“……. Escuchen: «No perdamos el tiempo en letanías estériles ni en imitaciones nauseabundas. Abandonemos esta Europa donde nunca dejan de hablar del Hombre, pero asesinan a los hombres dondequiera que los encuentran, en la esquina de cada una de sus calles, en todos los rincones del planeta. Durante siglos han sofocado a casi toda la humanidad en nombre de una supuesta experiencia espiritual». El tono es nuevo. ¿Quién se atreve a hablar así? Es un africano, un hombre del Tercer Mundo, un ex «nativo». Añade: «Europa vive ahora a un ritmo tan frenético e imprudente que se precipita al abismo; haríamos bien en mantenernos alejados de ella». En otras palabras, está acabada. …” (Jean-Paul Sartre 1961 Prefacio a “Los condenados de la tierra” de Frantz Fanon)
León Trotsky articuló la relación entre programa mínimo economicista y defensa de libertades individuales y revolución mediante la teoría de la Revolución Permanente, argumentando que las reformas democráticas (reforma agraria, libertades) en sociedades de capitalismo tardío como lo es esta donde sobrevivimos, solo pueden lograse mediante la toma del poder por el proletariado, transicionando inmediatamente al socialismo. Su enfoque combinaba la lucha por demandas inmediatas (reformas) como puentes hacia la insurrección final, rechazando el reformismo clásico que busca gestionar el capitalismo.
Esto último, es decir, gestionar y funcionar en el orden social capitalista, es lo que ha hecho desde encontrarse con el partido militar en el poder formal con forma dictatorial abierta y practicas represivas genocidas, hasta la actualidad, lo que hoy se autoperfila como izquierda tras llamarse de distintas formas, sin advertir que en realidad es la izquierda del régimen parlamentario en una república burguesa con forma de democracia indirecta.
Probablemente en ese posicionamiento esté gran parte de la razón de lo existente, en tanto la lucha de clases es un proceso y en su dialéctica lo visiblemente engendrado no es otra cosa que la primacía coyuntural de lo latente como tendencia en otro tiempo inmediato anterior. Las regulaciones ideológicas del presente , no merecen ser confundidas para no seguir errando. No estamos frente a una nueva tendencia fascista, sino ante más de lo mismo que no puede ser ya camuflado por la dictadura de clase con forma estatal de república, tantas veces alentada en los discursos y por la que por décadas se llamó a defender como un ser capaz de vencer esa propia dialéctica de la transformación de todo fenómeno social.
La democracia , la republicana y de forma indirecta, no educa, no da de comer, facilita el desempleo, la pobreza y la miseria cultural . Nunca hubo que defenderla, sino lo que se debió y se debe es denunciarla y combatirla como Estado del poder burgués y forma lograda por la institucionalidad con la que se consigue aprobación para una diversidad en el continuo de una dictadura de clase.
Es importante todo esto, porque tiene que ver con la apropiación en el tiempo de los fenómenos sociales, posición de dominio que permite manipular sus sentidos y efectos. La ideología oficial es hoy la constructora de un fetiche fascista y de un llamado de unidad que supera las clases sociales en un remanido entramado de frente popular en el que más temprano que tardes todos terminan pidiendo un lugar bajo el sol, aún cuando sus rayos son tenues.
Los llamados a la unidad para el paseo por las calles ocasión en la que se aprovecha para ver a los conocidos de otros tiempos que hace mucho que no se ve. Para medirse desde la mediocridad cultural de la pequeño burguesía decadente que todo lo innunda en estas situaciones donde lo prioritario parece que fuese afirmar sin que se mueva un pelo, que el problema son “las libertades democráticas”, justo cuando la libertad de trabajar y ejercer industria contenida en la Constitución Nacional, muestra su verdadero rostro de mercancía de cambio entre explotadores y explotados en una reedición de la dialéctica del amo y el esclavo, que le saca los clavos al cajón de Hegel.
