Messi renunció a la selección de AFA y Milei, recordó que quiso ser arquero de Chacarita y se colgó de los trapos . El los medios la situación se describe hoy , horas antes de la cadena nacional anunciada, de la siguiente manera:
“Pasó algo muy fuerte”, interpretó el presidente Javier Milei sobre los escasos segundos en que el mandatario estadounidense Donald Trump se refirió al tema Malvinas.
“¿Está revisando la posición de Estados Unidos sobre las Islas Malvinas?”-, preguntó un periodista acreditado en la Casa Blanca. “Siempre reviso cada postura, esa es solo una de muchas”, respondió Trump para seguircon otros temas de su agenda.
Fue el lunes; a las pocas horas ya se conocía la respuesta del Reino Unido para advertir que los isleños ya expresaron “su deseo de seguir siendo un Territorio Británico de Ultramar, y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable” y “su derecho a la autodeterminación es primordial”.
Y el martes llegó el anuncio del presidente Javier Milei sobre una cadena nacional para hablar de la cuestión Malvinas. Será este jueves a las 21 y por ahora el hermetismo es total, aunque algunas fuentes periodísticas arriesgan que anunciará el envío al Congreso de un proyecto de ley para sancionar a empresas que desarrollen actividades en las Islas sin autorización de la Argentina.
“Anunciamos una cadena nacional para el jueves a las 21 sobre un tema SAGRADO para los argentinos como es la causa de Malvinas, un reclamo histórico del pueblo argentino que al día de hoy sigue viendo violentada su soberanía nacional”, escribió el mandatario en un posteo publicado en su cuenta de X, y sin anticipar nada de lo que dirá en las próximas horas.
De esta forma, e independientemente de cuanto pudiera afirmar en concreto el presidente, el hecho político ya está logrado y con ello , una vez más los nacionalistas formales aunque se presenten como organizaciones constructoras de la cuarta internacional, quedarán nuevamente ante la evidencia constantemente negada, en lo relativo a que no hay crisis de los intereses burgueses generales en nuestra sociedad y que es esa clase social la dominante y y por tal la que construye la agenda político-social en la realidad, por vía de todos sus aparatos ideológicos que no cesan en la construcción de falsa de lo real.
Queda claro que para la pura logística del control social de clase, las líneas de lo que está bien nunca son claras y responden en exclusividad al interés estratégico de esa clase que puede asumir cualquier fisonomía en tanto y en cuanto lo proclamado no perjudique ese interés. Los estándares son y no son o carecen en algún momento de sentido para pasar a tener otros, mientras todos nos convoquemos a la igualdad del pensamiento en el rebaño. Sin embargo está claro que no puede pedirse al barro que deje de ser barro , ni tampoco ignorar que lo que se presenta como el oro puro del discurso opositor puede ser disuelto en el barro y mezclarse con él.
Hay que recordar entonces que, el hoy diputado nacional Juan Carlos Giordano mostró una tela blanca con la leyenda «Las Malvinas son Argentinas» durante su jura en el Congreso de la Nación el 26 de agosto de 2026. Ocasión en la que aprovechó para gritar consignas contra la presencia británica en el archipiélago y pedir que los ingleses se vayan de las islas. Pasado unos días, al parecer, tras la cadena nacional Izquierda Socialista grupo al que pertenece Giordano, deberá hacerse una caminata a la rosada para abrazarse con Milei, tal como lo hizo en los días siguientes al 2 de abril de 1982 abrumado por la presencia de las masas en las plazas públicas del país.
Hay que recordar al respecto que,la guerra de Malvinas se produjo en un año crítico en la lucha de clases. Sus elementos específicos de antagonismo siguen hoy dentro de ese torrente , pero en ningún caso su actual estadio , que se explica por la ofensiva burguesa desatada sobre las masas trabajadoras, hace que el planteo reivindicativo por soberanía expresada específicamente respecto de ese territorio no se ubique con prioridad en la cotidianeidad de los antagonismos en la sociedad civil .
Aquella guerra, hay que advertirlo pese al transcurso del tiempo que explica el fenómeno por sí mismo, fue una decisión adoptada por las fuerzas armadas genocidas, precisamente ubicadas como brazo militar de esa burguesía que por entonces parecía trastabillar en su esquema dictatorial de dominación política desde lo institucional , que había montado de manera defensiva seis años antes a sangre yi fuego , con despliegue en expansión de prácticas genocidas.
