Nuevo Curso

JURAMENTO

El diputado Giordano protagonizó eL miércoles un momento de fuerte tensión en el Congreso de la Nación al exhibir una bandera de las Islas Malvinas durante su intervención, en una escena que provocó el enojo de Martín Menem y de legisladores del oficialismo libertario.

Durante su exposición, el legislador levantó la bandera y lanzó una consigna contra la presencia británica en el archipiélago y contra el expresidente de Estados Unidos.

Aún dentro de las herramientas ideológicas que utiliza de manera oportunista Izquierda Socialista por boca del juramentado Giordano , que en una sola jornada actuó como niño al que le he han dado el juguete soñado , ya que no solo tuvo esa intervención sino que además se sumó a la conferencia de prensa con el conjunto de diputados de todos los sectores opositores que incluye a los partidos patronales pidiendo otra agenda para la discusión parlamentaria, siendo que luego gran partes de esos diputados votaron los proyectos de ley del gobierno que adquirieron con esos votos media sanción y al día siguiente sus colegas senadores concurrieron en forma unánime a darle sanción al pliego de jueces que proponía también el ejecutivo, lo que hay que advertir dentro de ese panorama poco plausible es que, no basta la ocupación de las islas que se reivindica, también hay que tener presentes las finalidades que Izquierda Socialista pone en esa premisa pintada en una tela , así como de la política del conjunto del Estado que se vería obligado a efectivizarla .

Nada de eso aclara el juramentado para quien al parecer bastaría con entremezclarse con el sentimiento futbolero para dar por cumplido el único propósito de morenismo versión siglo XXI, que es simpatizar con sentimientos nacionalistas que dicen ,subyacen en las masas que se presentan como barrera para incidir sobre la formación de sentido común de esas masas, buscando transformaciones sociales .

Ese ir a las masas diciendo ser como ellas , esta en el ADN del morenismo desde sus orígenes en el entrismo en el peronismo , con resultados a la vista que no necesitan exponerse en este artículo.

Estamos en una operación de apariencias, que han sido puestas en acto por Giordano (IS), que no debe sorprender en un continente donde el nacionalismo burgués tiene una larga trayectoria en la demagogia y en los engaños a las masas trabajadoras. Tomar la cuestión Malvinas como un hecho aislado de soberanía sin precisar el sujeto político de esa acción y el carácter del Estado , desde donde pudiera surgir es en sí mismo, un acto que solo se deposita en la construcción falsa de lo verdadero, más aún si se manifiesta prestando juramento ante el presidente de una de las dos cámaras del parlamento burgués , desconociendo a la par y en idéntico momento la activa negociación que el ejecutivo de ese mismo Estado y las mayorías parlamentarias trazan diplomáticamente para integrar la ocupación de las islas y la demanda soberana , en una estrategia más amplia de dominio del capital financiero internacional, en un escenario de guerras esparcidas por el mundo.

Giordano, IS y todas las versiones reales de la diáspora morenista en nuestro tiempo, cubren apariencias con símbolos e íconos que exhiben a Trotsky, sin embargo, en su existencia material, no hacen otra cosa que reivindicar la democracia como valor universal , siendo que la historia en sí es la expresión del conocimiento que no se construye intelectualmente en base a valores universales , y mucho menos aún, cuando desde esa falsa construcción , se pergeñan y desarrollan acciones tendientes a la concreción de derechos subjetivos del ciudadano , haciendo de esto la forma jurídica que ahora las pretensiones economicistas propias del programa mínimo de los trabajadores contra la explotación capitalista, toda vez que la forma jurídica tiene en sí misma incrustada la prevalencia de la propiedad privada que implica en ultima instancia, la apropiación y realización del valor por el capitalismo.

La gluerra de Malvinas se produjo en un año crítico de la historia de la lucha de clases. Sus elementos específicos siguen hoy dentro de ese torrente, pero en ningún caso su actual estadio , donde la ofensiva burguesa se desata sobre la masa de trabajadores , hace que el planteo reivindicatorio de soberanía sobre las islas se ubique como prioritario en la cotidiana lucha de todo aquel que sale a vender su fuerza de trabajo al mercado, como única posibilidad de sobrevivencia.

