Nuevo Curso

El desierto y su semilla

Lo sucedido en los últimos meses, nos ha permitido ver dentro del contexto general de lucha de clases, la presencia de un factor que por sus implicancias deviene esencial, a tal punto que , es manipulado por quienes advierten de su significación y se esfuerzan en quitarle visibilidad. Nos estamos refiriendo concretamente al dominio de agenda pública que tiene el equipo de intelectuales que son orgánicos al poder burgués haciendo que desde ese instrumento tome realidad discursiva todo cuanto ellos proponen que sea discutido aún cuando otros muchos problemas yacen al mismo tiempo en el espacio de los trastos viejos o la ignorancia.
La implicancia a la que aludimos es que por esta vía y con ello ,se denota el control que la clase con posición dominante tiene sobre la posibilidad de dibujar ideológicamente la realidad al punto de que la realidad misma en negada en beneficio del relato de la multiverdad o de la verdad según quién es el que la dice.

Lo nuevo, viene dado en que, ya no es posible hablar solamente de engaño , es decir, no alcanza con decir que esas usinas de versiones concurren a engañarnos, a partir de que hoy no es necesario salir a difundir que la pasamos mal, frente a otros que dicen que todo va bien. Eso de que todo va mal ya no se oculta. Como dicen los abogados, es de público y notorio. Lo que ahora hay que destacar es que hay una fuerte tendencia a la resignación de las masas, que en el discurso oficial se resignifica como aceptación, consenso, comprensión de que venimos de algo muy malo y que “vamos saliendo” , en una suerte de reedición de la consigna “brotes verdes”.

Paradójicamente hemos tenido que atravesar en tiempo breve, que otros intelectuales que no se dicen orgánicos al orden burgués y se visten de apariencias como tales, apelaran a las ya trilladas “ cartas abiertas”, cuyo contenido insistía de manera específica en que, a la inversa de lo que apuntamos, “existía una oportunidad excepcional” para salir de la situación por izquierda y que había que tomarla desarrollando la “simpatía” hacia Myriam Bregman, cuestión que el PTS tomo seriamente en clave de aparato partidario y dijo sin ocultarlo, que aceptabas que todos vinieran , pero dentro de un nuevo partido para la “nueva clase trabajadora” dirigido por ellos mismos.

Algunos datos de la realidad sumados a lo indicado, han hecho que rapidamente algunos se bajen del barco antes de que zarpe, mientras otros en las parroquias guiadas por los respectivos aparatos de las organizaciones socias de la cooperativa electoral FITU, ensayaron otras formas propicias para que el barco no parta sin decir que están en contra de que eso suceda porque termina en los hechos con la cooperativa y los deja ante la monolítica posibilidad de dar simpatía a la abogada rusa, zurda, y todo lo que se le quiera agregar porque en definitiva ella es un producto multipropósito que va desde una candidatura testimonial, a ser diputada en una ciudad o profesora de un seminario en una facultad.

Desde otro lugar , pero no tan lejos de los resultados, el equipo de gobierno trazó, con las visitas ilustres del FMI, sus tácticas y estrategias de manera que , de aprovechar la “oportunidad “ auspiciada por los que se dicen rebeldes , se termina organizando un acto de candidatura anticipada como catalizador de la bronca , disfrazado de marcha por el tratamiento de un proyecto de ley en el senado para el 6 de agosto y se le bautiza con permiso o no de Miguel Cantilo como marcha de la bronca.

Bronca denota, más allá de aceptar que se trata de una palabra multisemica , un sentimiento de ira, disgusto o malhumor contra alguien o por una situación injusta. En este caso es el tratamiento de un proyecto de ley en el Senado, o más abiertamente si se quiere contra el propio ejecutivo encargado de la administración de los negocios públicos, en favor del poder burgués real.

Esta claro entonces, que todo es bronca, es decir sentimientos desfavorables, pero no deseo significativo de superación dialéctica de las causas de lo que motiva la bronca o de al menos comprender su intrincado y complejo vínculo generativo en las relaciones de producción capitalistas. La bronca se canaliza, pero no demanda necesariamente superación y eso es lo que en definitiva merodea por la mente de los que se llaman a ocupar las calles aledañas al congreso, desconociendo su condición de estructura específica del poder burgués del Estado y de las componendas que le dan hoy a ese lugar el rol de una escribanía de negocios pautados por fuera de sus estructuras.

Todas estas actitudes, las situaciones desde donde se las infieren y los resultados perceptibles, ocultan, no dicen o directamente eluden las concretas manifestaciones en acciones y discursos que nacen desde las propias masas trabajadores, que solo acusan los golpes inferidos, de manera sorpresiva, pensando en que ya han recibido suficiente en lo que va del siglo, máxime si se tiene presente que lo iniciaron expresando su voluntad de que “se vayan todos”.

Esto trae a cuento memorar un hecho dramático e histórico que si bien parte de las intrincadas y difíciles situaciones de una encumbrada familia adinerada de la provincia de Córdoba , su trascendencia tanto por la presencia de un monumento visible sin dificultades desde la ruta que conduce a Alta Gracia que evoca el accidente sufrido por la primer esposa de un acaudalado estanciero , como por el libro “El desierto y su semilla”, que encumbro en la literatura nacional a Jorge Barón Biza , hijo de víctima y victimario a través de un relato que inicia poco después del ataque, en el coche que la lleva de urgencia al hospital, el rostro de Clotilde Sabattini se va desintegrando por el efecto del ácido. A su lado va, su hijo y narrador de los hechos, que desde entonces la acompañará a lo largo del lento proceso de reconstrucción de rostro e identidad

Las masas de trabajadores son como la carne corroída del rostro de Clotilde Sabattini reaccionando al vaso de ácido que su esposo Barón Visa le arrojara intencionalmente, es decir, es un dolor y un efecto dañino que no se detiene en sus efectos aún cuando haya cesado el acto agresivo y a la vez la encarnadura de una reconstrucción necesaria en búsqueda de identidad propia.

El tema siguiendo esa figura literaria pero sostenida por la realidad de los hechos, es “hasta cuando” esto sigue y no admite tan siquiera una pausa prolongada. Hasta cuando , la dialéctica de los intereses antagónicos entre las clases, tendrá las resultantes que exponemos , que no se quedan en los hechos en sí, ni en los discursos, sino que causa estados socialmente perjudiciales que se perfilan consolidados como los logros de una revolución inversa instada desde el poder burgués real.

Por ese motivo, hay que advertir que las resultantes de la marcha promovida para el 6 de agosto, nuevamente acotada en una demanda parcial y esta vez sin fuerza social propia que de cuerpo a un sujeto demandante concreto solo contenido en un “no”, no adquiere desde el vamos la virtualidad de ser un parte aguas, un mojón que marce una reversión en la tendencia a la que hacemos referencias .

El mensaje para transmitir es el siguiente: Si las masas trabajadoras en su vínculo con la vanguardia trabajadora organizada, no ajustan sus movimientos a la construcción de su propia política autónoma de clase , los resultados y perspectiva seguirán siendo sombríos y este desierto no dará lugar a semilla alguna.

Dicho de otra manera, el camino se traza hacia un callejón sin salida si este 6 de agosto, es más de lo mismo experimentado por décadas y si las armas de la teoría -programa en organización partidaria no se instalan en los actos de las masas trabajadoras. Si no consultan a cada paso a los pensamientos que se corresponden con sus intereses objetivamente emancipatorios para atreverse a trascender como sujeto portador de una fuerza política.

Nuevo Curso

Nuevo Curso