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FUEGO EN LA CONCIENCIA. FESTIVALES, CANTORES Y BOMBEROS ASFIXIADOS .REFORZAR LOS INSTRUMENTOS DE LA RESISTENCIA PARA QUE SE TRANSFORME EN OFENSIVA DE LA CLASE TRABAJADORA

El fuego devasta las cumbres y desprovistos de medios
unos pocos le hacen cara
impotentes
ante
el poder de la mano pirómana
que lanzó el fósforo de su ignorancia
llevada de parásitos oscuros
que se alojan en mentes embrutecidas
perturbando la razón
para conducir a los cuerpos infectados que andan ciegos
obcecados
camino de la extinción
Mientras los hay que exigen
que siga
la destrucción de la naturaleza
defendiendo sus tiránicas razones
como mantras
que empresarios
periodistas mercenarios
profetas del talonario
adoctrinan sin pudor
Esto traerá puestos de trabajos
es el hit en la verbena
sírveme más alcohol en la copa
dennos drogas con receta
enciende la tele cariño
al que no le guste que se vaya a una cueva
el dinero en el bolsillo
hoy
ya mañana
que corra el que pueda

Gobernantes como actores
de una pésima comedia para que se haga
la palabra del amo
del dueño
del que más perras mueva
sabemos quién manda en Roma
Egipto o Babilonia
sabemos de su grandeza
de su poder y riqueza
altas torres de soberbia
hoy son tumbas bajo tierra

Y aquí el vertedero que crece
sobre Arico y sus barrancos
y el gran puerto que dijeron traería
a la isla progreso y trabajo
es una mueca de hormigón sin dientes
en el mar
páramo del poder
zona cero de la avaricia
terrible cicatriz de codicia
en la mágica costa de Abona
los apellidos de la corrupción
todos los conocemos
donde antes sebadales
probióticos del océano
ahora hay un chiste malo
un ecocidio sin gracia
un si te he visto no me acuerdo

Pero aquí nadie dice nada
la calima mental parece que
asfixia el sentido común
unos pocos exigen un circuito para quemar combustible fósil y cauchos
van veloces por la vida
quieren ser los primeros en llegar
su afición es más importante
que cualquier ave planta o huertal
la colilla a la carretera
botada sin respeto por la misma mano que te enseña un dedo por la
ventanilla gritando
aprende a conducir soquete
o te paso por arriba
mientras hace rugir su máquina
como un personaje de Mad Max
así son los negocios que esconden infraestructuras impuestas
que acaban siendo agujeros negros
en donde algún inversionista extranjero
dejó el plato para llevarse el pastel

El plato
para el camarero
político de carrera
y dinero
en la cartera
migas
migas
para el resto
migas
precariedad dependencia
y el fuego arriba quemando
frente unos pocos que luchan
agotados contra el infierno
no hay base de hidroaviones
no hay suficiente personal
ni equipos para afrontar
el fuego que devasta todo a su paso y se sabe
metido en barrancos y cumbres
necesita
organización y más medios
para poderlo frenar
no hay suficiente presupuesto
hay asuntos más urgentes
como la fórmula 1
y su biodiversidad

Enemigos de su propia tierra
que allí donde hay tabaibas
cardones y balos
camineros alcaravanes abubillas
lisas tizones erizos
magarzas verodes lavandas
sus ojos empañados
solo ven solares vacíos y espacio sin aprovechar
enemigo el pueblo de sí mismo
si acepta que nada se puede hacer
más que poner la mano dócil
sumiso
para recibir órdenes y prebendas
acatar que no hay valores
cultura ni riqueza que no tengan precio
nada que el dinero no pueda comprar
porque solo vale la ley del más fuerte
lo que no se adapta muere
negro futuro
aguas negras
los vertidos que arrojamos
diariamente a nuestro mar
como manifestación física de ese veneno
que exudan algunas conciencias
al ignorar una y otra vez las señales
de que el colapso está cerca
y es tiempo de reaccionar
Carlos A. Guilarte

