Nuevo Curso

¿Qué gusto tiene la sal?

Carlos Balá, supo monopolizar en tiempos de la dictadura y parte del Alfonsinismo lo que se puede considerar como entretenimiento infantil. Su recurso era la apelación a lo obvio, tal como se sigue de la pregunta con la que titulamos y que lo mantuvo bien alto en la consideración mediática. Se le oponía por su discurso con contenido social, la apelación a la ironía, el marco de desarrollo de sus andanzas un personaje mejicano y su elenco :El chavo del ocho.
Casi como reflejo de la historia. Casi como farsa. Se exhibe la campaña electoral jugando en ese mismo contraste. Hemos soportado, infinitos actos del candidato del gobierno, al estilo Carlos Balá. Siempre preguntando por el gusto de la sal e instando al público a gritonear el necesario “salado”. Siempre infantilizando la situación y domesticando a los concurrentes con necesarias respuestas obvias. Es el jardín de infantes que hizo célebre María Elena Walsh.
Lo inverso, son las personas que no asisten a esos actos . Los que están en el contexto del Chavo, a pesar de haber transcurrido más de tres décadas. Ocurre, sin embargo, que nadie ocupa el lugar del Chavo. Nadie pone en crisis el discurso de lo obvio, la lingüística del vació, la idiotez proyectada como sentido común para que los lúcidos ventajeros representantes del Capital concentrado dominen la escena y a lo sumo repartan caramelos a la concurrencia más avispada.
Los que amagaban con algo así, terminaron construyendo una política degradada en el cretinismo parlamentario y la defensa de bancas frente a una embajada o donde fuere, “pidiendo un gestito de idea a coro”: vote, y sobre todo voten por nosotros que somos honrados y “luchadores”-Por qué supuestamente luchan y cómo , te lo deben , mejor mira la foto y la boleta que tenés que saber votar . Todo un anuncio relativo a que lo que viene no aparece con la superación de lo dado, sino como una variación de la misma música.
La pregunta decisiva, entonces, no es si el gobierno podrá sobrevivir al embate electoral, sino qué fuerza social y política emergerá de las ruinas para sustituirlo. Mientras la burguesía se fragmenta y el peronismo como partido del orden se busca reciclar en una nueva versión superadora del modelo K , los trabajadores constituidos en clase y las masas de asalariados, siguen sosteniendo su propia deuda, que no es otra que la elaboración de una política autónoma de esa clase y en combinación la construcción de una organización con forma partido construida en torno a la teoría hecha programa y su verificación dialéctica en la realidad objetiva de la lucha de clases, una herramienta política que traduzca su experiencia de lucha en un proyecto revolucionario. La farsa electoral de hoy no resolverá esa carencia, pero puede confirmarla de manera dramática: Argentina continúa buscando su salida por la izquierda, por la clase trabajadora, aunque todavía no haya encontrado su voz.
Le queda al Quico, a la chilindrina, al chompiras, sacar al señor barriga de la escena- Sin embargo, parece que les gustó ese asunto de rebajar el discurso hacia sus seguidores , y acudir a lo obvio, con otro color. Más parece que lejos de superar a Balá, lo que buscan es ser una suerte de PIñon Fijo. Mientras tanto, otros, apuestan por el Joker o por un gobernador muy amigo de ponerle nombres de militantes del CNU a calles donde sucedieron muchas noches de los lápices .

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