Nuevo Curso

NEPAL NO ES ARGENTINA

La desesperación electoral y el luchismo una sola y única manera de ser funcional al poder burgués.
El reformismo argentino está en la encrucijada. Festeja haber mantenido bancas en una elección de parlamentarios provinciales y a la vez agita por ganar las calles, consigna que de ser llevada a fondo, en ningún caso estuvo implicada en la farsa electoral del domingo 7 de setiembre 2025.
No hay una combinación entre una y otra situación, ligada a programa político autónomo de clase por el socialismo, solo conflictos por demandas de programa mínimo, que son incapaces por sí mismas, de derivar en pretensiones transicionales de una clase a la ofensiva
Esas carencias, tienen el alto riesgo de dejar a la joven vanguardia que lucha en abrumadora soledad ante el conjunto de las masas trabajadoras que no están involucradas en esas demandas ni en esas luchas. La vocación de generar algún hecho represivo, que encienda la pradera es alto riesgosa, si se tiene presente que se ha ido por un camino trazado hacia bancas parlamentarias donde los trabajadores no han respaldado masivamente esa táctica, sino que optaron por mantenerse en lo dado , reconociendo el dominio del poder burgués.
La Primera Línea en las revueltas de Chile, especialmente durante el Estallido Social de 2019, incitaban a tocar el cielo con las manos. Las experiencias chilenas de lucha callejera fueron arto comentadas en su momento con apología de la primera línea contra el gobierno burgués de Pineda, las largas y lesivas jornadas de movilización derivaron no obstante en una respuesta institucional de régimen burgués de ese país, que más temprano que tarde mostró su vocación por no modificar lo dado.
Hoy curiosamente olvidadas, las imágenes que se distribuyen son las de Nepal Se distribuyen profusamente, incitando a que se las tome como ejemplo, tal como en su momento se hizo con la llamada primavera árabe, con los resultados a la vista a más de una década de su desencadenamiento.
La avanzada socialista como comportamiento político autónomo y programático de clase, no es buscar complicidad con un sector burgués para acabar con una gestión de gobierno de esa misma clase social. La vanguardia no se gesta yendo de furgón de cola de cualquier grupo político enquistado en el partido peronista que llega una vez más como partido del orden burgués, cualquiera fuese el costo social que de ello se derive.
Quieren que Milei se «caiga» (se deben pensar que es por arte de magia ) pero festejan que condenen a Bolsonaro por una protesta. Festejan Nepal como una insurrección popular, pero la toma del capitolio les parece una movida de Trump y la CIA.
En el gobierno del tío Cámpora, los secundarios tomamos los colegios , muchos por la patria socialista, sin entender mucho de que se trataba, otros solo por el regreso de Perón, la cuestión era que se fuera. Y se fue, luego llego Lopez Rega, Triple A e Isabelita, las patotas sindicales y otras yerbas. Que se vaya Menem, que se vaya De La Rúa, mas de treinta muertos, 500 heridos, vimos caer delante nuestro a pibes con los que habíamos charlado el día anterior, llegó Duhalde , el dólar de 1 a 3, la pesificación y KOTESKI Y SANTILLAN.
Parece que no aprendimos. No es cierto, lo ha probado la historia , que de una demanda simple se encienda la mecha y el proceso culmine en una revolución. Del cura Capón, la revolución de 1905, pasaron doce años para que sucediera en circunstancias excepcionales octubre y el todo el poder soviético, no obstante, no se pudo sostener en el tiempo.
No es soplar y hacer botella, sobre todo si no se tiene programa revolucionario, el sujeto revolucionario no se constituye como tal y no existe organizado por la vanguardia trabajadora, el partido revolucionario de esa clase social.
Nuevo Curso.