La letra de la canción «Fiesta» de Joan Manuel Serrat describe una noche de celebración popular, probablemente la Noche de San Juan, donde clases sociales se mezclan, se olvida la miseria y se vive el momento, aunque al amanecer cada uno vuelve a su realidad, reflejando la fugacidad de la alegría y la persistencia de las diferencias sociales.
Javier Milei asistió a la 60° edición del Festival de Doma y Folklore de Jesús María y subió al escenario para entonar estrofas de “Amor Salvaje” junto al Chaqueño Palavecino, a quien definió como “un grande”. No deja de ser un dato menor, que la ocasión ha sido la noche más taquillera del festival.
En el mismo tiempo, en paralelo, mientras el jefe del ejecutivo canta y está de festival y muy lejos de ser un fenómeno aislado, los incendios que avanzan en la Patagonia argentina exponiendo los efectos del cambio climático, la acción humana y las decisiones políticas conducidas de modo formal por ese mismo ejecutivo y diseñadas por el poder burgués real, que están redefiniendo el futuro ambiental del país.
La cuestión es la indiferencia generalizada de las masas trabajadoras del país , organizadas o no en centrales sindicales para con este último resultado lesivo, y la complacencia por ausencia de repudio para lo primero, para lo cual habría que preguntarse cómo la población masivamente concurre a un festival, dándose la catástrofe a la que aludimos.
Este cuadro de situación, remite necesariamente a profundizar en el lugar de los porqués de estos fenómenos, que tienen que ver en definitiva con la acción política burguesa para presentar su dominio de clase en el plano cotidiano, permanente, de la formación del sentido común, favorable a sus intereses de clase, en forma conjunta. Es allí el lugar donde debe localizarse la existencia de territorios individuales y colectivos abandonados a su suerte por el esquema táctico del reformismo y su coincidente necesidad de vaciar el discurso de la protesta social, transformándolo en una simple sumatorias de quejas vacías de desarrollo programático y de un objetivo estratégico emancipador para la clase trabajadora.
La crítica teórica y filosófica debe convertirse en una fuerza material para la transformación social, mientras que la crítica de las armas (la violencia revolucionaria) es necesaria para derribar las estructuras opresivas que la crítica intelectual expone, superando la religión y la propiedad privada hacia un humanismo positivo y una sociedad emancipadora.
Ese concepto está expuesto en la fórmula de Marx, «la crítica de las armas es el arma de la crítica», en la que se destaca que es la unión de teoría y práctica revolucionaria para cambiar el mundo, no solo para entenderlo.
Ese concepto está entramado en la acción concreta de la escritura y su complemento necesario e ineludible para dotarla de sentido, la lectura, que remite ineludiblemente a un sujeto de ambas acciones, el revolucionario inserto en la vanguardia trabajadora y socialista.
La actitud crítica que subyace en toda acción militante , que busca ser transformadora, no se mide en exclusiva por la determinación voluntaria que la guía, sino también por la acertada construcción conceptual que se tiene sobre el fenómeno social sobre el que se pretende actual.
En forma complementaria, con la ya conocida afirmación:»La crítica no arranca de las cadenas las flores imaginarias»…sino para que se las sacuda y puedan brotar las flores vivas» …»: Marx explica que la crítica no es solo denunciar, sino mostrar cómo la injusticia se produce y se «fetichiza» en la sociedad. No se trata de adornar las cadenas que nos oprimen (como las ilusiones religiosas), sino de quitárselas. La crítica de las armas»: Es la acción revolucionaria, la praxis, que materializa la crítica. Es la lucha contra las estructuras de poder (como la propiedad privada) que generan la alienación, utilizando la fuerza para transformar la realidad social.
En febrero de 1867, Karl Marx comunicó a su amigo Friedrich Engels que la primera parte de su largamente esperada crítica de la economía política estaba por fin terminada. Lo precedente a ese resultado, no fue otra cosa que años de lectura militante. Es en ese sentido que en esa misma carta, Marx escribió que la publicación de su libro era, «sin duda, el misil más terrible que se ha lanzado hasta ahora sobre las cabezas de la burguesía.»
En ese orden de ideas, Lenin avanzó más sobre el elemento complementario de la escritura en sí, en la faz humana del conocimiento que es la lectura, y en ese , que «sin teoría revolucionaria, no puede haber movimiento revolucionario»
