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FABRICANTES DE IDEAS PARA QUIENES PIENSAN QUE NO LAS TIENEN

Los datos del INDEC son demoledores: la desocupación trepó al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, desde el 5,7% con que Milei asumió, lo que representa casi 1,7 millones de personas sin trabajo en todo el país. El pico fue aún peor, en el primer trimestre de 2025 la tasa alcanzó el 7,9%, el nivel más alto de toda la gestión libertaria, mientras el presidente declaraba con notable cinismo que existía un «récord de puestos de trabajo». En dos años de gobierno, se suman aproximadamente 350.000 nuevos desocupados y se cerraron más de 22.000 empresas, con un ritmo de cierre oficial de 30 empresas por día según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. La informalidad laboral, esa otra cara del mismo desastre, ronda el 42%, y el 36,3% de los asalariados registrados carece de descuento jubilatorio.

De estas cifras y porcentajes , se nos dan razones para advertir y poner a consideración pública, que la burguesía construyó por fuera de sus filas en utilización de la gestión gubernamental, una base social de dependencia sin perspectiva. El programa «Volver al Trabajo», que heredó y reconvirtió del anterior «Potenciar Trabajo», llegó a contener 937.132 beneficiarios cobrando la suma ridícula de $78.000 mensuales, un monto congelado desde diciembre de 2023 que, actualizado por la inflación acumulada del 280% desde que Milei asumió, debería valer al menos $300.000. En abril de 2026 el gobierno anunció el fin del programa. Es decir, la comprensión de la necesidad de la barbarie para la reproducción social del capital y en esa finalidad de clase, la administración calculada de la miseria de casi un millón de familias.
La ampliación del asesinato de una adolecene en Córdoba , dejó ver por el rostro de la persona que fue imputada expandido por todos los medios de transmisión de información posible, como , a pesar que cargaron las tintas sobre las estructuras parasitarias del aparato político peronista , lo que existe en el contexto que marca la estructura productiva en crisis, y la creación sin detención de una población económicamente sobrante , es la creación de lúmpenes sistémicos, cualquiera fuese su camiseta política .

Dicho de otra manera, lo que el orden social capitalista está generando haciendo real la tendencia a la pauperización creciente de los trabajadores , es una nueva y regenerada versión de lo que Marx indicó como lumpenproletariado . La imagen del imputado al que se le liga al aberrante crimen , es la de un desclasado que no logra insertarse en el proceso productivo como fuerza de trabajo organizada y que, privado de una identidad de clase consolidada, queda expuesto a la manipulación de cualquier aparato de poder y en ese espacio superestructural busca encontrar los modos , las formas y sus propias pautas de comportamiento en una estrategia solo consolidada en el objetivo primario de sobrevivir, desplazando el sentido de lo humano a esa misma reducción de horizonte que toma quien solo exhibe su alienación de toda otra posible configuración que no sea la tenencia transitoria de la mercancía que hace las veces de fetiche..

La via por la cual el acusado ingreso al aparato peronista municipal y al encubrimiento implicado en trabajos ocasionales, provisorios , y de baja remuneración , no es una excepción , sino la verificación de lo que la burguesía en tanto clase de conjunto, por sus operadores políticos ha pergeñado para ese millón largo de subsidiados, que dicho con otras palabras no es otra cosa que la administración de una masa de sujetos pasibles por su precariedad de ser gestionados en cualquier dirección o propósito que pueda emerger del poder burgués. La gestión administrativa de ese colectivo humano , es en todos los casos un sometimiento a servidumbre simbólica que se concreta mediante no es remuneraciones e ingresos reales que solo implican hambre y miseria, sin perjuicio de lo cual se aceptan por la amenaza de la nada, que es la peor de las determinaciones de conducta sobre sujetos que precisamente tienen deteriorada en grado extremo su subjetividad.

Son sectores que, al no tener una determinación de clase consolidada en tanto esta no nace desde la existencia real de una situación social y productiva desde donde emerge la conciencia imprescindible para organizarse en tanto clase , prefieren el subsidio inmediato y la lealtad al puntero antes que la lucha colectiva por el programa de reivindicaciones mínimas desde donde sacar las conclusiones necesarias sobre las responsabilidades encubiertas detrás de la explotación y la opresión.