La guerra fue una decisión adoptada por las fuerzas armadas genocidas, precisamente ubicadas como brazo militar de esa burguesía que por entonces veía trastabillar su esquema político-instituciononal de dominación de clases montado seis años antes a sangre y fuego.

Quien hoy toma un trapo con una leyenda afirmando parlamentariamente que Malvinas son argentinas, no hace más que asumir un plateo abstracto que tiene derecho de autor en la propia burguesía , hoy desentendida de la cuestión en tanto ya no le resulta funcional a sus intereses y a la reproducción del capital.

La izquierda se caracteriza como democratizante cuando no opone, o ha dejado de oponer, la dictadura del proletariado al régimen burgués existente. La vigencia de la dictadura del proletariado como objetivo estratégico, se deriva de la madurez que han alcanzado las relaciones burguesas de producción en su conjunto, es decir a nivel mundial, para la transformación socialista de la sociedad.

La izquierda democratizante ha reemplazado el objetivo estratégico de la dictadura del proletariado, es decir de la destrucción del Estado burgués, por la fórmula política de «la democracia con justicia social» Los programas que han lanzado cada uno por su lado las organizaciones que integran la cooperativa electoral FITU sobre la que el PTS de modo unilateral ha considerado su caducidad se encuadran en esta estrategia, plantean una serie de nacionalizaciones aisladas en el marco del régimen burgués y con los métodos constitucionales.

De acuerdo con esto, la sociedad tendría una salida por una vía que no es la revolución proletaria. El PTS propone la reorganización completa del Estado, no por medio de la revolución y de la dictadura del proletariado, sino a través de una Asamblea Constituyente. Toda la izquierda democratizante, sin excepción, plantea un Nuevo Orden Económico en los marcos capitalistas.

El programa democratizante consiste, entonces, en la reivindicación de las posibilidades transformadoras de la legislación social, de la estatización económica, del sufragio universal y del pacifismo reformista nacional e internacional, en la época de la decadencia capitalista y de la democracia burguesa. A través de la consigna de la «participación», la izquierda democratizante en su conjunto,, propugna nada menos que la integración de las organizaciones populares al Estado actual, el cual es burgués en su contenido, y burocrático-militar con algunas características republicanas, en su forma.

Hoy la situación que describimos en párrafos anteriores hacen que al menos se nos imponga en plano temporal y con rasgo de imperativo categórico, que enarbolemos una bandera limpia, capaz de retirar de su integridad las manchas del reformismo, y los trapos pintados de Giordano y el morenismo siglo XXI .
La tarea propagandística y de agitación esencial conduce a la construcción del partido revolucionario de los trabajadores y desde éste la dirección política con aptitud para conducir las masas trabajadoras a la revolución proletaria.
A fin de orientar al proletariado hacia la conquista directa del poder, esa organización con forma” partido de clase”, debe basarse en la predominante mayoría de la clase trabajadora, y no solo apelar a ….. porque: “
“En tanto el Partido no cuente con esa mayoría, debe luchar para lograrla. El Partido solo puede alcanzar este objetivo si es una organización absolutamente independiente, con un programa claro y una estricta disciplina interna”…. León Trotsky
Es esta la razón por la que en este tiempo de militancia preparatoria de propaganda y agitación , hay que romper ideológica y organizativamente con los reformistas que no luchan por la revolución proletaria, y no tienen vocación táctica y estratégica de preparar a las masas para la revolución y, con su conducta, coartan esta tarea.
“La más grande felicidad del hombre no está en la usufructo del presente, sino en la preparación del porvenir”, un legado conceptual de Trotsky de admirable significación en el hoy. La lucha que se desarrolla sobrepasa de muy lejos en importancia a las personas, a las fracciones a los partidos. Es una lucha por el porvenir de la condición humana en sí. “Los que buscan la tranquilidad y el confort que se aparten de nosotros. ……aquellos a los que el socialismo no les resulta una palabra vana sino el objetivo de su vida moral, ¡adelante! Ni las amenazas, ni las persecuciones, ni la violencia nos detendrán. León Trotsky

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