los grupos económicos concentrados desarrollados por sus estados sedes .El capital financiero prevalente, es el rostro acutal de la  decadencia y descomposición de ese orden social . No puede ser reformado. Solo crece la especulación y el parasitismo y un número insignificante de empresarios es dueño de los bancos, de las grandes corporaciones internacionales, cada vez más concentrados.

Desde esta realidad se construye la tarea militante y no desde una evocación necesaria pero no verificable en este existir en descomposición de todas las variables , objetivas y subjetivas del conflicto social. Las herramientas y recetas políticas deben recrearse para posibilitar la permanencia de la revolución social como camino a otra forma social y un nuevo hombre.

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