Nuevo Curso

ANACRONISMO Y REVOLUCIÓN

El anacronismo es un error o incongruencia que consiste en ubicar a una persona, objeto, idea o costumbre en una época temporal que no le corresponde. Proviene del griego aná (contra) y chrónos (tiempo). El empleo en estos tiempos de este tipo de herramientas con propósitos políticos es un dato que nos parece necesario abordar , desde nuestro grupo de propaganda, por entender que , gran parte de las situaciones sociales adversas que nos tocan padecer no solo tienen raíz estructural sino que también reconoce posicionamientos intelectuales que colaboran en la conformación de falsas comprensiones de lo real .

Cuesta digerir sin poder evitar , que se nos genere malas emociones, un resultado social que por ser de público y notorio nos releva de todo proceso probatorio ante quien así lo estimase necesario, por pretender desconocerlo.

Nos referimos al vertiginoso y angustiante , estancamiento intelectual de los que siendo objetivamente , las viudas e hijos de la caída del muro de Berlín , por décadas se han limitado a cubrir sus propias responsabilidades manifestado de mil y una maneras distintos discursos e iniciativas que se inscriben dentro del esquema táctico que hace centro en la voluntad recurrente de asignarle responsabilidad de todo cuanto sucede y sucedió en el mundo a León Trotsky.

Como el tema no es de ahora, sino que lleva largo tiempo y atraviesa varias décadas, bien que, acondicionado a las necesidades coyunturales, sucede que , recurrentemente emerge como efecto de la propaganda de algunas organizaciones o los llamados “intelectuales sin partido”. Para el caso , los que hoy se la toman con Trotsky, muerto en los comienzos del siglo pasado , se conforman en la cadena : Vida y Socialismo, Vía Socialista y Rolalndo Astarita, este último desde su blog personal, todos ellos unidos por tratar de encontrar la quinta esencia de su propio fracaso en Trotsky por via de lo que hacen y dicen los que se autoperciben como Trotskystas, sin percibir lo sustancial que yace al fenómeno y lo integran , que es que los actuales portadores de banderas con un 4 , lo hacen en modo declamatorio, pero negándo en los hechos al propio Trotsky

En este sentido , habrá que advertir a los profusos mediáticos , como Sartelli y Marina Kabat que el balance de lo recorrido por sus andanzas los ubica en el lugar de la deslegitimación como para ubicarse en el lugar de la crítica, porque la vida , lo real y concreto no se asemeja a una clase de historia y su rol de docentes de alguna facultad de la universidad pública no les habilita a tomar examen al resto social y política , porque eso sería admitir que les asiste el rol del saber sostenido por el poder que da la facultad de calificar y habilitar al examinado para su continuidad en un estudio.
La sociedad producto del orden capitalista, y en ella en particular la clase trabajadora, no está ávida de profesores que le examinen sobre el esquema del yo te explico, luego te interrogo, luego te toca seguirme y hacer lo que yo digo. Los fenómenos reales no suceden de esa forma y ningún profesor está habilitado a legitimar que sus discurso de cátedra son pilares de una construcción de poder obrero.

Confundiendo legitimació como fuerza social y política, los profesores Sartelli y Kabat , luego de innumerables intentos solo pueden exhibir que fracasan en la construcción de un partido político y lejos de interrogarse al respecto, lo que pretenden es desconocer esa voluntad manifiesta en las masas de no habilitarlos en esos menesteres y seguir “dando cátedra”, ofreciéndose de modo oportunista para cualquier actividad política , donde pueden salir en la foto.

