Nuevo Curso

21 de abril de 1964

«Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor». (Ernesto Guevara. El socialismo y el hombre en Cuba)

21 DE ABRIL DE 1964: JORGE RICARDO MASETTI, REVOLUCIONARIO ARGENTINO, DESAPARECE EN LA SELVA SALTEÑA.
«Existen dos Cubas: la creada para la exportación y la auténtica, la que pugna por ser integralmente una república….La primera, convierte el drama en pintoresquismo caribe, con sargentos ascendidos a generales y presidentes fantásticamente ricos que viven en el exilio fomentando revoluciones. La Cuba que escribe Habana con v, para mejor identificación por los extranjeros que van a bailar la rumba, y que sólo tiene voz de maracas y bongó. La Cuba de los carteles de compañías aéreas con bailarines color habano danzando semidesnudos alrededor de una palmera. La Cuba que sólo se concibe libre, mezclada con Coca Cola y con clima tropical acondicionado para turistas que hablan inglés….Y existe la otra Cuba: la que logró a fuerza de actos heroicos y escalandosobre cadáveres destrozados, saltar la muralla de bolsas de azúcar y mostrar al mundo entero que las estridencias del cha cha cha no lograban tapar sus gritos de indignación. Que la isla de Martí era ocupada por un pueblo que luchaba violenta y tenazmente por recuperar lo que había ganado al ganar su independencia. Que había logrado que su revolución no fuera una revolución más en el Caribe, sino que se convirtiese en el símbolo de lo que puede la voluntad de ser libre, sobre la maquinaria opresora de una dictadura (Prefacio de Jorge Ricardo Masetti a su libro Los que luchan y los que lloran)

Estamos sobreviviendo en tiempos de conflictos bélicos armados , que superan en su materialidad tecnológica todo lo que posiblemente pueda imaginar cualquiera que habita en una sociedad . Los márgenes de violencia, bestialidad y capacidad de destrucción no tienen límites a poco que se lea en los discursos , renglones no escritos respecto del armamento existente y aún no empleado.

En ese contexto, existe gente que llama a la lucha a las masas trabajadoras desde un acto político en un estadio cerrado y deja entrever que lucha implica gritos desarmados desde un micrófono, sin siquiera preguntarse y mucho menos dar respuesta a los interrogantes elementales que cualquiera debe hacerse aún en el acto más sencillo de su vida ; cómo, cuando y dónde.

Cómo, cuando y dónde es a lo que no responde la cooperativa electoral FITU que hoy exhibe su verdadero rostro oportunista que se viste de siglas según los tiempos desde hace más de cuatro décadas, luego las consabidas fracturas de lo mismo, para la emergencia de “lo nuevo”, que no es otra cosa que lo viejo disfrazado.

Las fechas no son la mejor manera de marcar las diferencias vitales y necesarias en el hoy, pero si pueden servir para fijar mojones de referencia respecto de aquello a lo que apuntamos desde la propaganda.
Ricardo Masetti, debe ser cotejado con los aprendices de periodistas que ocupan espacio en los distintos experimentos virtuales de la incomunicación profusa que surge de las redes y que parecen hegemonizar la militancia sin lecturas, sin compromisos, libre para la puteada sin sentido o para caídos del espacio intelectualoso del orden universitarios, siempre prestos a contar “como es la justa”.
Masetti es lo inverso de lo actual. Se podrá decir que su proyecto no tuvo trascendencia a la luz del tiempo histórico, pero ocurre que las carencias subjetivas del hoy nos obligan a traerlo a cuento , tomando por base una fecha.

Lo hacemos, para marcar en él, cuanto tiene que ver con lo que implica la acción militante subversiva necesaria y oponerla al conformismo en la butaca del parlamento, los reportajes, las ocurrencias, las caritas a las cámaras y demás.

Mucho tiempo se fustigó desde quienes, nunca supieron dar respuesta al cómo , cuando y dónde, lo que erróneamente caratularon para sus intereses como foquismo de manera que emparentados con los discursos del poder burgués, lo que se que hizo con palabras, presencia y lamentablemente en actos, fue dejar sentado que “nada con las armas”, todo con los votos y la legalidad que tramposamente le financia el orden capitalista para que con sus actos de primero de mayo se le diga a los asistentes nada que pueda tener que ver con la construcción del poder obrero y socialista. De su propio fracaso y de porque llegamos a donde estamos, de eso no se habla. La tenían muy clara para denostar a los combatientes por el socialismo, tan clara que terminaron en el simulacro de república del poder burgués.

