Nuevo Curso

CONVIVENCIA CON LA AVENTURA

Inútil circo de cartón y pena:
querer tapar con gasa la herida.
El espejo refleja un surco inevitable;
gastar el alba en borrar la escarcha es un vano ardid.
La piel guarda su memoria indomable
y el tiempo ríe de todo tinte y antifaz.

Faltando un año y varios meses para las elecciones de octubre del 2027, y cubriendo un pronóstico que indique que se eliminan para esta instancia las PASO, el PTS de manera autónoma ha lanzado su campaña electoral, encubriéndola con el llamado a la formación de «comités en favor de la candidatura de Myriam Bregman, cubriendo apariencias ideológicas con un pretendido manifiesto que titula “Como cambiamos la historia”.

En este sentido, lo que manifiestan es que quieren “ construir espacios donde quienes simpatizan con Myriam Bregman y la izquierda puedan encontrarse, aunque nunca antes hayan militado; donde podamos discutir las grandes preguntas políticas, formarnos, intervenir en las luchas y pensar colectivamente qué sociedad queremos construir”.

Queda claro uniendo el título del manifiesto y lo más explicito de las determinaciones políticas que le siguen, es que para el PTS para “cambiar la historia” hay que “simpatizar con Myriam Bregman, esto como condición necesaria de lo primero. Si se cumple con ese requisito, hay posibilidad de ser oído para que se funda un nexo de representación política similar al de cualquier candidato de cualquier partido del orden burgués, una suerte de mandato como el que se firma dando un “poder para actuar” de quien se dice perjudicado para con un abogado. En definitiva, como reza la constitución nacional a la que el PTS no deja de rendirle pleitesía, “el pueblo no delibera ni gobierna sino por sus representantes”.

En esta semana dos señales le quitan espacios a la duda de cuanto pretende este aparato político. Lanzó campaña de afiliación en Salta donde no reúne personería como partido, y partió el FITU haciendo una unión de ocasión con el MST, desalojando y confrontando con el PO e IS . Lo de Salta se explica por lo segundo. En todo el tiempo desde la formación del FIT, el dominio o primacía en Salta lo ejerce el partido obrero. Buscando la emancipación de toda ligazón a futuro el PTS, ya empieza a buscar perfilarse como partido autónomo.

En forma paralela el MST, también con forma de manifiesto se ocupa de decir que “ Así como es necesario rechazar toda propuesta que conduzca a caminos equivocados y ya recorridos, también es imprescindible apoyar el fortalecimiento de algo nuevo…..desde el MST venimos proponiendo que el Frente de Izquierda Unidad avance y se transforme en algo mucho mejor….. porque un frente electoral de la izquierda, a la vez es limitado que nuestro frente no tenga una estrategia común para actuar en la lucha de clases y en todo ámbito de lucha política y social. Por eso bregamos por hacer del FIT-U un gran partido unificado de la izquierda, con un funcionamiento permanente, donde todo se debata, se busquen acuerdos para actuar en todos los terrenos y se conviva con las diferencias lógicas que existen. Y que convoque e integre a miles de independientes, a referentes sociales e intelectuales. Necesitamos todas esas manos en nuestro frente común.

También lo sucedido en Bariloche deja bien en claro como ve lo nuevo el MST, es decir, partiendo el FITU y asociándose con el PTS a la espera como arman un “nuevo partido” que materialmente no es otra cosa que el MAS de Moreno en los ochenta del siglo pasado, refritado.

Hay que aclarar entonces, y dentro de este contexto que PTS y MST por forma autónoma, pero como líneas paralelas en igual dirección , intentan disimular el lanzamiento de la campaña electoral diciendo que los comités que convocan son de «lucha». Pero por más que intenten ocultarlo, los comités y «foros de debate» que han lanzado con consignas como «la izquierda tiene que gobernar» o luego oportunistamente “la patria no se vende” y el lanzamiento para setiembre de una pretendida “marcha de la bronca”, son el inicio de la campaña electoral 2027 con Bregman a la cabeza y a donde se pueda colar Celeste Fierro.

Todo esto es desarrollado, mientras las relaciones objetivas marcan un agravamiento del deterioro de las condiciones de vida al que los dirigentes del PTS y el MST le responde con la construcción de una alternativa electoral disfrazada de partido amplio, posicionando dirigentes a futuro y en el mismo movimiento anulando todo lo que se se busque instalar a su izquierda, es decir, “a la izquierda de Myriam Bregman la pared”.

Esto no es otra cosa que lo que se suele designar como “una política de aparato” , tal como se ha visto con lo actuado en Bariloche en donde la primacía que el PTS impone, determinó en una lista para elegir congresales constituyentes para la norma superior que se dicte en Bariloche donde se purgó con cualquier argumento al Partido Obrero e Izquierda Socialista. La línea del planteo es , hablando desde lo concreto : O vienen con nosotros “simpatizando con Myriam Bregman” o los soltamos en el camino y después ven como se la arreglan. No es ajena a esta política de aparatos la cuestión de la financiación y aportes estatales que se reciben en concepto de esa “participación”. Capítulo aparte es la pregunta ‘¿le preguntaron a los que invitan a los encuentros o comités y a sus propios militantes, si había que adoptar esa decisión o la decidieron en una pieza de dos por dos los burócratas de siempre? ¿Ese es el método del “nuevo partido “de la “nueva clase trabajadora”?

En definitiva, estamos nuevamente advirtiendo a la vanguardia trabajadora en lucha que pese a todos los formatos que se inventan , asistimos a una forma de hacer política centrada exclusivamente en la estructura interna, la burocracia y las cúpulas de los partidos (el «aparato partidario»), en lugar de conectar con las personas que generan la fuerza social que al menos entra en conflicto inmediato con la clase dominante.

No estamos frente a un sencillo problema de opciones válidas entre sí que se ofrecen como en góndola para que los trabajadores tomen determinaciones en ese sentido. La política de aparato está siempre ligada a toda política de oportunismo con estratégia reformista dentro del orden social capitalista. Con esto apuntamos a la prevalencia hegemónica del economicismo fetichizando la organización legal y las luchas de matices gremiales inmediatas parcializadas por sometimiento directo al discurso de la diversidad, descuidando la construcción de una estrategia de poder y el combate insurreccional revolucionario por el poder obrero y el socialismo.

La política de aparato, enfoca la actividad central en las reivindicaciones económicas inmediatas convertía al partido en una estructura sindicalista y electoralista, con lo que se muestra incapaz de elevar la conciencia socialista de las masas. En definitiva, estamos ante una nueva versión remozada con el uso de fórmulas abiertas todas signadas por el imperativo de “lo nuevo”, para ocultar el regreso de los muertos vivos, esto es, la degeneración burocrática, el parlamentarismo oportunista y el abandono del método revolucionario clásico en favor de una adaptación al régimen político que deja planteado la burguesía en situación cultural hegemónica.

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