Nuevo Curso

Un domingo particular

La elección que se avecina en Pcia de Buenos Aires, si bien es formalmente una elección de parlamentario intencionalmente separada de la elección de medio tiempo nacional del próximo mes, hace por la dimensión poblacional de ese distrito electoral y de ese Estado , las veces de un ensayo general de la estrategia del poder burgués de su consolidación de un proyecto hegemónico de clase aún en el momento de crisis estructural que el capitalismo exhibe en sui dificultad de reproducción.
La táctica electoral de la burguesía entendida como clase de conjunto apunta a dejar en claro quién conduce y quién acompaña dentro de su propio lugar social y a la vez, para marcar, como desenvuelve su ofensiva violenta para lograr luego de plasmar un niuevo momento de servidumbre a explotados , un nuevo consenso social que de lugar a un nuevo período de institucionalidad del orden social capitalista en Argentina, en consonancia con una tendencia mundialmente generalizada , que en otras sociedades del mundo se plasma por guerras y convulsiones.
El acto electoral del domingo 7 , dado este contexto, no representa un hecho político que facilite una nueva versión de la venta de ilusiones democráticas que se gestó desde 1983 a nuestros días., ni una oportunidad de transformación profunda en beneficio de la condición material de trabajadores y oprimidos .
Estas elecciones complementan el giro del 2023 y se constituyen como trámite defraudatorio de ilusiones, en una táctica de legitimación política para cerrar en plano de superestructura, los cambios en favor de los explotadores que se meteriallizan en la estructura construida por las relaciones de producción .
La táctica electoral y todas las incidencias de la campaña teñida de operaciones mediaticas construidas por aportes de los servicios de inteligencia que libran su propia puja tienen una sola ruta diseñada por la clase dominante que no es otra que : la restauración autoritaria del régimen burgués frente al colapso de su legitimidad.
El régimen político atraviesa un proceso de crisis política que se verifica en el hecho constatable de la apatía generalizada de la población y fundamentalmente en que ninguna candidatura actual está en condiciones de revertirla por sí misma requiriendo del espectáculo medíatico para cerrar filas al interior de la política de clase que de manera permanente impone el poder burgués sobre la clase trabajadora .
Esta situación no puede mecánicamente leerse como resultado de las luchas parciales desenvueltas en lo que va del año , sino a la falta de definición de la política burguesa relativa a cual es el sector interno de esa clase dominante que debe hegemonizar el proceso en ciurso .Las luchas sectoriales nunca trascendentes del programa economicista, ubicadas en un estadio inferior de la clase trabajadora en la confrontación de clases , no alcanzan a conformar una fuerza política , extremo que se verifica con la ausencia de una dirección política en su seno y fundamentalmente por la falta de desarrollo y construcción cotidiana de una política autónoma de clases y sus organismos de acción partidaria.
Lo dicho permite inferir como tendencia relevante que el resultado electoral, sea cual sea, será funcional a una recomposición del orden desde arriba, al servicio de la clase dominante.
En Argentina , quienes vivimos de la venta de nuestra fuerza de trabajo y materialmente somos eso, no asistimos simplemente a una “alternancia de distintos equipos de operadores políticos de la burguesía, como puedo haber ocurrido en nuestra historia , sino a una instancia táctica ,en que la burguesía reorganiza su aparato de dominación, endureciendo las formas jurídicas violentas del Estado, para neutralizar cualquier amenaza de quebrantamiento que pudiera gestarse desde los explotados y oprimidos . La institucionalidad —construida en dictadura y maquillada durante el orden político republicano con todas sus exaltaciones de las formas jurídicas y eventuales posibilidades asignadas al derecho , ha perdido su capacidad de encauzar el conflicto socia por el logro inmediato del consenso y demanda del empleo más significativo de los instrumentos violentos en manos del Estado .El mito del relato propio a la democracia representativa, concentrado en el preámbulo de la Constitución Nacional está resquebrajado.
En ese contexto es imposible entender viable una intervención al interior de la escaramuza electoral autogestada por la burguesía por vía de una alternativa para el voto de candidatos parlamentarios que se presenten ajenos a los objetivos de esa táctica y capaces de vencerla por su acción parlamentaria de ser electos. Ya tienen los trabajadores una experiencia recogida de esas situaciones en las últimas cuatro décadas y han constatado su inoperancia, sobre todo si ese hipotético espacio crítico lo asume una cooperativa electoral de organizaciones pasadas a la bandera ideológica del reformismo , convalidantes por su simple presencia en un poder del Estado de la burguesía , del cretinismo parlamentario.

La falta de una real política autónoma y de clase, de los trabajadores y el nivel de la materialidad concreta que exhiben las acciones de lucha de clase, permiten intervenir en ella por vía de asumir la tendencia espontanea de gran parte de los trabajadores de apartarse del proceso electoral negándole legitimidad y buscar dotarla por propaganda de las estructuras esenciales del programa socialista yi su táctica inversa de construcción de poder obrero y revolucionario.
La propaganda en el período político abierto que no se agota este domingo venidero, requiere que la vanguardia de la clase trabajadora explique a la masa de trabajadores que estas elecciones no resuelven los problemas sino que tienen la virtud de plantearlos con la forma del voto para legitimar los intereses de la clase dominante en detrimento de explotados y oprimidos, marcando institucionalmente un nuevo espacio de sometimiento. La opción que mantiene vivo el conflicto evitando un nuevo giro ascendente en la relación de servidumbre en que nos ubica el orden social capitalista , es la que tendencialmente marcan los comportamiientos embrionarios de esas masas, no votar, anular el voto o votar en blanco.
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