Si se quiere una descripción objetiva de nuestro tiempo existencial, y ella se traza desde nuestra perspectiva de clase, teniendo presente la situación de todos los que tenemos que vender nuestra fuerza de trabajo para sobrevivir , no hay que hacer mucho esfuerzo para, por fuera de las grandes noticias sobre conflictos bélicos, problemas geopolíticos y trazos arquitectónicos respecto del específico orden social normativo que requiere el poder burgués para lograr consenso para la reproducción del capital, basta con detenerse en las noticias que se tiran al pasar por las redes, o se mencionan en artículos de opinión , que como se decía del diario en otros tiempos, al día siguiente solo sirven para envolver las papas. Reparando en todo esto, se puede puntualizar que el Ministerio de Desregulación del Estado publicó un informe a través del cual celebró «haber ahorrado 2.440 millones de dólares» por el recorte de empleo público desde diciembre de 2023. El ajuste se percibe en el deterioro paulatino de prestaciones estatales esenciales como en salud, educación, control de inundaciones, incendios, mantenimiento de rutas y más.
Mientras tanto en Córdoba, en el Hospital Regional de Bell Ville, se supo que una beba recién nacida dio positivo de cocaína, en un episodio que generó preocupación en el sistema de salud local y derivó en la activación inmediata de los protocolos médicos, sanitarios y legales, en tanto confirmaron que la madre también dio positivo en los análisis toxicológicos.
En Rosario, en las últimas horas se confirmó el fallecimiento de uno de los dos operarios que sufrió una descarga eléctrica mientras trabajaba en una obra subterránea de Aguas.
La víctima había sido trasladada de urgencia al HECA, con quemaduras en más del 95% del cuerpo. Pese a los intensos esfuerzos médicos, las lesiones provocadas por la descarga resultaron irreversibles.
En la misma ciudad ,un departamento de Rouillón y Riobamba fue blanco de una balacera durante la madrugada. La familia dormía y recién por la mañana descubrió los impactos en la puerta.
A esto se suman las cotidianas referencias de conflictos laborales, que terminan por el despido de los operarios, que se esparcen por todo el territorio nacional en industrias o servicios sin que importe su dimensión.
Frente a todo esto, es casi mecánica la pregunta por los por qué, por el cómo se sigue, de donde vengo y a donde voy.
En todo ese escenario condensable en la categoría explotación capitalista, no falta momento en que los responsables de la agenda de gobierno en pos del interés del poder burgués, no dejen de apelar al término libertad.
Parados en ese sitio, hay que decir que, la libertad no es un regalo, es una carga. Sartre lo dejó claro, nadie decide por ti, aunque culpes a la sociedad, al destino, al pasado, incluso no elegir es una elección, por eso huimos de la libertad porque implica responsabilidad total, pero cuando lo aceptas algo cambia, dejas de pedir permiso para vivir y empiezas a construir sentido con tus propias manos.
Siempre dentro del pensamiento del filósofo francés, es realmente cierto y nuestros modos actuales de estar en el mundo así lo testimonian, que estamos «condenados a ser libres», sin excusas, donde cada elección (incluso la inacción) es una asunción de responsabilidad total por nuestra existencia y el sentido que le damos, aunque nos resulte aterrador y busquemos evadir esa libertad para no enfrentar sus consecuencias, lo que al aceptarlo transforma nuestra vida en una construcción activa de nosotros mismos, sin depender de permisos externos.
No es esta sin duda la libertad del gobierno, y por las noticias transcriptas, esta claro que cualquiera fuese el significado que se le otorgue, se concuerde o no con lo que nos dice Sartre, lo cierto es que la realidad no avanza, y si lo real no tiene desarrollo alguno hacia escenarios proclives a la condición humana, la libertad no avanza.
Todo esto viene a cuento, porque en esta semana ocurre un año más desde los episodios de lucha social de calles que se vivieron por los trabajadores entre el 7 y 17 de enero de 1919, conocidos por denominación ulteriormente impuesta como “la semana trágica”.
Como la realidad nos informa ,que este episodio no es definitivamente adoptada por las nuevas generaciones de trabajadores, para las que carece de significación y en su caso , quienes lo recuerdan lo hacen dentro del contexto genérico de las efemérides, creemos que frente al escenario descripto dentro de la actualidad más inmediata de un trabajador argentino, lo sucedido necesita difusión en tiempo real para que en alguna forma vuelva a tener relevancia a la hora en que un trabajador asuma contestarse preguntas y diseñar el hacia dónde de su propia existencia inmediata.
La expresión «época de crisis, guerras y revoluciones» refiere a un período histórico caracterizado por profundas crisis económicas, conflictos bélicos a gran escala y la posibilidad de transformaciones revolucionarias en la sociedad.