Hoy se aprestan a una nueva “actuación” en un club social, alentados por encuestas, por la posibilidad de convertir a una abogada en una suerte de “Milei de izquierda” que junte por referencia testimonial más diputados , postergando toda instancia constructiva de conciencia de clase en las masas por vía del culto de la imagen, es decir, por vía de la venta de una nueva mercancía en donde reproducir el fetiche .
Sin embargo, lo cierto es que no hay posibilidad de llevar adelante una tarea revolucionaria sin una conciencia , sin una concepción sin una actitud revolucionaria, que lleva implícita a la visión necesaria de la política como acto subversivo del orden existente , buscando en todo momento su superación en un nuevo orden social, basado en relaciones de producción desde las cuales la justicia tome el contenido específico del principio de comunidad se conforma en la idea de que la justicia no es solo una norma formal, sino un valor compartido y vivido que busca el bien común, la cohesión social y la equidad dentro del todo social.

Para Karl Marx, el principio de comunidad es el fundamento ético y social sobre el cual se construye la verdadera justicia, la cual considera alcanzable únicamente mediante la abolición de la propiedad privada y la alienación capitalista. A diferencia de la justicia burguesa, que se basa en el intercambio de equivalentes y derechos individuales abstractos, la justicia marxista se arraiga en la autorrealización humana y el desarrollo pleno de las fuerzas productivas dentro de una asociación de productores libres.

«Los que luchan y los que lloran», es el texto más bello escrito por un periodista argentino sobre la revolución de carne y hueso, hecha realidad en Cuba, en toda América. Ese muchacho de 28 años, enviado por radio El Mundo, estuvo más de dos meses en una Cuba revuelta por una revolución que tronaba desde la alturas pero en la tierra, en la cadena montañosa del Oriente. Logró con no pocas dificultades entrevistar a los dos Jefes más populares y reconocidos del movimiento 26 de Julio alzado en armas, Ernesto Che Guevara y Fidel Castro. La realidad de un pueblo levantado bajo la dirección de otros muchachos de su edad, lo enamoró de tal manera que plasmó en su libro el sentir y vivir en revolución de un pueblo así como el convencimiento en la victoria que todos tenían. Y a partir de esa nueva experiencia inigualable se encarnó en él la necesidad de dar más que “…una simple crónica…” y entregó su vida al servicio de la Revolución cubana, de la argentina aún por hacer, y latinoamericana. No había fronteras para Masetti»
Rodeado por fuerzas de Gendarmería, autoconstruído como “Comandante Segundo” del Ejército Guerrillero del Pueblo», una organización ideada por el Che Guevara para la lucha revolucionaria en la Argentina, desapareció en la selva salteña un 21 de abril de 1964.

Por abril entonces uno de sus miembros Jouvet y otros combatientes fueron capturados, tras un enfrentamiento al norte de la confluencia de los ríos de las Piedras y el Pantanoso, y de Masetti y Atilio Altamira no se supo más. Se los dio por desaparecidos en la selva.
Se trata de recuperar la condición de revolucionario. Se trata de vencer los obstáculos que plantea para la revolución la crisis de la dirección de la vanguardia de los trabajadores que se asumen como clase y que su trabajo penetre propagandísticamente socialista en las masas explotadas y oprimidas.

Se trata de recuperar la noción de revolución como un sueño apasionado y empapado de imaginación. Este objetivo se presenta como camino deseable posible y realista para quienes hoy sobrevivimos en escenarios de barbarie.
Se trata de recuperar en el plano de construcción de programa a las categorías marxistas insertas en la confrontación concreta de clases y no en los cenáculos universitarios construidos por vendedores de historietas.

Pensar y actuar en clave revolucionaria implica recordar en todo momento que se trata del socialismo como apuesta vital a pesar de genocidios, derrotas, frustraciones.

Masetti no habla en Ferro porque cae luchando , pero su desaparición pone en discusión aún hoy el consenso de los poderosos , de los explotadores y los opresores, porque su compromiso marca que la tarea es desmontar montañas enteras de legitimaciones sedimentadas sobre la conciencia de las masas trabajadora para con los intereses de sus propios opresores y explotadores.

Masetti personifica el rumbo subjetivo que cada militante necesita recuperar como única posibilidad existencial en el contexto real de la barbarie capitalista.

Nuevo Curso.