Lo peor del caso es que ahora, también peticionan reconocimiento de derecho de autor de la hoy táctica oportunista del PTS, y su “sigamos a Myriam , tenemos la oportunidad, formemos asambleas”, diciendo que ellos habían planteado algo parecido al momento de la formación del entonces FIT. Más allá de que las construcciones políticas no se hacen alegando derecho de propiedad, ni mucho menos tratando de acudir al “ustedes hagan nosotros le metemos el programa”, lo cierto, y es esto lo que motiva la redacción de este texto, es que en esa movida artificiosa , los márgenes acotado de su perímetro de realización ,le obligan a desenvolver una generalización abstracta con rostro aparente de tesis , según la cual existe una «falta de vocación de poder» en “la izquierda trotskysta” en tanto esta corriente a menudo prioriza el discurso testimonial, la pureza ideológica o la resistencia social en lugar de construir mayorías, alianzas pragmáticas y estrategias reales para conquistar, administrar y transformar el Estado.

El espacio político Vía Socialista , retomando posiciones que hacía pública Razón y Revolución destaca esta cuestión por lo que designa como “El problema del «testimonialismo” donde argumenta que la matriz ideológica trotskista incide para que la militancia funcione más como un grupo de presión, una reserva moral o un actor de protesta, que como un movimiento con ambición de poder revolucionario. Se añade que , esa falta de vocación de gobierno y construcción de poder , no es un accidente, sino un problema estructural que deviene de los textos de Trotsky desde sus orígenes, donde la agitación permanente reemplaza a la planificación de una transición al socialismo.

En este intento desmerecido por lo real, por el simple hecho de constatar que los historiadores congregados, no han conseguido dar con una incidencia de masas en su militancia, ni conformar una expresión política de fuerza social alguna , está condenado al fracaso, pero debe ser advertido por sus efectos puramente negativos marcados por su simple posicionamiento de negación frente a lo material y concreto y la confusión a la que abonan en forma directa y desprejuiciada, tal como surge incluso del propio uso de instrumentos de conocimiento que se muestran al menos impertinente para lo que se pretende denunciar.

En estos días el grupo -Vía Socialista- , nos da una evidencia de esta manipulación para construir de modo abstracto una verdad que no es tal , cuando hace público un texto de autoría de Mariana Kabat en la que apela al conflicto que se presentó entre Trostsky, Frida Kalo y Diego Rivera en Méjico para tratar de fundar porque los Morenistas argentinos, -a los que confunde con Trotsky- , que exhiben hoy la versión más deslucida de su mentor, que ya en su propia vida llamaba a revisar a Trotsky y sus tesis de la teoría de la revolución permanente , no tienen “vocación de poder”, diciendo con selectividad sesgada, que eso se infiere de la opinión de uno de los líderes de la revolución de octubre en alguno de sus escritos sobre Latinoamerica.

Si bien se mira, e incluso se sigue de la propia cita que hace la autora , León Trotsky sostuvo en aquella ocasión lo siguiente: “….. en México, más que en cualquier otro lado, la lucha contra la burguesía y su gobierno consiste ante todo en liberar a los sindicatos de su dependencia respecto al gobierno.Formalmente, en los sindicatos mexicanos está todo el proletariado. La esencia del marxismo consiste en proporcionar una dirección a la lucha de clases del proletariado. Pero ésta exige su independen­cia de la burguesía. […] La lucha de clases en México tiene que estar orientada a ganar la indepen­dencia de los sindicatos del estado burgués”.

La pregunta que se impone es: ¿en qué medida el texto transcripto permite concluir que Trotsky carecía, para sus adherentes en México, de una política de construcción de poder y de una táctica consecuente con ella? Más aún: ¿cómo puede la profesora deducir el proceder del revolucionario a partir de un solo párrafo, sin considerar el conjunto de su posicionamiento durante el exilio ni los compromisos que debió asumir para permanecer en México, luego de haber sido rechazado en todos los lugares donde solicitó asilo? ¿Son válidos estos anacronismos y estas parcialidades, arbitrariamente erigidas en verdad total, para sostener las demás inferencias formuladas por este grupo de propaganda?

Estos y otros tantos interrogantes dejan ver un derrotero inexplicable y si se quiere un trastorno en el modo y la manera en el que los difusores de estas mercancías en mal estado se posicionan ante lo real y el correspondiente grado de enajenación al que han llegado luego de un derrotero continuo y persistente de fracasos.

