Camuflaje,
apariencias engañosas
que no dejan ver las cosas
como son en realidad.
Martingalas,
de tahúres de la vida
que escabullen la partida
con genial habilidad.
Camouflage,
emboscada traicionera
en donde cae cualquiera
con fatal ingenuidad.
Artimañas
que al nacer ya nacen muertas,
porque quedan descubiertas
con la luz de la verdad.
Hoy en día todo es grupo, disfrazado de verdad,
y una sarta de mentiras ha invadido la ciudad.
Cualquier gato con tarjeta se las da de gran señor
y los chorros se dan cita en el campo del honor.
El que ayer viste en tranvía, en colectivo o de a pie,
hoy maneja coche nuevo sin saber cómo y por qué
y la que vistes fregando con modesto delantal,
hoy te engrupe que es artista en el cine nacional.
Según se puede obtener de la lectura de cualquier diccionario, el camuflaje es el método o mecanismo que permite a los seres vivos u objetos pasar desapercibidos en su entorno, confundiéndose con el medio que los rodea. En esa perspectiva, es posible orientarse a la hora de dar cuenta de los hechos que desde hace meses rodean la escena social en nuestro territorio, sin referencia objetiva en los críticos escenarios de barbarie capitalista en donde nos deposita la forma en que la clase dominante consigue en situación crítica que se reproduzca el capital y permanece en situación dominante en el escenario político.
Los distintos centros de formación de opinión, los periodistas que se dicen especialistas, las redes sociales y quienes desembozadamente trabajan mercenariamente en ellas, resultan centros caóticos de información que pese a su diversidad coinciden en el factor común de insinuar y constatar una disputa abierta al interior de la clase dominante aparentemente dominada por la selección del personal político que ha de gestionar sus intereses en un nuevo segmento de nuestras vidas, pero que más profundamente desnuda el agotamiento de un orden social en una suerte de todos contra todos con tal de reproducir el capital y licuar en dinero el plusvalor apropiado
Todos ellos, es decir, todos los que se ocupan de ese específico hacer montado en clave de circo electoral, tienen sin embargo un factor común movilizarte para la clase dominante en sí: cuanto generan lo hacen con ánimo de contribuir al intento de comprensión de las directrices que trazan en nuestro tiempo hacia explotados y oprimidos buscando la indiferencia de la vanguardia de la clase obrera, como primer momento básico de ese proceso de formación de consciencia deformada que se consolida en el llamado discurso de sentido común
En ese contexto, si hay que dar una palabra que denote este proceso y sus objetivos, habrá que recostarse inicialmente sobre una resultante deseada que es la “indiferencia”.
Lograr la indiferencia, implica un vacío que es necesario construir en tanto no tiene por tal la condición de un hecho natural sino la resultante de una acción del preordenada de los intelectuales funcionales al poder burgués.
La indiferencia da cuenta de un estadio de la lucha sostenido en lo que el enemigo de clase busca , es decir, en la apatía de la clase trabajadora a la que de esa forma se le neutraliza como oponente en la lucha por el poder.
En ese sentido, la propaganda hacia la vanguardia obrera no puede más que recordar y reproducir un lema nacido en la lucha en otros tiempos históricos: :»Instrúyanse, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos de toda nuestra fuerza».