Es del caso advertir en igual sentido , esto último desde el plano de la propia construcción política y la seguridad física que muchos de esos colectivos marginados estructuralmente del empleo genuino y la producción real, ganan su existencia operando al interior de las organizaciones sociales y hacen en modo pasivo o de baja intensidad de informantes, y operan como freno o aventurerismo según los casos al interior de ellas, por lo que la premisa de hacer asambleas a lo que dé detrás de una candidatura electoral, está pasible de su presencia y distorsión, lo que implica en paralelo la necesidad de contar en la militancia política con organizaciones educadas en las medidas de seguridad y las acciones de clandestinidad específicas.

Esta mecánica de poder no actúa solo sobre el sujeto social ya descrito; también se proyecta sobre otros grupos y, en particular, sobre los sectores medios, sometidos a presiones diversas que convergen en un mismo objetivo: su desubjetivación y deshumanización. En ese proceso intervienen los avances científicos convertidos en tecnología y mercancía: a través de ellos, la dominación de clase reproduce la metafísica del “milagro” e instala la idea de que la solución está al alcance de la mano, en la mera posesión de un aparato erigido en fetiche.

Dicho esto , lo necesario desde un grupo de propaganda socialista es ponerlo en evidencia . Para ello hay que denunciar en toda su extensión este intento visible pero no observado de la burguesía que desarrolla en ofensiva desde su condición de clase dominante y hegemónica que se concentra en atomizar a la clase obrera a través del desempleo.

El discurso dominante, reproducido sin pausa por los grandes medios y los partidos del sistema que incluye a los partidos que se ubican en el espacio izquierdo, invierte deliberadamente esta realidad. La vanguardia de trabajadores en lucha necesita hacer comprensible este “a dónde va Argentina y confrontarlo con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, el RIGI, aprobado en la Ley Bases de 2024 y en vigor desde octubre de ese año, que de manera discriminatoria y alejada en absoluto del paradigma de igualdad propio de la república burguesa , otorga exenciones fiscales, cambiarias y aduaneras Los beneficiarios son YPF, PAE, Vista Oil & Gas, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron, Shell, Rio Tinto, Golar y otras corporaciones nacionales y transnacionales que nunca dejan ver su rostro .

La responsabilidad política sobre la debilidad organizativa de la vanguardia de trabajadores para preservar las condiciones ideológicas básicas para la defensa a ultranza de la visión humanitaria de la existencia despojada de la alienación mercantilizada de la comunicación social y sus medios tecnológicos que opera en paralelo al fenómeno material de la miseria y la pobreza , no hay que buscarla exclusivamente en este fenómeno superestructural que toma cuerpo en la cultura dominante de dependencia hacia los aparatos y no control del sistema social de vigilancia y castigo que trae aparejado , sino en las organizaciones que so pretexto de su utilización con otros fines, demuestra una concepción profundamente elitista del cambio social y un sometimiento funcional a esos paradigmas postmodernistas que supieron emerger a la realidad desde el propio academicismo universitario y hoy circulan sin juicio crítico alguno, en cualquiera de las expresiones de esa cultura chatarra.

El fenómeno muestra su peligrosidad no solo por la semejanza no analóga con otro momento histórico de la lucha de clases que fue la emergencia y fundación de los Fascios de Combate en marzo de 1919 en Italia, sino porque además y en la izquierda del régimen republicano impuesto a través de las formas jurídicas constitucionales, con la impronta q ue puede tener su propaganda reformista sobre la vanguardia de los trabajadores, saca ventaja , el PTS que hace apología en los hechos de esa mecánica de alienación mediática , vendiendo el mismo vino pero con otra etiqueta. Por eso su discurso no tiene cuerpo concreto, no tiene organización humana sino virtual, es decir aboga por la deshumanización disfrazada de progreso. Eso no impide sino que requiere, que ante la relevancia de la táctica reformista y oportunista con forma de confrontación electoral , guarde su tiempo , como técnico que especula con una jugada en un partido donde siempre jugó a defender con sus once jugadores, llega, planta su banderín, saca la foto para La Izquierda Diario y proclama que hay que hacer una asamblea y enfrentar al aparato estatal.

