La estructura del orden social capitalista se desenvuelve y reproduce en la sociedad donde sobrevivimos a base de una economía desplomada, con inflación, gestando espacios sociales marcados por penurias crecientes, en plena exposición de la certeza de la tesis a la tendencia creciente de la pauperización de los trabajadores con peores condiciones de vida.
Son todos estos fenómenos someramente enunciados, ejémplos cotidianos de cuanto implica el orden capitalista, por eso llama a la atención , que sectores que se dicen opositores se asombren con el hecho objetivo conforme al cual los operadores intelectuales de la burguesía que han sido elegidos para gestionar sus intereses desde el control de la institucionalidad de su Estado, no solo conservan la iniciativa política, sino que no hay ningún proyecto opositor. Simplemente es el capital y así son sus órganos de poder burgués, pensar lo inverso es no estar con los pies sobre la tierra.
Buscando decirlo de otra manera. la pobreza no es mala suerte, sino una regla del sistema. Aunque a veces los ingresos de los trabajadores puedan tener un alza relativa la diferencia entre la cantidad del valor creado por la fuerza de trabajo que se apropia el dueño y lo que recibe el trabajador es cada vez más grande. Si la concentración de la riqueza se hace notoria, si crece el ejercito laboral de reserva, si se desplaza a la población hacia lugares sobrantes a la estructura productiva , todo indica que las determinantes objetivas del capital producen sus efectos y los que son abarcados por esa concentración de riqueza dominan y los dominados a mejor opción, toman la determinación de asumir su servidumbre.
En ese contexto, el equipo de gestión gubernamental del poder burgués, decide incrementar su ofensiva, en la medida en que esta se torna estructuralmente necesaria para perfeccionar ese proceso de apropiación del valor y la consiguiente reproducción del capital con cierto consenso poblacional abrumado por las contingencias y amarguras que da la pobreza, que se liga también a otro tipo de carencia que es del plano de lo ideológico y que se expresa por una crisis en la organización de la resistencia de los trabajadores en búsqueda de superar este orden capitalista de la sobrevivencia.
Desde esa perspectiva, este mes de agosto que se inicia , nos impone desde el poder una agenda precisa, en busca de las formas jurídicas necesarias para seguir avanzando en su dominación de clase. Estamos así frente a la búsqueda de una nueva forma de selección del personal político en marco de farsa electoral que le asegure por vericuetos leguleyos prevalencia dentro de esas formas específicas de corromper toda idea que ronde la noción de representación, y hay que recordar que según la ley superior del Estado, el pueblo no delibera ni gobierna sino por sus representantes electos. Por cadena nacional, se anunció además la intención de avanzar sobre la actual normativa del Banco Central , iniciativa que acompaña con la búsqueda de sanción de la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que se centra en tres ejes principales: la reforma del régimen de expropiaciones, la aceleración de los procesos de desalojo, y la modificación de las leyes sobre tierras rurales y extranjerización.
De esta manera, cuanto es necesario propagandizar, no es lo que imaginamos y reducimos a través del intelecto con consignas abstractas, sino lo real y materialmente existente, porque ello, desde el interés emancipatorio del trabajadores toma perfil propio y permite sus necesarios trazos políticos.
Cuando los grupos o sectores subyacentes y actuantes al interior de la burguesía dominante, los grupos del capital financiero concentrado, las coproraciones, deciden sin decretos autoritarios, sino por propia aceptación de los explotados los espacios temporales y materiales de su sobrevivencia, la democracia que sirve como forma de gobierno de la república burguesa, deja ver su real rostor de dictadura de clase.
Ante ello , también estamos ante la obligación de advertir, desde las formas propagandísticas de la vanguardia trabajadora organizada que lo dado suscita esfuerzos en la burguesía y en sus intelectuales orgánicos , que también operan en el seno de las masas trabajadoras para descubrir argumentos filosófico-políticos que puedan servir como defensa de la dominación de clase que ejerce material e ideológicamente sobre ellos.
El mecanismo más significativo dentro de la sociedad donde sobrevivimos, afín a ese propósito, desde hace décadas es la condenación de la violencia y la lucha de los trabajadores ante la cual le contraponen la defensa de la democracia como premisa unitaria y aglomeradora de la sociedad , con aptitud para reducir los antagonismos de intereses que yacen en su interior . La mentira y la hipocresía de semejante argumentación, a veces, emparentada sin solución de continuidad con la propia idea burguesa de Nación , han tenido y tienen tal intensidad que obligan a darse a la tarea de hacerlas evidentes para todos los que no intentan traicionar los principios fundamentales del socialismo centrados en la emancipación de los trabajadores de toda relación de explotación.
La democracia sin precisar su carácter clasista pretendiendo considerar la nación en conjunto, es pretender abolir por ideología discursiva la objetividad propia de la ley social de la lucha de clases, olvidada de hecho incluso por quienes se referencias como la izquierda del régimen y ponen todo su empeño en el juego parlamentario que la dictadura de clase con forma democrática que la burguesía dominante le sirve en bandeja. Las cooperativas electorales existentes o las que se formen a futuro bajo este esquema táctico implican que quienes las protagonizan con bombos y platillos, lisa y llanamente, han emigrado al campo de la burguesía.No hay más que democracia burguesa.
En sentido inverso, se trata ahora de construir la dictadura que necesariamente deben elevar como poder los explotados y oprimidos buscando su necesaria emancipación a través de un nuevo orden social, esto es, el proletariado sobre los opresores y explotadores, sobre la clase burguesa.
En ese sentido, a cada imagen en búsqueda de “simpatía” que no es otra cosa que búsqueda de votos para permanecer en el parlamento burgués, habrá que recordarle a sus impulsores , reinstalando a Lenin , que :”La historia enseña que jamás una clase oprimida ha llegado a dominar –y no podría llegar de otro modo– sin pasar por un período de dictadura durante el cual se apodera del poder político y abate por la fuerza la resistencia desesperada, exasperada, que no se detiene ante cualquier crimen, que siempre le han opuesto los explotadores. La burguesía –cuyo predominio está en la actualidad sostenido por los socialistas, que peroran sobre la dictadura en general y que se agitan en favor de la democracia en general– ha conquistado el poder en los países civilizados a costa de una serie de insurrecciones, de guerras civiles, del aplastamiento por la fuerza de reyes, nobles, propietarios de esclavos y por la represión de sus tentativas de restauración. Miles y miles de veces los socialistas de todos los países han explicado al pueblo el carácter clasista de estas revoluciones burguesas en sus libros, folletos y resoluciones de sus Congresos y en sus discursos de propaganda.
Por esto la defensa que hacen actualmente de la democracia burguesa por medio de discursos sobre la «dictadura en general», todos sus gritos y sus lágrimas hipócritas contra la dictadura del proletariado bajo el pretexto de condenación de la «dictadura en general», no son más que una verdadera traición del socialismo, una deserción caracterizada en provecho de la burguesía, una negación del derecho del proletariado a su revolución proletaria. Es defender el reformismo burgués en la hora precisa en que ha fracasado en el mundo entero…” (Lenin “La democracia burguesa y la dictadura del ) (.Filosofía en español https://www.filosofia.org ›)
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