Es una de las citas más emblemáticas de la praxis política y la formación militante. La frase forma parte de un llamado histórico a la acción colectiva.fue publicada en el primer número del periódico L’Ordine Nuovo, el 1 de mayo de 1919 y remite a la lectura de Gramsci sobre los consejo de fábrica durante el Bienio Rojo (1919-1920)
En este punto debe recordarse que Antonio Gramsci en un particular momento de la historia de lucha de clases en Italia supo señalar en términos generales que:
“La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar. Tuerce programas, y arruina los planes mejor concebidos. Es la materia bruta desbaratadora de la inteligencia. Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, permite la promulgación de leyes, que sólo la revuelta podrá derogar; consiente el acceso al poder de hombres, que sólo un amotinamiento conseguirá luego derrocar. La masa ignora por despreocupación; y entonces parece cosa de la fatalidad que todo y a todos atropella: al que consiente, lo mismo que al que disiente, al que sabía, lo mismo que al que no sabía, al activo, lo mismo que al indiferente. Algunos lloriquean piadosamente, otros blasfeman obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: ¿si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, habría pasado lo que ha pasado? “Antonio Gramsci 11 de febrero de 1917
Desde igual perspectiva, Bertol Brech en (1932) supo decir que
“Se necesita valor para decir la verdad sobre sí mismo. Sobre nosotros mismos; los vencidos. Muchos que son perseguidos, pierden la facultad de reconocer los propios defectos. La persecución parece la más grave injusticia; los perseguidores, ya que persiguen, son los malvados; ellos, los perseguidos, son perseguidos por su bondad. Pero esta bondad fue golpeada, vencida, esposada; luego era bondad débil, defectuosa, insostenible, que no importaba, porque no es lícito admitir como propia de la bondad, la debilidad, como se admite que la lluvia moja. Decir que los buenos fueron vencidos no por buenos, sino por débiles, requiere valor «>La verdad no puede escribirse sino en lucha contra la mentira, en tanto esta última representa no otra cosa que su negación, ni tampoco puede expresarse de modo genérico, etéreo, ambiguo. A tal especie, esto es, genérica, elevada, ambigua, pertenece exactamente, la mentira. Hablar de alguien que dijo la verdad, implica que antes algunos, muchos o uno solo dijeron algo distinto, una mentira o cuestiones genéricas; él en cambio dijo la verdad, esto es, algo práctico, concreto, irrefutable, precisamente lo que se necesitaba. …..Poco valor se necesita en cambio para lamentarse, en general de la maldad del mundo, del triunfo de la brutalidad y para sacudir la amenaza que flota sobre el espíritu, cuando se vive en una parte del mundo en que eso aún se permite. Muchos se comportan entonces como si estuvieran bajo el tiro de los cañones, cuando apenas están bajo la vista de los largavistas…….Van gritando sus vagas reivindicaciones en el mundo amigo de la gente inocua; demandan, genéricamente la justicia, pero nunca hicieron nada por tenerla y piden genéricamente la libertad, la de obtener parte de aquel botín antes largamente repartido con ellos. Encuentran verdadero sólo aquello que les suena bien. Si la verdad tiene que ver con cifras, con hechos, si es cuestión árida, cuyo hallazgo exige pena y estudio, entonces no les corresponde, nada tiene que los embriague. Sólo exteriormente se comportan como los que dicen la verdad. El mal que sufren es no conocer la verdad”
Más allá de esto, el espectáculo montado en torno a las estadísticas y a la presunta inscripción de un “discurso de izquierda” en las masas, con asambleas ortopédicamente realizadas con el activo partidario que ya posee las organizaciones que dispersamente las organizan , representa un denodado esfuerzo de colocar el circo electoral en la agenda de los trabajadores, buscando deslizarlos al rol de ciudadanos que les adjudica la república burguesa y con eso neutralizar la disputa de clases frente a elementos objetivos de la realidad productiva que ponen a los que viven de su esfuerzo frente a un embate del capital y allí es también donde el posicionamiento diverso del socialismo debe expresarse con sentido de verdad , dejando que la realidad fluya y no inventándola para luego exhibirla como espontanea. No hay una diferencia esencial entre narrar que se encontró un dispositivo de información con dinero virtual, a publicar “gran asamblea en Córdoba o el lugar que se le ocurra al lector”
La exacerbada difusión de disputas Inter burguesas en la que cada político del elenco admitido por la burguesía se afana por adquirir centralidad a lo que cueste, alienta un cuadro de situación que pretende mostrar personajes en una obra montada para escena que ocultan en la trastienda y por fuera de este escenario artificialmente montado, que no se perciba la significativa apropiación de valor que está desarrollándose por la pérdida de la incidencia del salario, por sus bajos montos en la formación del costo de las mercancías y la incidencia de la depreciación de la moneda, con secuela inflacionaria.