Parados en esta situación específica, que los republicanos de izquierda llaman “nueva e inmejorable” , destacamos sus perfiles materiales, indicamos su peligrosidad y exponemos nuestra critica a ese posicionamiento oportunista , en la advertencia que en ese ya trajinado camino del que da testimonio la historia, el destino final no es otro que el fracaso, la descarga de mayor violencia aún sobre los explotados y oprimidos y un nuevo ciclo de dominación capitalista sin tapujos sobre nueva servidumbre impuesta primero por violencia y luego por forzado consenso.

«A cada cual, según su esfuerzo, a cada cual según su necesidad.» , es la frase con la cual le respondemos al nuevo programa de Gotha que ha propuesto PTS para hacer el envase de una candidatura personalista y de imagen con formato de campaña de político burgués , lanzada aún en un año si farsa electoral , como salvavida de plomo para las masas trabajadoras . Habrá que puntualizar, recordar y advertir que en los desarrollos de categorías conceptuales gestadas por Marx, lo necesario para la construcción de un orden social diverso del que imponen las relaciones de producción capitalista es que la sociedad en sí, permita superar las desigualdades que nacen de esas relaciones capitalistas y de la concentración de la riqueza, lo que permite garantizar que las resultantes del empleo de la fuerza de trabajo humano beneficien a sus productores . La meta no es la competencia sin límites, sino la cooperación, la solidaridad y la satisfacción de las necesidades humanas por encima de la búsqueda de propias del utilitarismo individualista.

Frente a todo este escenario de operaciones , advertimos la necesidad de afirmar claramente la vigencia de la ley social de lucha de clases como motor de la historia y desde ella reconocer que la contradicción fundamental es el antagonismo entre Capital‐Trabajo en el contexto de relaciones que materializan la sociedad de clases realmente existente.

Las masas trabajadoras y la clase obrera, en sus formas vieja y nueva, venden su fuerza de trabajo como única vía de subsistencia; pero la superación de este sometimiento solo puede lograrse mediante su propia experiencia en la lucha social.

Las masas trabajadoras en su pasaje al acto como la clase obrera en sí y por su vanguardia como expresión de clase para sí, es sujeto primordial de la Revolución.
Dicho de otra manera, no se presenta posible la derrota de la explotación capitalista sin la participación central de la clase obrera como sujeto portador del cambio.

La clase obrera, vía las recurrentes transformaciones de la organización del capitalismo se ha complejizado, diversificado y ello torna necesario admitir su fragmentación , pero ello no debe ser leído como obstáculo insalvable para la tarea de propaganda y agitación desde su vanguardia a todo el conjunto de las masas explotadas y oprimidas , redundando en una notable pérdida de la conciencia de clase.
En igual medida lo puntualizado, impone advertir en torno de aquellas construcciones ideológicas dispuestas a reemplazan a la clase por la identidad y las diversidades tal como lo dice sin eufemismos el PTS en su adios al marxismo en 24 páginas. En ese documento se ha reemplazado clase por identidad, minorías, parcialidades y “disidencias” y con ello se condiciona a la vanguardia como un elemento más que debe rendirse a los designios de la organización que por vía del aparato burocrático , de modo oportunista se vuelca según la ocasión camaleónica hacia uno u otros de estos factores contenidos en contradicciones complementarias a la centralidad del vínculo antogónico entre el capital y la fuerza de trabajo.
Sostenemos que en sentido inverso una adecuada táctica solo surge de lectura necesaria del objetivo estratégico emancipatorio de la clase obrera a través de una nueva sociedad gestada desde su propia dictadura.

Hasta aquí, todo lo señalado nos impone la tarea de intervenir para que, en el propio sentido común de las masas trabajadoras, se reconozcan las operaciones ideológicas que atraviesan nuestra existencia y se las comprenda como campos de disputa en los que actúan mecanismos múltiples, complejos y eficaces de anulación de la conciencia de clase.

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