Nuevo Curso

SI VAMOS A VOTAR COMO NOS LO PIDEN A GRITOS, ESTAMOS JUSTIFICANDO LA AUTENTICIDAD DE LO IRREAL.

Una de las particularidades que tiene el proceso de lucha de clases en nuestro país, es que quienes se autoproclaman organizaciones de los trabajadores, han adoptado por vía de la cooperativa electoral que han conformado, todos los métodos de acción de los que se valen los enemigos de clase para conformar su dominación. Dicho desde otra perspectiva y con terminología frecuente: Una suerte de “cambiarle el sentido a la herramienta” –
Por eso, se acuden con frecuencia al fetiche de las imágenes, transformando a sus militantes en una suerte de sujetos de propaganda, no porque actúen en esa fase, sino porque se transforman en un objeto, en forma tal que no hay diferencia apreciable entre un afiche y quien lo coloca en la pared o donde sea, en la medida en que quién lo hace cree por conciencia inducida, que en eso consiste militar, por lo que no tarda tiempo en transformarse ,él mismo en propaganda, con todo su ser.
Así se pinta, se viste , se comporta como tal y como lo pide la propaganda que en sí misma tiene los formatos de los opositores pero con pretendido sentido inverso, es decir, no superando sino simplemente negando, bajo la premisa : Ellos no. Nosotros sí.

En ese contexto hemos asistido no hace mucho, unos pocos días , tanto a la pretendida marea verde que todo lo puede, pero solo llora femicidios que nunca pudo evitar desde que pensó e institucionalizó que con una norma penal se termina con un fenómeno criminal.
En ese contexto hemos asistido a “jubilados insurgentes” , que con el tiempo siguen jubilados , pero la insurgencia la canalizan en llamados a votar a los que hoy no tienen mejor idea en la desesperación que anticipar un posible fraude, que solo puede ser cometido con la complicidad de la justicia electoral a la que ajustan sus procederes desde el mismo momento en que legalizaron sus partidos bajo las exigencias de esas autoridades o aceptan los reglamentos que dan cuenta sobre cómo se celebra la farsa electoral y como se cuenta.
Hoy no se trata de poner gente en la calle, sino de que los trabajadores quieran tomar la calle con otras perspectivas, en lo que al poder se refiere, con política autónoma y con sus propios organismos de poder.

Así vista las cosas no estamos ante una diferencia de calidad en la intervención , sino solamente frente a una de cantidad y a su exaltación fetichista , que es la que se necesita para mantener las bancas y eso solo es el centro temático de la obseción militante de los que ayer pisaban las calles para sacarse fotos a usar en la hoy campaña electoral que cierra con una denuncia sobre el futuro escrutinio y la posibilidad de fraude.
Lo que está ocurriendo es que el esquema táctico, cae por su propio peso, porque en la lógica parlamentaria que se propugna, otros sectores políticos en razón de una fuerza social existente, exhiben una cantidad superior.
El o los candidatos FITU, intervienen como si en realidad tuvieran chance de llegar al poder parlamentario en manera significativa de llevar adelante políticas y no simplemente impugnaciones negadoras, por los votos, y en esa medida mide sus dichos y sus comportamientos, en orden a lo que indica la prudencia, no vaya a ser que no consiga esos votos , fastidiando al orden establecido.
Otra vez, la identidad de calidad y solo la diversidad por las formas En definitiva, como farsa de otros períodos de la historia humana, se cree que contraponiendo símbolos se supera la alienación que el hombre puede tener frente a lo que son sus miedos, sus incapacidades, sus problemas de existencia por vía de discursos con base en lógica de fe. Se cree que haciendo fe racional de un discurso y de sus supuestos defensores “incondicionales, inclaudicables”, se puede dar el salto superador de esa enajenación.

Hay que decirles y oponerles, que la cuestión pasa por otro lado, y que es precisamente en otras latitudes donde se enseñan otros métodos de confrontación, que son precisamente contraposiciones de intereses, de métodos, y de modos de intervención ajenos al poder del oponente.
En otros términos, no hay forma de superar el poder burgués si no se construye poder obrero, y este en ningún caso emerge como consecuencia de los estilos y formas de la cultura decadente del oponente, de sus debates, sus “si se puede” , sus discursos evangelizadores, su apelación a la fe irracional.
Estamos en un camino incorrecto si por la ruta del enemigo pensamos arribar a nuestro destino. No podemos construir un orden social nuevo que implique la demolición del existente y el paso a lo humano, superando la alienación, destruyendo la relación capital- trabajo, la apropiación privada, si hacemos del hacer del enemigo de clase , el nuestro.

Habrá entonces que dejar de gestionar “defensores de los trabajadores de toda la vida”. Luchadoras “ de los derechos humanos “ ineludibles y reproductora de no otra cosa que ilusiones democráticas , y establecer otra lógica que eluda la mediación política burguesa, y que todos los que vivimos de un salario, los que no tienen oportunidad de llevarlo a su hogar y el conjunto de los oprimidos pasemos a ser los defensores y actores de nosotros mismos, con los métodos que la historia pone en nuestras manos , prescindiendo de toda contaminación paradigmática de aparatos y soportes culturales ajenos a nuestros intereses objetivos y su realización práctica de la teoría de la representación propia de la república burguesa y sus parlamentos . En ese propósito, es tarea ineludible superar este atraso subjetivo y construir el partido de los trabajadores como herramienta de conducción operativa de las acciones liberadoras , con posibilidad de éxito.
Argentina es un Estado capitalista dependiente, cuya gestión de gobierno por los operadores políticos electos, está sometido a presiones, condicionamientos o amenazas directas que se sustentan en el poder económico del capital monopolista más internacionalizado y y sus Estados, y en función de esas situaciones, la explotación es de clase y procede por vía económica a través de la creciente tendencia a lograr la reproducción de esa relación social por vía de la intensificación de su desenvolvimiento.
En estos días, mientras la cooperativa electoral y su política de aparato , ha privilegiado poner en imagen a sus candidatos, sembrando la ilusión de que la cuestión es desestabilizar a los operadores del gobierno poniendo las fotos de los propios en las urnas domingueras y en el mismo momento denunciar el fraude posible en ocasión del escrutinio , sucede que ha sido el propio gobierno argentino el que solicitó la intervención de EEUU, con el apoyo, o el consentimiento, además, de una buena parte de la clase dirigente criolla. La resultante en plano de realidad , es la amenaza –“si no votan como nos gusta no ayudaremos más”. Lo necesario entonces, no es votar distinto de lo que exige el capital monopolista, sino lisa y llanamente, NO VOTAR , transformando el fraude en una suerte de voluntad colectiva inversa por otro orden social , gestada desde oprimidos y explotados ,
En este punto de la situación, la capacidad de dudar, de criticar y de desobedecer puede ser todo lo que exista entre alcanzar la posibilidad de vivir con rasgo humano o el fin de la existencia como personas.
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