Las medidas de gobierno actual, avanzan en la gestión de los intereses burgueses en general pero con carácter puramente coyuntural a la espera de que la cuestión del poder formal se dirima por vía electoral razón por la cual se producen las disputas y el fenómeno que tenemos en observación en el que se incluye por voluntad propia la “izquierda republicana” sea por vía de la cooperativa electoral FITU o su descendiente el promovido nuevo Partido de la nueva vanguardia trabajadora, aunque este sea resistido por miembros de la misma cooperativa , advertidos que esa maniobra del PTS con socio menor en el MST, licúa su activo político , trabajosamente obtenido por los “ahorros de años de militancia “ basada en la exacerbación de los fenómenos y la insistencia en el catastrofismo.
El carácter de las asambleas amaneradas y aparateadas que se exhiben aún con cierto pudor , en ningún caso pueden ser leídas como herramienta política de los trabajadores en un contexto de ofensiva., precisamente por esa conformación forzada a la idea preconcebida en elementos virtuales de que existe un ascenso de la imagen positiva de una diputada, que podría ser ubicada incluso por fuera del discurso de clase como una neo-lilita Carrio, en ningún caso están dando cuenta de ensayos o actos preparatorios de lo que podría ser leído como una suerte de “asambleas” que en algún sentido puedan hacer las veces de traducción de la experiencia soviética, organizado sobre la perspectiva de la creación de una instancia que no solo vincule políticamente a todos los trabajadores de la fábrica, sino que además contribuya a su gestión obrera, reuniendo los problemas de la lucha por el poder y la participación de las masas, así como también la cuestión de la organización técnica del trabajo con prescindencia del capitalista.
El ejemplo de FATE y el comportamiento político de la dirección sindical ligada a un partido de la cooperativa electoral FITU y el proceder del resto de los partidos de ese aparato da cuenta por sí mismo de lo poco que tienen que ver estas asambleas para promover a una diputada en una carrera electoral para una farsa que recién tiene planteo formal en el próximo año, sirve para ejemplificar la apariencia que encubre lo real. En ningún caso, los hoy convocantes a asambleas para que los militantes se escuchen entre sí, tal como otrora lo hacían en los llamados plenarios sindicales, todos ellos fracasado en su desarrollo espacial y temporal, se pronunciaron por la toma de fábrica y el control por los trabajadores del lugar de producción.
La base mendaz de toda esta incipiente propaganda mediatizada esta en un problema ideológico esencia, que no es otro que la reproducción del conflicto en los hechos que deja planteada la búsqueda afanosa de la clave electoral a la que se apuesta toda la táctica desenvuelta que hace que se reproduzca en un estadio superior la escisión que la república burguesa y la democracia formal como sistema de gobierno plantean entre ser humano y ciudadano propio de la modernidad, sin considerar la situación y pertenencia objetiva de clase de esos sujetos , todos generalizados en la abstracción del ciudadano , para el que se declaran derechos que quedan reducidos en los hechos a simples formas jurídicas abstractas.
La operación política en grado aún de acto preparatorio de asambleas “pro Myriam “busca dar cuenta, en el sentido final de esas acciones y declaraciones de la compleja relación entre sociedad civil pronunciándose por su visión etapista de las transformaciones sociales, por la sumisión de la primera en la segunda, transformando trabajadores en ciudadanos tal como lo determina el orden burgués.
Es este último punto , en tanto distorsión de la realidad en la que las ideas de la clase dominante se presentan como verdades universales, ocultando las relaciones de explotación y desigualdad al que se someten , el que debe ser abordado por la vanguardia trabajadora y propagandizado desde la forma de denuncia de todo este aparato desesperado de la “izquierda republicana” que agoniza, para que en sus desesperados actos propios de quien se ahoga en sus propias aguas , no se lleve a quienes se predispongan a socorrerlos , comprando sus apariencias engañosas.
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