Nuevo Curso

“GANO CÓRDOBA” “GANO LA VIDA”

Un tipo que formó parte de todo esto. Un tipo que había sido jugador profesional y lo había hecho en gran factura , en equipos de otros países , donde también obtuvo reconocimiento. Uno de los primeros que jubilado de esa forma de vida pasó lenta pero persistentemente a la actividad periodística con cara de buena gente , en momentos en que aún no copaban la parada los grupos internacionales que hoy en busca de apropiarse del valor creado por sus trabajadores, venden y generan las transmisiones y el discurso de sentido común del fútbol nacional, tuvo una expresión que probablemente le nació de las múltiples veces que en una cancha buscó jugar el fútbol y el esférico se le fue por donde no lo esperaba. Lo dijo un día y ahí quedó cada vez que hay que dar razón de algo que no responde a lo que se presume lógico. Quique Wolff, ya con trajecito, voz pausada y poniendo gestualidad de pensador para el caso, teniendo en sus manos una pelota, agregó: “esta es la caprichosa”

Tal vez sea por eso que los noveles periodistas se resistan a reproducir a Panzeri, que sí era un periodista, y consideren obsoleto, caduco , reiterado in extremis, decir que el fútbol “es la dinámica de lo impensado”. Pero como ambas expresiones del intelecto no son antagónicas sino reafirmantes de una idea, es del caso traerla a cuento ahora que pasó algo de tiempo y se puede tomar distancia del fenómeno social que se produjo ayer en Córdoba .

A los muchachitos que se les paga para hacer de muñecos hablantes. Que no son la resultante de su psiquis y su entendimiento sino, la generación de lo que un “productor” le dice lo que tiene que decir, porque la empresa obtiene beneficios económicos para sus dueños diciendo eso y no otra cosa, ayer se le quemaron los papeles y tuvieron que salir a impostar el rostro y hacer como que felicitaban a todos los que hacen la vida cotidiana de la asociación civil sin fines de lucro “Belgrano”.

Claro que, como si se tratara del mito fundacional de lo humano, el plan B inmediatamente salió a la cancha, esa que estaba poblada de hinchas, jugadores, dirigentes , técnicos, ayudantes, asistentes , cancheros , utileros y demás , y la consigna fue, “hay que inmolar al técnico de River y poner en él toda la responsabilidad, a la par de sembrar dudas sobre la factura específica de los goles convertidos por “el uvita”, así , “el uvita” , con el artículo delante aunque la real academia diga que así no esta bien hablado.

Justamente, porque el fútbol es la dinámica de lo impensado, la pelota es caprichosa y no tiene patrones y en Córdoba se habla como se le ocurre a los cordobeses, es que gano Belgrano. Porque estamos en mayo, y pronto el 29 los nuevos trabajadores, nietos de aquellos, los también nietos de aquellos estudiantes , tendrán al menos tangencialmente para sí , que allí donde normalmente vive Belgrano, en el barrio Alberdi, se gestaron ilusiones, anhelos , deseos de un mundo humano, solidario, fraternal y sin explotados ni patrones.

También en el mismo momento pasaron por allí las exaltaciones , las corridas, la adrenalina de mujeres que también se la jugaron “a lo Belgrano” fugando de la cárcel del Buen Pastor , donde las tenían privadas de libertad una dictadura que lo hacía para defender a los patrones, esos que ayer se seguían definiendo como”millonarios” aunque “el uvita”, les enseñara que es el trabajo sentido y empujado por otros que trabajan, visten de celeste y se agrupan tras el nombre de un revolucionario , que al morir solo pudo dejar a su médico el reloj pulsera que portaba.

Ayer , 24 de mayo fue todo eso. Fue Belgrano, fue Cordobazo , fue revolución. Habrá entonces que tomar nota, razonar sobre todos estos símbolos en un arquero promocionado por ser blanquito, y tan estilo del que le gusta a “los millonarios” mordiendo el césped del Kempes, a lo mejor igualando al arquero Holandes cuando “el Mario” lo sometió con igual fuerza y emoción de trabajo.

Ganó Córdoba por vía de su historia, su barrio, la gente de ese barrio, la Cervecería que no está con sus trabajadores dentro, pero está y una fuga, que invita a fugarse nuevamente de todo este encierro capitalista, de periodistas muñecos, operaciones mediáticas y sacrificios mitológicos para lograr otro mundo sin capitalistas, donde lo único caprichoso que quede sea la pelota con la que se juega y se dirimen lúdicamente pasiones y contrastes humanos, sin vestigios de mercancías.

Daniel Papalardo-Colaboración para NUEVO CURSO