Según se sigue por la difusión pública que ha adquirido, la hoy ya icónica fotografía, a la que se le ha dado un nombre con la denominación «Cuerpos de Oktubre» o la de la «travesti embanderada», retrata una escena de profunda resistencia en las inmediaciones de la Plaza de los Dos Congresos durante la represión a la marcha del 15 de octubre de 2026.
En la imagen viralizada, la protagonista que se planta frente a las fuerzas de seguridad sosteniendo en alto la bandera argentina es la activista y escritora trans Morena García.A su lado, la fiel compañera que se quedó a «bancar la parada» y resistir junto a ella en medio del avance policial es su amiga, la también activista trans Gala Curimba.
Según las coberturas de la jornada, los motivos principales de la convocatoria para la movilización del 15 de octubre de 2026 fueron:
: Exigir el rechazo y la derogación total del decreto de necesidad y urgencia DNU 70/23 del gobierno de Javier Milei denunciando que el decreto permite la venta de tierras sin límites, eliminó la Ley de Alquileres, incrementó el endeudamiento y desreguló el precio de las prepagas.
Asimismo asumir lo que se define como defensa de la tierra y rechazo a la extranjerización haciendo manifiesta protesta frente a fallos de la Corte Suprema que habilitarían la eliminación de límites a la venta de tierras a extranjeros y el avasallamiento de recursos estratégicos y de territorios de comunidades.
Exigir el cumplimiento y presupuesto para la Ley de Financiamiento Universitario, en el marco de la quinta Marcha Federal Universitaria.
Visibilizar los reclamos por la emergencia en discapacidad, la falta de actualización salarial y el grave endeudamiento que afecta a las familias.
Reclamar un paro nacional activo y un plan de lucha a la CGT y a las CTA, a las que acusan de sostener una «tregua» con el gobierno nacional.
La centralidad que finalmente terminó tomando la pareja antes mencionada , la profusa difusión de las imágenes de las conductas que en llamativa soledad asumieron , terminaron ocultando o desdibujando que el Congreso no tuvo labor alguna , por falta de quorum y que ese mismo día, el poder judicial de la república burguesa, por vía de sus intelectuales orgánicos y funcionales integrantes de la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo haciendo lugar a un recurso de queja presentado por el Gobierno suspendió provisoriamente las multas diarias de $100.000 que el juez Martín Cormick había impuesto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, por el incumplimiento de la medida cautelar vinculada con la Ley de Financiamiento Universitario. Federal.
En paralelo se instaló la disputa entre los asistentes y convocantes, mayoritariamente desenvuelta a posteriori por las llamadas redes sociales respecto a si existieron o no infiltrados en la marcha convocada que actuaron por fuera de las determinaciones de las mayorías asistentes y de los responsables de la convocatoria que debieron interrumpir discursos y fugar del palco que habían levantado por el efecto de los gases y balas de goma lanzados desde quienes forman parte de las agencias represivas del Estado.
Por fuera de la disputa que tiene resolución en el plano fáctico con el solo transcurso de lo que el tiempo de la lucha de clases termine dejando ver , lo cierto es que al parecer , para quienes a lo griego salen desde sus computadores a resaltar el “heroísmo” de los que “lucharon”, lo acertado para avanzar en la comprensión de los conflictos que están en curso, es agarrarse a piedrazos con las fuerzas represivas, es decir, que lucha implica reproducir como farsa la celebre película “300”dirigida por Zack Sny, basada en la novela gráfica de Frank Miller y narra la mítica Batalla de las Termópilas en el año 480 a. C.
Lo cierto es que, si se avanza en la cuestión, la conclusión se acerca a ver en los hechos una suerte de punto final para el entramado de sucesivas “marchas” hacia la nada, que termina discutiendo masividad o produciendo sesudas opiniones sobre la”pareja heroica”, en la medida en que todos los puntos de convocatorias quedaron abiertos a los designios de jueces y artilugios leguleyos de quienes toda su vida se prepararon para fijar criterios de clase por fuera de cualquier consideraciones de los antagonismos desenvueltos.
Es en ese contexto, donde nos interesa destacar desde la propaganda socialista que intentamos desarrollar, que estamos ante la advertencia de las resultantes de un proceso tendencial desarrollado en el tiempo que ha llevado en el curso de las variantes , ascensos y descensos de la lucha de clase a este escenario donde no pocos han quedado en perplejidad y la mayoría percibe de modo inconsciente que lo que toma cuerpo renovado es la premisa que describe el momento actual de la lucha de clases , señalando que la economía, el Estado, la política de la burguesía y sus relaciones internacionales están profundamente afectadas por la crisis de reproducción del capital, siendo el principal obstáculo en el camino de la transformación de esa situación según el interés emancipatorio de los trabajadores el carácter oportunista de las organizaciones que pretenden asumir el rol de dirección de la masa trabajadora en lucha , su cobardía pequeño-burguesa y la traidora conexión que mantiene con la burguesía en su totalidad en ese proceso crítico.