Con esto último sumó precisión sobre lo expuesto, abordando la acción humana contenida en concreto hecho de la lectura destacando que ella en sí misma no es un acto de contemplación pasiva o un refugio para el ocio, sino un proceso de producción material que busca obtener o generar claridad ideológica,
La lectura como actividad primaria es la forja de las herramientas intelectuales necesarias para desmantelar en el plano del entendimiento consciente el espacio superestructural que contiene a la relación social capital.
Como actividad humana, en tanto acción en el plano de la elaboración conceptual y la comprensión certera del fenómeno social que nace en la sociedad civil por vía de los vínculos intersubjetivos que impone la sociedad de clases , es el camino intelectual básico para que los trabajadores de forma individual o colectiva se propongan conocer desde su propio existir específicos y la presión de alienación y enajenación constante que lo sitúa en el todo social cuanto le sucede en su derredor y desarrollar la necesaria capacidad de abstracción con la cual diseñar las formas por las que estima pueda ser superada su condición humana enajenada
La lectura se constituye como una «fábrica» porque en ella se procesa la la experiencia social asumida por el hecho mismo de la existencia y se obtienen herramientas conceptuales para asumir no solo la comprensión del fenómeno sino también su transformación superadora.
Leer, desde esta perspectiva, es un trabajo político de la vanguardia que permite identificar las contradicciones del sistema y sumarse de modo colectivo y organizado desde la clase social en donde nos desenvolvemos en la construcción de poder, enfrentando al reformismo espontáneo.
La lectura, desde el revolucionario se vuelve tan letal para la burguesía como cualquier otra herramienta de lucha, pues es allí, en esa actividad donde se aniquila la alienación y se construye la disciplina necesaria para la producción social de la revolución social, el poder de los trabajadores y la materialización constante y permanente del programa socialista.
Es en esa voluntad interconectada entre la lectura y su matriz, la escritura es donde hay que buscar la orfandad productiva de caracterizaciones e ideas que transita por la vanguardia de trabajadores, luchadores significativos, presentes en cada acción de calle o campaña electoral en la que los busque involucrar el luchismo reformista y sus aparatos organizados con forma de partido legalizado en el régimen social de la burguesía que nos explota y oprime.
Nuestro presente da cuenta que, existe al menos de manera constatable en nuestro país, una nueva configuración cognitiva, que desciende desde las pretendidas alturas de los constructores ideológicos de opinión, que excluye el registro de la lucha de clases, pero de una manera en que en absoluto hace que la misma desaparezca, sino tan sólo —lo que no es menor—, que no se la entienda teóricamente». Es decir, por distintos mecanismos el discurso dominante ha hecho que se produjera una suerte de castración ideológica, cuyo efecto es la incomprensión de las dinámicas sociales en su lógica profunda.
Pese a la ofensiva académica e ideológica que por años ha buscado desplazar del escenario métodologico necesario para el abordaje y comprensión más o menos certera de los fenómenos sociales , la premisa según la cual :»La historia de todas las sociedades existentes hasta la fecha es la historia de la lucha de clases», sostenida por Marx en el Manifiesto del Partido Comunista (1848), que resume su idea central relativa a que el motor de la historia es el conflicto entre clases sociales opresoras y oprimidas, impulsado por intereses económicos contradictorios, sigue teniendo utilidad e impone su aplicación necesaria en todos los casos.
Desde esta perspectiva, la lucha de clases necesita ser vista,como la actividad social que brota de condiciones de existencia antagónicas entre grupos sociales, no solo como enfrentamientos directos.
Esta lucha es total, abarca toda la actividad social, aunque con diferente intensidad. El hecho que se hable menos de lucha de clases en ámbitos académicos es, para Nievas, una expresión de su estado actual, no de su desaparición, indicando una transformación de sus formas, no su fin.
En ese orden de ideas, se hace preciso poner de manifiesto, cómo las categorías del materialismo dialéctico cambian de perspectiva según el nivel de desarrollo de la lucha de clases