El término fue acuñado por Lenin en el contexto de la Primera Guerra Mundial, que marcó un punto de inflexión en la historia mundial. Según Lenin, esta guerra imperialista de 1914 inauguró una nueva era en la que las contradicciones del capitalismo se agudizaron, llevando a una serie de crisis económicas, conflictos bélicos y oportunidades para la revolución proletaria.
Lenin argumenta que el imperialismo es una etapa del capitalismo en la que las potencias buscan expandir sus mercados a través de la guerra y la dominación colonial. las revoluciones surgen como respuestas de las masas trabajadoras a las condiciones opresivas.
En ese contexto, una huelga de los trabajadores de los talleres Vasena originaba hace 100 años una cruenta represión en las calles de Buenos Aires por parte de las fuerzas del orden y elementos paraestatales, que actuaron con un ostensible sesgo antisemita, en un hecho que se conoció como la Semana Trágica.
Vasena era una empresa pujante que empleaba a 2.500 trabajadores, quienes, a principios de diciembre de 1918, se declaran en huelga en reclamo de una jornada de ocho horas, suba de salarios y pago de horas extras por trabajo dominical. En ese contexto se enfrentaron con una intransigente postura patronal, que contrató rompehuelgas con el objetivo de mantener el funcionamiento de la empresa.
Los huelguistas organizaron boicots y piquetes para impedir que los materiales ingresaran al establecimiento, y el 24 de diciembre, se produjeron en la puerta de los talleres serios incidentes con el personal armado que estaba al servicio de Vasena.
La empresa decidió despedir a todos los huelguistas, que mantuvieron grupos organizados en las inmediaciones del establecimiento que era custodiada por la policía y cuerpos de seguridad privados.
El 7 de enero se produjo tras el cual cinco obreros terminaron muertos y otros 20 heridos.
La Sociedad de Resistencia de Metalúrgicos Unidos, la Federación Obrera Regional Argentina (FORA) -de orientación anarquista- y demás organizaciones de trabajadores se lanzaron a una huelga general el 9 de enero, día en que , una multitud acompañó el cortejo fúnebre de los trabajadores muertos enarbolando banderas rojas y negras del anarcosindicalismo.
A medida que las columnas avanzaban, se sucedieron escenas de violencia producidas por los disparos policiales y de miembros de la Liga Patriótica. La prensa obrera refirió la existencia de cientos de muertos y heridos
El 11 de enero, el gobierno alcanzó un acuerdo con parte de la FORA tras ofrecer la libertad de los presos (unos 2.000); aumentos salariales por categorías y reducciones de las jornadas laborales. Otro sector (la FORA V Congreso) siguió con la protesta hasta el 14, cuando deciden levantar la huelga.
Todo esto ocurrió en un momento clave en la vida política argentina. El acrecentamiento de las tensiones a causa de la primera Guerra Mundial y el agudizamiento de los conflictos sociales, dan cuenta de la inestabilidad del orden social capitalista por aquellos tiempos.
En paralelo y en forma combinada los hechos tienen implicancias significativas al interior de la clase trabajadora, en la media en que los trabajadores en tanto clase progresan en su organización y estructuración como fuerza social dentro de la sociedad, con mejor penetración de sus demandas de programa mínimo.
La importante cantidad de conflictos que nutren y conforman la lucha de clases hacia el final de la Primera Guerra Mundial y la postguerra hace referencia a un período especifico de transición donde aún perduran los elementos propios de la primer década del siglo XX, con huelgas de corte insurreccional , e incidencia política de anarquistas y , sindicalistas revolucionarios que presencian al mismo momento la emergencia y la conformación de una dirigencia reformista que con su emblema negociador finalmente habrá de prevalecer por sobre las primeras .
Además, da cuenta del derrotero de los partidos políticos ligados a los sectores medios como el Radicalismo que frente a la agudización del conflicto de clases no trepida en embanderarse con los intereses de la burguesía dominante y activar todos los dispositivos represivos posibles.
El conflicto en Vasena también da cuenta de un fuerte deterioro del nivel de vida, siendo este el factor primordial que contribuye a la acumulación del descontento social, cuya expresión más evidente es el número de huelgas y el propio conflicto que recordamos.
Finalmente, es importante como a partir de un conflicto social de clases antagónicas, se revela las tendencias que pugnan en ese orden social, haciendo las veces de radicalizador en la clase trabajadora y en oposición de factor de concentración de todas las fuerzas del capital nacional y extranjero para lanzarse sin reparos propios de formas jurídicas contra el pueblo trabajador.
Los episodios contenidos en la Semana Trágica son un símbolo que representan más allá de la tragedia una específica línea de acción que requiere ser recuperada y tomando forma propia en el hoy, para avanzar hacia un nuevo estadio de conflicto que contenga la confrontación directa clase contra clase.
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