Lo significativo en todo esto, es que propios y extraños, apologistas del “heroísmo de las piedras”, y burgueses horrorizados porque rompen bancos de una plaza o estrategas de la inteligencia apuntadores de la intervención de servicios provocadores , con rostro de experimentados estrategas de la lucha de calle, coinciden sin embargo en ningunear el problema de orden ideológico programático que se traduce en todo esto , tanto en cuanto al planteo del pliego de reivindicaciones , como en cuanto a los comportamientos generados en la propia calle .
En este sentido, es que advertimos que en la situación que abordamos , lo superado sobrevive a su modo , mmagnificado en lo que lo superó o dijo superarlo.
Sucede en este orden de idas, que los piadosos autodeterminados discípulos de Trotsky , concentrados mayoritariamente en el FITU , luego de la diáspora implosiva que sufriera el morenismo en ocasión de dar por fenecido el experimento llamado Movimiento al Socialismo, tal vez la instancia superior de esa corriente de ideas , resultaron más nocivos que los enemigos de Trotsky y para ello lo amortajaron con flores y entonando alabanzas , para hacer inaudibles las voces críticas de quienes le quitaron la vida. Desprovistos de ardor y proclamando fe religiosa , en realidad cuanto hicieron fue organizar museos de la tristeza, como los que en algún sentido quedan después de lo sucedido y la desazón en la que dejan librados a los que voluntariamente se presentaron “con luces de esperanza” , tal como se los pidió Myriam Bregman a sus devotos feligreses.
En ese mismo contexto, no hay que pasar por alto un elemento que reputamos esencial y es aquel que remite al sentido que toda esta marcha, desde su convocatorio , puso en la relevancia de la forma jurídica y dentro de ella a cuanto atañe a las implicancias del llamado derecho de propiedad, en tanto este posicionamiento sitúa a la forma jurídica exclusivamente en el espacio superestructural y como mero reflejo ideológico de la estructura de relaciones sociales de producción dominantes, como si una y otra, siguiendo ese simple esquema pedagógico fuesen simples compartimientos autónomos que solo permiten el espacio del reflejo de uno en otro.
Los orígenes de ese descarrilamiento en el terreno de las ideas que genera una sociedad de clases y la lucha de antagónicos intereses que se gesta dentro de la misma , obliga a destacar, que tal vez por esto, los reformista argentinos, cuando advirtieron que las prácticas genocidas iniciada en el gobierno del general Perón , extendidas luego en calidad y cantidad por la dictadura militar, habían hecho mella en la vanguardia de la clase obrera y penetrado en la masa trabajadora huérfana de liderazgo en el plano cultural de definición del discurso de sentido común , sembrando pauta ideológicas que luego naturalizaron con los años , con afirmaciones tales como :” a la izquierda de cualquier relato peronista solo está la pared”, o “lo que existe es el capitalismo y hay que saber moverse dentro de él”; “Nada más que muerte se consigue con la lucha armada”- como si el propio capitalismo no hubiera emergido y consolidado en su reproducción cotidiana , chorreando sangre y lodo por todos los poros desde la cabeza hasta los pies, según la expresión que Marx dejo en el Captial capítulo XXIV- etc, orientaron y transaron de la mano del seguidismo indirecto a la presencia de Raúl Alfonsin ,la transición hacia la forma de gobierno democracia indirecta por representación, y la reinstalación del Estado de la burguesía con forma republicana según la forma jurídica diseñada en la Constitución Nacional.
Es ahí cuando los restos de los grupos organizados por los centristas argentinos, que por entonces tomaban nombre como Partido Socialista de los Trabajadores y Política Obrera, siguiendo a Lasalle en lugar de Marx, jugaron su carta a pesar de sus honrosas víctimas caídas en el proceso militar y de ser perseguidos como “subversivos”, decidieron lavarse la cara, cambiar de nombre y ponerse presentables para vía sometimiento a las normas legales, ser admitidos como flanco izquierdo del nuevo régimen de dominación burguesa. Algunos con mayor énfasis apostaron a dar “seriedad” a la maniobra y haciendo “escuelas de verano” cerraron sus filas inventando la existencia de “revoluciones de febrero”, con lo que le dieron nombre a lo sucedido y por suceder.
Lo cierto es que, mientras que el dinero mercantil puede surgir de manera aparentemente pacífica en el intercambio, el capital como relación social de explotación requiere de raíz un acto de violencia que también adquiere permanencia esencial por vía de la reproducción de esa relación social , resultado al que contribuye y por el que adquiere sentido y funcionalidad, a través del monopolio que por sus agencias represivas ejerce el Estado, es decir, sa misma república la que se sumaron vendiendo ilusiones democráticas por más de cuatro décadas, pese a que en ese período se sucedieron nuevas despariciones, o se le dio muerte a militantes que lo hacían desde sus filas .