Una cosa si es clara. No es necesario acudir a la difusión sesgada de un párrafo establecido en el desarrollo de un texto de Trotsky para dar cuenta de manera honesta de cuanto tiene de censurable y objetable la táctica oportunista del PTS respecto de “aprovechar la oportunidad” del presunto crecimiento en imagen positiva de Myriam Bregman. El problema es que ahora esta diputadas y su partido político acuden a una receta que Sartelli se adjudica, pero a su manera y no cuenta con Sartelli ni Vía Socialista, para aventurarse en ella.

Sartelli , via Kabat , Vía Socialista, salen de a uno o de conjunto , al rescate de su propio Frankenstein, mandando cartitas a quienes impugnó por más de una década acusándolos de Trotskistas, sin puntualizar que en realidad a quienes se dirigen no siguen a Trotsky sino a Nahuel Moreno .Ahora no le queda otra que intentar darle a la manera artera de Mercader , un nuevo Piolet a Trotsky .

Resulta desconcertante que los mentores del socialismo desarrollista pretendan advertir sobre cuestiones que el propio Trotsky ya aclaró de manera documentada. A esas fuentes acudimos para dejar establecido que el socialismo no se construye mediante inferencias anacrónicas ni mediante la pretensión de “enseñar”, como si se tratara de un descubrimiento ignorado durante 88 años, que uno de los principales dirigentes de la Revolución de Octubre de 1917 carecía de tácticas orientadas a la construcción de poder.

Lo que sigue es la transcripción de una Carta publicada en IV Internacional, el periódico de la sección mexicana del Movimiento pro Cuarta Internacional. Tomado de la versión publicada en Escritos, Tomo VII, pág. 254, Editorial Pluma. Una cita textual de un documento dirigido a la militancia obrera mexicana que expresamente aclara la cuestión, que lleva el título,“No participaré en la política mexicana” (4 de febrero de 1937) …….”Estimados amigos:

“Hace tiempo ya que quiero comunicarles por carta algunas reflexiones que ya he formulado en conversaciones personales y privadas……Ustedes pertenecen a una organización política que ha proclamado su solidaridad con las ideas que yo represento. Esa solidaridad se refleja en ciertos actos de atención personal y de amistad. De más está decir que siento un profundo agradecimiento por esos sentimientos puramente humanos que demuestran ustedes y, afortunadamente, también muchos ciudadanos y ciudadanas de este país tan generoso y hospitalario. ……Hay muchos amigos nuevos que desearían consultarme con respecto a una serie de problemas teóricos y políticos. Debo repetir con todo énfasis lo que declaré al desembarcar en Tampico: quiero evitar cualquier acto, absolutamente cualquier acto que pudiera darles a mis enemigos un pretexto para afirmar que estoy interviniendo, directa o indirectamente, en la vida interna de este país…..”Vuestra organización ya existía antes de mi llegada. Seguirá existiendo de la misma manera. No puedo asumir la menor responsabilidad por la actividad de la misma…..”Ustedes dicen, queridos amigos, que comprenden muy bien mi situación y que coinciden plenamente con mi posición. Sin embargo, quiero reafirmarlo públicamente para evitar posibles malentendidos. Nuestras relaciones seguirán siendo personales y amistosas, pero no políticas…. Con mis mejores saludos.”León Trotsky

Todo esto coincide con la llamada “declaración de Tampico”. En ella Trotsky dice en uno de sus párrafos, lo siguiente: “…Tenga el gobierno mexicano la seguridad de que no violaré las condiciones que se me han impuesto y que dichas condiciones coinciden con mis propios deseos: no intervención en la política mexicana y total abstención de todo acto que pudiera perjudicar las relaciones entre México y otros países….. Mis productos literarios, publicados bajo mi propio nombre y mi propia responsabilidad, jamás han sido objeto de acción legal en ningún país. Estoy seguro de que no lo serán en el futuro”.

Nuevo Curso