En Argentina, la actualidad de la lucha de clases, sus contornos y especificidades, que la ubican en el nivel mínimo de su expresión es decir en el estadio más bajo de su desarrollo, concentrado básicamente en confrontaciones que tienen que ver con demandas económicas de lo que se llama programa mínimo, es decir, pujas entre quienes venden su fuerza de trabajo y quienes la adquieren para ponerla en acto en el proceso de producción de bienes y servicios. En ese plano es donde se ubica la conflictividad derivada del anteproyecto de ley de reforma de la actividad laboral , siendo ese factor el que muestra una situación dominante para la burguesía , en tanto las derivas del antagonismo, no llegan a la conformación de un conflicto político, pues la clase trabajadora no acierta de manera eficiente a trascender hacia su configuración como fuerza política, quedando aún atrapada por las representaciones ideológicas que le determinan colectivos sociales ajenos o fracciones de la pequeño burguesía.
En ese sentido y para mejor comprensión del actual cuadro de situación , es preciso tener presente siguiendo a Flabián Nievas, que el «nivel mínimo» o «nivel 1» de la lucha de clases no se refiere a una etapa simple, sino a la existencia fundamental de antagonismos sociales en la actividad social, que son la base de las distintas manifestaciones y intensidades de esta lucha, más allá de un conflicto directo sujeto a sujeto; es la puesta en acto de las contradicciones inherentes a las clases, incluso cuando no es evidente. (“Actualidad de la lucha
de clases”.Flabián Nievas)
Hacemos estas referencias, para marcar la necesidad de revalorización de la acción efectiva de los seres humanos , haciendo que la atención política y social en cuanto a la compresnión de los fenómenos , se desplace hacia los sujetos que los protagonizan en tanto existe en todos los casos una identidad entre pensamiento y acción, entre la teorización y la realización de los hechos.
Dicho esto, hay que advertir que nuestra situación y la de todos los trabajadores en lucha, se debe circunscribir a la preparación de la revolución y no diluirse en un conflicto específico.
La cuestión es organizar la vanguardia de los trabajadores, desarrollando la acción en el seno del orden social capitalista dentro de sus instituciones económicas y políticas. La preparación prerrevolucionaria no es otra cosa que el trabajo intelectual y de acción concreta, para propagandizar el imperativo revolucionario.
Dentro de todo esto, es imperioso advertir en grado de premisa, que la crítica del determinismo económico debe estar presente en cualquier acción de lucha Ese es el punto de partida, porque no basta con afirmar que una sociedad se sostiene mediante la coerción inscripta en cada ley y la fuerza material de los organismos del Estado , para comprender las razones y modificarlas , por las cuales la burguesía ejerce con consenso su posición dominante.
Existe también un modo de vivir y de pensar , una concepción del mundo que habita en las masas trabajadoras que exige su transformación por acción en un período de lucha de clases como en el que nos encontramos, de la propaganda y la agitación, combinada con la intervención paciente de la militancia en la escritura y la lectura, que en todos los casos debe ser fomentada y nunca abandonada.
Existe adocenada una concepción del mundo que es difundida sin mayores obstáculos en la sociedad y que con la confluencia de múltiples aportes ha dejado de utilizar la palabra socialismo para construir y reproducir las preferencias en todos los planos de las mayorías según se ha podido ver sin sorpresa alguna en el último farsesco proceso eleccionario, que le permitió a la burguesía de conjunto cuantificar la medida de su predominio.
Dicho en otras palabras, la concepción del mundo de la clase dominante ha sido popularizada y se ha vuelto sentido común, lo que significa que la clase dirigida fue amoldada a los principios filosóficos de la clase dominante, que precisamente se centran en la no-filosofía, el individualismo, la libertad negativa y el utilitarismo.
Los trabajadores necesitan de la autoeducación y la educación colectiva de su partido de clase, para expresar su política de clase y su estrategia de poder centrada en el programa socialista y el objetivo de una nueva sociedad donde se consume su emancipación. Para todo esto, deben recuperar el sentido histórico de sus luchas en el siglo XX, y extrañarse de lo que implican las producciones ideológicas de la burguesía. La tarea es desde la vanguardia, favorecer la adquisición por los trabajadores de la conciencia propia de su ser social.
La clase revolucionaria debe plantearse el problema del poder no sólo como apropiación de los instrumentos del dominio político, sino también y antes que nada, de los instrumentos de hegemonía: La conquista del poder no es solo el acceso al aparato estatal de la sociedad civil, sino también la conquista del consenso de las masas sin las cuales no hay revolución posible ni deseable

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