Esa anexión al régimen burgués, con símbolos e iconos que remiten falsamente a Trotsky , consumó con el paso de los hechos materializados en la lucha de clases , el paso liso y llano al reformismo, haciendo que Myriam Bregman, Solano, Giordano, y demás, se conviertan de conjunto en la cooperativa FITU que sin solución de continuidad termino ocupando en este siglo los sitios que se dieron Alfonsín , Franja Morada o en el mejor de los casos el Dr. Alende- “el que no se vende” y su partido Intransigente, razón por la cual se los puede ver merodear el palco “sufriente” que los rectores de las universidades públicas intentaron erigir a la distancia de la escena de los actos de las agencias represivas.
Desde ese mismo lugar ideológico, hacen discursos para proteger la nacionalidad de la propiedad de la tierra, desconociendo o directamente ocultando, que Marx puso de “manifiesto” a los obreros del mundo, ya en 1848, que “los trabajadores no tienen patria “ buscando indicar que el Estado nacional ,- ese de la Constitución Nacional a la que frecuentemente acuden , para dar razón de sus dichos los voceros del FITU-, no es otra cosa que la forma jurídica que da nombre y otorga coacción protectora de sus interés a la burguesía y la propiedad privada y que en ningún caso el trabajadore es dueño de la tierra ni de los medios de producción existente dentro de las arbitrarias fronteras impuestas por la burguesía , por lo que poco importa desde su condición de explotado, si el propietario en tanto dueño es o no un ciudadano de ese Estado . Los obreros no tienen patria. No pueden sentirse despojados de lo que no poseen.
El pensamiento marxista clásico, desarrollado por Karl Marx, Vladimir Lenin y León Trotsky, aborda la relación entre los trabajadores, la propiedad privada de la tierra y el capital extranjero bajo una premisa fundamental: la tierra es un medio de producción que debe ser arrancado de manos privadas para beneficio de la clase obrera, pero ese beneficio no puede adquirir materialidad en la medida en que se lo pretenda dentro del marco real y la forma jurídica del Estado de la burguesía y su poder material.
Marx explicó que la propiedad privada de la tierra funciona como un monopolio que permite a los terratenientes extraer una «renta de la tierra». Esta renta es una parte de la plusvalía generada por el trabajo de los obreros agrícolas, lo que encarece los alimentos y las materias primas. Para emancipar a la sociedad, la propiedad privada de la tierra debe ser abolida y nacionalizada, transformándola en propiedad colectiva gestionada por la sociedad. En ese sentido, Tras la Revolución de octubre de 1917, el gobierno de los Soviet firmó el Decreto sobre la Tierra, que abolió la propiedad privada del suelo, entregando el usufructo de las parcelas directamente a los campesinos que las trabajaban.
Precisamente es Trotsky, quien en su tiempo histórico, busco denodadamente explicar, hasta entregar su vida sufriendo un ataque de un sicario Stalinista , que en la materialidad de lo existente , se da la imposibilidad de que las burguesías nacionales puedan resolver el problema de la tierra.Las burguesías que tienen la estructura productiva del Estado nacional Argentina , están atadas por lazos económicos y financieros al imperialismo extranjero y a los terratenientes locales. Por lo tanto, son incapaces de realizar una reforma agraria real o de expulsar la propiedad extranjera. Solo la clase obrera, puede tomar el poder para expropiar tanto a los terratenientes nativos como a las corporaciones extranjeras. La lucha por la tierra y contra el dominio extranjero deja de ser una simple reforma democrático-burguesa y se transforma inmediatamente en una revolución socialista.
La expulsión del capital financiero y sus dominios privados sobre los inmuebles, es la tarea del poder obrero , quien lo hace materializando con su dictadura el programa socialista y es eso lo que describe la rpoia teoría de la Revolución Permanente , que todos estos operadores intelectuales orgánicos al reformismo , “hacen cola” para pretender decretar con urgencia , su caducidad, haciéndolo de manera explícita como lo desenvuelven los Stalinista vernáculos disfrazados de socialista o los que se preocupan por “la vida y el socialismo”, desde la crítica puramente academicista o por los propios regentes de cuanto sello lleve la hoz y el martillos con la inserción de un 4 por todo el mundo.
Dentro de los desarrollos de la actividad intelectual-practica de Vladímir Lenin y León Trotsky, los conceptos de reformismo y centrismo describen las desviaciones políticas en el movimiento obrero que frenan, desvían o impiden la revolución socialista. Ambas corrientes fueron consideradas por ellos como obstáculos que benefician de manera directa o indirecta a la burguesía. La plaza del jueves 15 de octubre, no hizo otra cosa que exhibir sus planteos en el único terreno de la existencia donde se gesta el conocimiento certero, que es la experiencia misma, en tanto los comportamientos de quienes se situaron en la calle sea manifestando , sea reprimiendo desde las agencias estatales concentradas en el lugar , dejaron a la vista de todos, lo interrogantes que Silvio Rodriguez puso en canto y poesía:
¿A dónde van las palabras que no se quedaron?
¿A dónde van las miradas que un día partieron?
¿Acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón?
¿O se acurrucan, entre las hendijas, buscando calor?
¿Acaso ruedan sobre los cristales?
¿Cuales gotas de lluvia que quieren pasar?
¿Acaso nunca vuelves a ser algo?
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