Los estrategas y hacedores de las derrotas, los que llegado el momento no trepidan en llevarle flores a los militares y para adentro, no hacen otra cosa que engañar con charlas sobre el foquismo o cosa por el estilo, para dar lecciones de “lo que realmente ocurrió”, sin explicar por supuesto donde estaban por entonces sus “proceres fundacionales”. Todo se corona con los benditos y remanidos actos unitarios donde se leen en una plaza “documentos” como se fueran las lecturas de versículos de la biblia en ceremonias religiosas.
Lo cierto es que no hay ninguna unidad posible que aquella que tiene a la clase trabajadora en tanto fuerza social y política constituída con organización y programa socialista revolucionario. Todo rejunte diverso es, los pretendidos representantes y “defensores “ de la clase trabajadora como suelen disfrazarse los reformistas oportunistas del cretinismo parlamentario y merece en este momento de la lucha de clases el necesario repudio. Nada de lo que hoy se disfraza como “fascismo” y se focaliza en un gobierno sin identificar a la clase explotadora y opresora, puede modificar lo real existente, en la medida en que necesariamente es parte de este resultado de agigantada ofensiva burguesa en crisis de reproducción del capital sobre los trabajadores y aquellos que han sido excluídos de manera unitaria y forzosa de la posibilidad de ofrecer su fuerza de trabajo.
Cincuenta años que se contabilizan sin indicar que la fecha arbitrariamente seleccionada en la historia da cuenta también de los trabajadores , en tanto clase social , desarrollando altos estadios de la lucha de clases hacia el poder obrero y el socialismo contrastando con la intervención de su clase antagónica, la burguesía y los sectores medios de la sociedad que optaron por elegir el mejor jugador para el genocidio , sus fuerzas militares organizadas como partido del poder y el dominio burgués con forma dictatorial para “ordenar la sociedad”, recambio que llega luego que el veterano delantero Juan Perón diera finalmente muestra de su impotencia a través de los grupos paramilitares y los operativos localizados en la provincia de Tucumán.
A quienes son activos militantes de los días feriados, donde el púlpito les seduce en mayor medida por sus incansables deseos de figuración en la nada, les decimos que aún en su propia lógica de evangelizadores berretas, ocultan que “ No sabe el hombre su fin, sino que como los preces son cazados en el anzuelo y las aves aprehendidas con el lazo, así los hombres son cazados en el tiempo malo, cuando de improviso les sobreviene”. La vida no es un acontecer prometido sino cada minuto de ella misma en la que se va construyendo según sus tendencias internas, todas ellas contradictorias en un orden social que se sostiene en el antagonismo de sus clases sociales.
Desorientado. Temeroso. Dubitativo, me siento nuevamente en el mismo banco de plaza donde he dejado fijada residencia en la ciudad que me vió nacer , pero no terminó de cobijarme. Ahí están ellos, los que duermen en esa plaza. Son los nadies. Los humillados y ofendidos, los condenados de la tierra, o como quiera que se los llame, porque precisamente por sobrevivir como un pájaro más en esa plaza no tienen nombre , pero al fin y al cabo que importa si la indiferencia manda y si alguien se detiene es porque es cana y los quiere sacar de la plaza.
Lo que importa es que están ahí . Debajo de los árboles añosos, frente a la catedral que porque sabe de su presencia cierra sus puertas y coloca rejas , debajo , en el pasto y los arbustos, duermen seres humanos. Amanece y anochece gente que no sabe de Cordobazo o de cualquier “azo” similar y solo conoce la miseria en huesos entumecidos al amanecer, después de la húmeda y fría noche a la intemperie meteorológica y social .
Que diría el gringo Tosco, con su mameluco, el petizo Paez o el Goyo Flores, parados detrás de los tanques con nafta que cierran el paso de Fiat con sus jerarcas retenidos en oficinas, frente a esto que supimos conseguir luego que nos dejaran, como siempre luchando con lo que haya para luchar. Les debemos y nos debemos, preguntas y explicaciones del por qué, es decir, como fue que no encontramos su continuidad de presencia en otros brazos que fueran parte del mismo cuerpo.
Son cincuenta años. Hoy hablan otros y sus dedos como ciegos que guían a otros ciegos, marcan un camino que es el mismo por el que hemos llegado hasta aquí. Solo es posible una conclusión: que sabe del sol del medio día quien siempre ha vivido bajo tierra y de manera subterránea.
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