El capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies hasta la cabeza, tal vez sea la idea puesta en palabras que con mayor certeza expresa las implicancias inhumanas del orden social donde sobrevivimos.
El capital tiene entre tantas fechas que lo impugna desde la lucha de clases una que resulta emblemática:” 5 de agosto de 1939”. ESPAÑA Fusilamiento de militantes de las JSU . Una de ella tuvo sin embargo la posibilidad de dejar este imperativo categórico : “Que mi nombre no se borre en la historia”
A 87 años del fusilamiento de las militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) se nos presenta este nuevo tiempo con vocación internacionalista y programa socialista no solo para decir metafóricamente que las llevamos con nosotros, como se lleva necesariamente, a través de seguir un encadenamiento de lucha que no se detiene, mientras quede claro que “Un hombre solo tiene derecho de mirar a otro hacia abajo cuando tiene que ayudarlo a levantarse”
Lo cierto es que tras la ocupación de Madrid por el ejército franquista el 28 de marzo de 1939 y el fin de la guerra, las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) intentaron reorganizarse clandestinamente bajo la dirección de José Pena Brea, de veintiún años. Cuando fue detenido, fue forzado a confesar, mediante torturas, todos los nombres de sus compañeros/as y a firmar una declaración. La situación se inclino desfavorablemente cuando a esto se le sumo -cuando no- el trabajo de Roberto Conesa, un policía infiltrado que posteriormente fue comisario de la Brigada Político-Social franquista, quien colaboró para desmantelar esa organización de lucha política en resistencia activa.
En el caso de las mujeres integrantes de ese intento de combate por un nuevo orden social , tras su detención y torturas, su destino fue la cárcel de Ventas
El 27 de julio de 1939 tuvo lugar un atentado contra el coche donde viajaba el comandante Isaac Gabaldón Izurzún, quien iba acompañado de su hija Pilar de dieciséis años de edad y el conductor José Luis Díez Madrigal de veintitrés años, cuando circulaban por la carretera de Extremadura .El régimen interpretara su muerte como “un desafío de un adversario al que creía totalmente aniquilado, y decidió castigar a los verdaderos o supuestos responsables de un modo ejemplar”. El 4 de agosto se realizó un primer consejo de guerra sumarísimo en Madrid, y allí fueron condenados a muerte 65 de los 67 acusados, todos ellos que ya se encontraban detenidos al momento del atentado.
El 5 de agosto fusilaron a 63 de los acusados en la tapia del Cementerio de La Almudena, donde se encontraban trece mujeres jóvenes.
Todas estas mujeres fueron, en lo formal, condenadas a muerte por un crimen que no cometieron, básicamente porque se encontraban presas en el momento en que este sucedía. Pero la realidad es que su condena fue para ejemplificar, no solo al conjunto de la clase obrera, sino especialmente a todas esas mujeres obreras que hicieron de la militancia socialista su bandera. Una militancia que les permitió poner en cuestión los roles, ocupar lugares de mando, formarse como cuadros y trabajar codo a codo con sus compañeros por una realidad diferente. Su condena fue ejemplo para que las que quedaban no se atrevieran a poner en cuestión la sociedad capitalista y patriarcal en que vivimos.
Ellas marcan un eslabón en el camino no necesariamente ascendente por la superación de la explotación y la opresión , en otro escenario mucho más directo , de mas acción , más cuerpo involucrado y menos discursos , sin fotos, ni videos, ni libros autobiográficos, porque se dirimía lo necesario y no las formas, porque no se veía en las elecciones la forma del cambio, ellas, , como las compañeras caídas en Trelew y todas las que fueron lo mejor de una generación en lucha por el socialismo que hoy procuran ser borradas hablando de “nueva clase trabajadora” estuvieron poniendo en acto el programa socialista y su permanente construcción , eran militantes socialistas y por eso luchaban. Y esto queda muy claro cuando María del Carmen Cuesta, una militante de las JSU que tenía 15 años al momento de su encierro en la prisión de Ventas, cuenta que en la madrugada del 5 de agosto su amiga Virtudes González García corrió a buscarla apenas se enteró de la sentencia y le dijo: “No te olvides de lo que hemos hablado y que la unidad está por encima de todo, eso es lo que tenemos pendiente, eso es lo que vais a tener que trabajar y luchar por eso. La unidad, no solamente del partido, de toda la clase obrera.”
El orden social capitalista, la dominación de clase contiene una estructura poderosa, el patriarcado. Esta estructura le permite dividir a la clase obrera y establecer mejores condiciones de explotación general sobre todos los trabajadores y en particular, sobre las mujeres obreras. Así, la subordinación se suma a la explotación, siendo ambos un solo orden represivo y explotador.
La marcha de las cosas lleva a todas las organizaciones oportunistas a concentrar su interés en el voto y las farsas electorales que periódicamente se suceden.
Sin embargo la época de la declinación del capitalismo por sus contradicciones objetivas que obstaculizan su reproducción sin apelar a mayor explotación y represión , asesta a la mujer sus más duros golpes . Existe por esto la necesidad de llevar la propaganda socialista, construida sobre la necesidad de poner en acto el programa emancipatorio de la clase trabajadora y su organización política desarrollando su tarea en las masas trabajadoras, y por tanto, entre las mujeres que trabajan.
Ese trabajo de propaganda del programa socialista implica la tarea de comprensión relativa a que ese programa no puede tomar cuerpo y realidad si el burocratismo organizativo sigue en pie y en el se cultiva con pasión el arribismo, que traducen años de carrerismo en la variante del político profesionalmente adaptado al orden burgués parlamentario
La fuerza social de los trabajadores ha nacido de la propia relación de producción que los contiene a través de la venta cotidiana de su fuerza de trabajo . De esa objetividad a la comprensión de que ese factor estructural eslabona a todos los seres humanos ubicados en esa situación han surgido grandes acontecimientos, como así también las más grandes derrotas y reacciones. Sin embargo, la lucha de clases no tolera interrupciones, la formación de los cuadros exenta de toda base académica y realizada por el único camino de los hechos el porvenir revolucionario. Que esto no se vea hoy, no tiene mayor importancia. Mañana será más que evidente.
El combate irreductiblemente a todos los grupos políticos ligados a la burguesía consiste en aniquilar la dominación del capital,y su objetivo es el socialismo. Su método, la revolución proletaria. ….La crisis actual de la civilización humana es la crisis de la dirección proletaria. Los obreros revolucionarios agrupados en torno a en su vanguardia formada en la lucha ,señalan a su clase el camino para el socialismo . Esa la bandera de lucha y el emblema al que se abraza la posibilidad real de la victoria.
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