Nuevo Curso

El socialismo nace en la guerra y su partera es la victoria de la clase trabajadora

Hacer la guerra y hacer el socialismo son objetivos que se enfrentan e intercambian en la lucha de clases en estadios críticos de la reproducción y acumulación de capital. El Estado, cualquier Estado no es la eliminación de la violencia por imperio de las formas jurídicas, sino la institucionalización de la guerra como la política por otros medios. Es preciso que la construcción de un nuevo orden social con base en el poder obrero y la realización del programa socialista deshaga la barbarie capitalista.
La intervención política con formato bélico realizada en la madrugada del 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano es una operación de corte imperialista que se inició con un bloqueo naval, que se expresó luego en los ataques contra supuestas lanchas narco, y el secuestro de buques petroleros, para culminar con el despliegue de .fuerzas militares de EEUU que han privado de libertad a Maduro y su esposa, trasladando a ambos a Nueva York para ser ulteriormente juzgados por órganos de la justicia federal de ese país.
Es una acción sin precedentes dentro de lo que se configura como derecho penal internacional aunque si bien se mira, en cierto sentido , en particular por la intervención de fuerzas de un estado en otro para la detención de una persona, guarda alguna similitud con lo sucedido en Argentina el 11 de mayo de 1960, cuando Adolf Eichmann, el arquitecto del Holocausto nazi, fue secuestrado por agentes secretos israelíes en Buenos Aires, donde se había ocultado tras escaparse de Alemania, y fue trasladado a Israel donde fue juzgado y ahorcado por crímenes contra la humanidad.
En ese contexto y al menos por lo que se ha hecho público, solo puede afirmarse , que no hay indicio alguno que haga pensar que esta operación pueda estar ligada a la lucha contra el narcotráfico aún cuando se invoque esa causal para operar la privación de libertad de un presidente y su ulterior traslado a otro país, que para materializarlo agrede físicamente posiciones soberanas de Venezuela.
Si se buscan razones políticas, y se tiene presente el comportamiento de Maduro y su aparato de gobierno frente a hipotéticos resultados electorales adversos luego no reconocidos como tales adquiere grado de certeza el relato que remite a la búsqueda norteamericada de desplazar a Maduro de la administración y ejecución del poder burgués formal del Estado. El objetivo en definitiva, es establecer un gobierno alineado incondicionalmente con la geopolítica norteamericana y la garantía de los intereses económicos de los grupos ligados al capital financiero dentro de la conflictividad Inter imperialista mundial.
También hay que ponderar a la hora de la comprensión de lo sucedido que este ataque no modifica sustantivamente por sus efectos la situación de interés objetivo de la clase trabajadora se hace en beneficio del pueblo trabajador
En el mismo orden de ideas hay que tener presente que , las consecuencias de la acción yanki producen sus efectos en todo América en particular en lo referente a la presión norteamericana para que se limite la presencia China en América, que toman ahora una nueva dimensión.
Pero la enseñanza significativa que el caso tiene para la vanguardia trabajadora militante y se proyecta a futuro en el espacio de construcción del programa de la organización partidaria revolucionaria es la necesidad de insistir de manera profesionalizada en la divulgación de la premisa que apunta a inscribir en las masas trabajadoras lala impotencia de los gobiernos capitalistas “nacionales y populares” como lo fueron los de Chávez; Kirchner; Evo Morales favorecidos por circunstancias geopolíticas y económicas coyunturales , que surgieron a su vez de los levantamientos obreros y populares contra los gobiernos neoliberales resultan a la postre actores causales del fracaso de todo un período de lucha de clases . Todos los intentos de establecer un regimen “intermedio” entre la dictadura del capital y la dictadura del proletariado han fracasado y lo sucedido lo muestra con creces, y así debe penetrar como mensaje en la masa de trabajadores explotados y oprimidos.
La burguesía que se cobija bajo las fronteras de protección que brinda la maquinaria bélica de los EEUU, ha comprendido que se encuentra en un momento de la lucha Inter imperialista donde la política toma forma de guerra. Este fenómeno hay que situarlo a partir de la crisis de 2008 e impone una sola vía de escape que es operar por todas las vías en defensa de sus intereses y la reproducción del capital en sus límites nacionales a costa de hundir a los demás grupos burgueses enclavados en la forma de capital financiero internacional y la apuesta renovada a intensificar la explotación de los trabajadores que se agrega a nuevas prácticas extractivistas de recursos naturales en un camino de acumulación originaria de capital por mecanismos de saqueo o rapiña lisa y llana
China, inscribe como Estado su intervención geopolítica con iniciativas y nuevos agrupamientos que cuestionan la dominación hegemónica del capital con asiento en EEUU sostenido en su maquinaria bélica o en el principal rival en la disputa por el mercado mundial, siendo un factor objetivo que exacerba las tensiones y pone a la orden del día la posibilidad de dirimir la situación bajo la forma de un conflicto bélico de proporciones que se sume a los ya existentes en el mundo.
La burguesía con asiento de sus intereses en EEUU se mueve por sus operadores políticos y sus tecnócratas militares hacia control sobre América con modalidades diversas en las que todos los actuales regímenes de una u otra manera deben encolumnarse con seguidismo a la dominación norteamericana y su geopolítica. El caso Maduro y la intervención yanqui representa inicialmente una actividad con sentido bélico , engarzada en una suerte de guerra de posiciones que de no contar con la oposición organizada de las clases trabajadoras locales solo conduce a la guerra generalizada.

Frente a este cuadro de situación, parece claro que cuanto hemos visto hoy por parte de las organizaciones políticas y lo que registramos de lo hecho en lo que va del presente siglo , coloca a la verborragia de los grupos en el centro de la escena en un nuevo capítulo del luchismo en acción que solo hace las veces de una catarsis.en la medida en que la iniciativa bélica con prácticas imperialistas de los grupos económicos , no se detiene por medio de marchas pacíficas y la repetición rutinaria de una serie de consignas en post de una inexistente soberanía nacional burguesa deviene imposible.
Las manifestaciones no pueden ser un fin en sí mismas, más cuando los convocantes las citan para que sirvan de elemento de presión para objetivos reformistas que no tienen viabilidad
Para revertir el avance bélico de los grupos ligados al capital financiero internacional y sus prácticas imperialistas y para frenar su compulsión guerrerista en un ciclo abierto de acumulación originaria de capital lo que hace falta es derrocar sus gobiernos títeres y aquellos que se aprestan a negociar con él e instaurar gobiernos de trabajadores que expropien a la burguesía y construyan la dictadura de los trabajadores . Solo la revolución socialista, sobre todo en los centros imperialistas puede impedir que la situación se dirima en los hechos por vía de una confrontación bélica generalizada.
La necesidad de avanzar en la militancia organizada y continua de propaganda socialista para la incorporación consciente de la pertenencia de clase de los trabajadores y sus intereses emancipatorios específicos es el imperativo político del momento. La organización de un partido de clase construido en torno al desarrollo de un programa socialista es el instrumento -herramienta para su realización en concreto.

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