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BULRICH Y LA DEMOCRACIA REAL – LA DICTADURA DE LA BURGUESÍA DOMINANTE

Los sectores medios de CABA y de otras grandes ciudades del país se espejan en su crisis como tales y por las lógicas determinaciones estructurales de su necesaria transitoriedad, en la burguesía dominante en Argentina. Esto hay que interpretarlo como una comparación de aspiraciones o como una descripción de la tensión entre ese sector sociales y quienes dan cuerpo a la gran burguesía ,en el contexto crítico actual. Si bien históricamente lo que usualmente se designa como clase media fue un motor de desarrollo y estabilidad, en las últimas décadas se ha debilitado, mientras la gran burguesía ha mantenido o ampliado su poder económico. En este escenario, el sector que se refleja en el mayoritario voto a Bullrich lucha por mantener su posición frente a un empobrecimiento creciente, lo que genera un reflejo de sus aspiraciones en la clase dominante, la cual representa un modelo de éxito y estabilidad que a menudo parece inalcanzable pero que le dota de la ficción del orden para tener al menos seguridades en el plano de su encendrado temor de parecerse a quienes han sido desplazados de la economía formal de manera estructural y a los trabajadores empobrecidos.
El sentido último de un voto que no resulta aún suficientemente ponderado, pese a lo ya transcurrido desde el escrutinio , está puesto en el aval, casi plebiscitario del pueblo de CABA , a la política criminal del Estado, en tanto la electa y triunfadora Bulrich no era cualquier candidato sino la agente de inteligencia represiva puesta orgánicamente en la conducción de ese área del poder a la que eufemísticamente se le llama “ministerio de Seguridad”, en tanto solo implica la seguridad de alguno y la persecución permanente de otros.
En el mismo sentido va el cúmulo de votos que si bien no es de triunfo es superior a los de todos los demás candidatos que se enrolaron en la denuncia de su gestión bajo el paradigma de guerra al delito, se suman aquellos a quienes instaló el gobernador de Santa Fe , Pullaro. En orden inverso, el magro reconocimiento electoral al docente Franco Casasola, que es un procesado a punto de ser llevado a juicio por denuncia e intervención de las fuerzas de seguridad de Pullaro respecto de lo que se pretende mostrar como delitos contra la seguridad pública y el orden constitucional y en el mismo andarivel lo recogido por el siempre candidato Carlos Del Frade y su apariencia de “versión siglo XXI de abanderado de los humildes”
La determinación de intervenir con candidaturas que prevalecen sobre programas políticos en una trampa electoral montada por el poder burgués , sin siquiera denunciar la maniobra en sí, pudiendo recoger el guante e impugnar la operatoria denunciando su funcionalidad para la reproducción del orden capitalista en crisis , es la que en ultima instancia expuso a los candidatos de la foto, a sus aparatos políticos que siempre los ubica en ese sitio ante la resultante que comentamos, es decir, a la posibilidad ideológica que ahora tiene el orden burgués de exhibir su contenido de política criminal represiva como exitosa y con consenso mayoritario, frente a toda pretensión de defensa de derechos y garantías democráticas expuestas por la cooperativa electoral FITU y sus satelitales.
Hay que recordar que no hubo ocasión de intervención callejera en la que los dirigentes hoy superados por las cifras de votantes, no manifestaran que era Bullrich y su protocolo la responsable de las descargas represivas lanzadas sobre los manifestantes . Tampoco hay que olvidarse que es Bullrich en su rol de agente de seguridad , la indicada por la desaparición seguida de muerte de Maldonado y el ajusticiamiento de Rafael Nahuel, la inventora de la RAM y de cualquier posibilidad que le permita hablar de terrorismo en nuestro país. Finalmente, también en últimos movimientos previos al 26 de octubre, se la intentó ligar a todo el episodio que derivó en la denuncia de Espert.
La compulsa y la respuesta en votos, que es la que prefiere la cooperativa electoral FITU desde su formación, es la que hoy despoja a toda actividad política por demandas democráticas fuera de vitalidad y pertinencia. Son los votos, esos que piden al punto del mangueo los candidatos del FITU y satelitales, los que por su implícita lógica ideológica los que deben ahora ser motivo de lectura y significado y el término de la medida de las cosas, escenario predispuesto, por el solo hecho de haber querido ir a la fiesta de los patrones , sin darse cuenta que una vez allí, la invitarían a comer en la cocina.