Quien hoy, instalándose como uno más en las instancias institucionales del poder parlamentario del Estado de la burguesía, y se aferra exhibiéndolo a un trapo con una leyenda “las Malvinas son argentinas”, camuflado en idéntico objeto levantado por jugadores de fútbol profesional en un evento comercial internacional, reproduce con estos la condición fetichista del objeto que tuvieron en sus manos , no hace otra cosa que ubicarse tras un planteo abstracto que tiene derech de autor en la propia burguesía , que así prefiere exhibirlo, situación que el gobierno ahora toma por el rabo para erigirse en un mejor abanderado de la nada.
El hecho tomado en su tiempo inmediato revela que Izquierda Socialista y su oportunista diputado , aferrado al cretinismo parlamentario, todavía hoy no digiere que en aquel 1982 la prueba que la lucha de clases le impuso a su antecesor aparato morenista , en su pretensión de dirección política no pudo ser superada y termino por desnudar las entrañas mismas del revisionismo morenista en referencia a las lecciones políticas de Marx-Lenin-Trotsky exhibiendo como una versión más de los socialpatriotas que transitan por el mundo.
Nuevamente pasadas largas cuatro décadas , el morenismo emerge en un espacio público institucional para dar cuenta de su sumisión al interés de alguna fracción de la burguesía que hoy puesta en la marginalidad de esa clase dominante, por la prevalencia del capital financiero encarnado en otros grupos , acude a la adefensa formal de la pretensión de soberanía sobre un territorio.
Nahuel Moreno, en aquel 1982 y Giordano hoy, se enceraron y encierran en la caracterización etapista del desarrollo de la lucha de clases , insistiendo en la necesidad de una revolución democrática en nuestra sociedad, donde la demanda por soberanía respecto de un territorio, deviene contenido específico de una lucha de liberación nacional, hasta el punto de verse forzados a tener que admitir que estaban revisando las tesis de la Revolución Permanente , habilitando la posibilidad de” revoluciones de febrero” , que en nuestro caso se verían abarcadas por la necesaria caída del régimen que gestiona Milei sin terminar con el Estado y las relaciones específicas del vínculo capital-trabajo.
Con esta argucia paradójicamente desmovilizadora al poner ese límite al proceso de lucha de clases, en forma arbitraria e ideologizada, se oculta un elemento esencial de la realidad que aporta la Historia. Argetina logró completar su revolución democrático burguesa al instalarse institucionalmente y con forma jurídica como tal, en el período que media entre 1860-1880. La entonces pujante burguesía, log´ro constituir el Estado, la unificación económica en un mercado capitalista y barrer con el resto de las relaciones pre-capitalistas , para dejarlas sin significación alguna.
Todo esto significa que la estructura del orden social institucional argentino, ha completado sus tareas nacionales y no tiene ninguna cuestión democrático-burugesa por resolver, lo cual deja en evidencia que Izquierda Socialista está atravesada por el nacionalismo formal y los sectores internos de la burguesía que lo alientan de manera puramente abstracta.
Todo se resuelve en una afirmación que deja a Giordano, “pollo Sobrero” y acólitos en el lugar del error: La cuestión de la soberanía sobre Malvinas no es un obstáculo que se opone a la construcción del poder obrero y socialista como estrategia necesaria de las masas trabajadoras en Argentina.
Lo contrario a esta última afirmación es lo que discursea Giordano, es decir, la venta de un discurso ideologizado que habilita a pensar que alcanzando un orden democrático burgués con gobierno parlamentario de la izquierda republicana que llama a construir, se inscribe la tarea de obtener la soberanía sobre Malvinas e Islas del Atlántico Sur.
Advertimos que la lógica de la guerra en Malvinas no respondió en su momento a la idea de Soberanía tal como dice defender Giordano con un trapo en la mano. Lo cierto es que obedeció a un imperativo de dominio y conservación político por parte de la burguesía que había ubicado a los genocidas en esa posición de control formal del aparato estatal. Hoy , con la misma causa fuente, se busca ganar espacio perdido por el camino de su defensa formal , adjudicándole capacidad para retomar lainiciativa política a manos de algún sector interno de esa burguesía para que se constituya como poder formal dominante, sin cuestionar al orden social capitalista en sí.
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