Todo esto sin embargo, permite comprender la lección, en cuanto tiene que ver con el contenido de la militancia propagandística de la vanguardia hacia adelante, frente a los desafíos que se presentan luego del 10 de diciembre cuando el parlamento-escribanía, modifique su composición.
Uno de los serios nubarrones que se avecinan es el proyecto de nuevo código penal, sostenido de modo larvado por el principio del derecho penal de autor, según el cual no se penalizan actos de un sujeto, sino al sujeto por lo que es. Ahí vienen nuevos delitos, nuevos agravamientos de penas, el adelanto de situaciones delictivas que pasan de ser consideradas actos preparatorios a delitos tentados, la represión de la lucha callejera como acto delictivo, la baja de la edad de punibilidad, etc.
Bullrich , ganadora del domingo, es el actor político encargado de poner en acto esta herramienta política de la burguesía que le allana el camino a las agencias represivas iy al poder judicial. Bulrich ha dejado de ser el rostro viviente del Estado represivo, para ser el intelectual orgánico de la democracia real y posible.
La farsa electoral del domingo a la que se prestó la cooperativa electoral FITU, ha dejado ver, en particular a los propios candidatos de ese aparato , que la democracia en la que navegan es una dictadura de clase que la burguesía dominante descarga sobre explotados y oprimidos con forma de Estado republicana , donde el pueblo no delibera ni gobierna sino por sus representantes y que sus representantes electos han de avanzar sobre los trabajadores y población económicamente sobrante , con vocación significativamente represiva de toda instancia de lucha de clases que aquellos pretendan protagonizar y que por ende la cuestión es de clase contra clase contra las estructuras mismas de dominación existente en la propia relación social capital, sin que haya cabida para que la lucha solo se ubique en la simple puja por pretensiones de programa mínimo y demandas de derechos , sencillamente porquie los poderes del Estado son los que dicen el derecho, y una mayoría de votantes les acaba de dar el aval para sus andanzas represivas.
Hay que comprender que desde las propias entrañas de la democracia liberal y las ilusiones democráticas tantas veces trajinadas desde el discurso socialdemócrata reformistas ha fenecido producto de una mutación particular en tanto implica una metamorfosis que lleva a un isomorfismo, vale decir, existen apariencias democráticas pero la democracia se constituye en algo diverso en tanto su contenido no se emparenta con aquella que se consignaba al recitar el preámbulo de la constitución nacional. La votación que buscaron a toda costa, los votos que pidieron por donde pudieron sin denunciar la trampa electoral, da señales evidentes que el tema no era hablar de neofascismo y enojarse con declaraciones en el foro de Davos, marchando un sábado con el mate en la mano y las charlas de un fin de semana, sino advertir que no se requiere de otra forma de Estado, sino que es la propia democracia con elecciones bianuales la que llena su contenido con autoritarismo legalizado y utiliza la fuerza por detentar su monopolio .

El fenómeno es mucho más complejo que gritarle en la cara a alguien que es un “facho” y decretar de modo unilateral su “caducidad” o utilizar las denuncias ante el mismo poder burgués. El fenómeno incluye el mismo voto que se pide, y cuando el mismo toma cuerpo desconoce todo ese desvío, esas formas sin contenido programático y estratégico yi se inclina por el paradigma de “ley y orden”. Esa es la realidad con la que no cabe otra lucha, que el desarrollo de la identificación de clase en la masa trabajadora, la construcción de política socialista autónoma y la puesta en relación dialéctica de teoría y praxis del programa estratégico del socialismo . Buscar en la monstruosidad autoritaria de una dictadura de clase dominante descargada sobre explotados y oprimidos , dejó de tener toda realidad y la insistencia en esa pretendida opción, no es otra cosa que la funcionalidad a la reproducción de esa relación social que implica el capital y sus formas jurídicas.

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