Nuevo Curso

La apelación a una virtud teologal, como signo de naturalización del orden capitalista.

El desplazamiento de la lucha de clases por la cuestión de género refiere a un fenómeno teórico y político contemporáneo en el cual las identidades de género y las opresiones de carácter cultural o identitario han asumido un rol protagónico en los movimientos sociales, ocupando espacios que históricamente estaban monopolizados por el análisis económico y la contradicción capital-trabajo.

Desde fines del siglo XX y con el auge del neoliberalismo, sectores del feminismo y de la política institucional comenzaron a priorizar la opresión de género de manera autónoma a las estructuras económicas.

El enfoque se centra en la igualdad de derechos, la representación en puestos de poder, la deconstrucción cultural y la lucha contra la violencia machista. Esta caracterización fragmenta a la clase trabajadora y diluye la lucha anticapitalista, convirtiendo demandas radicales en políticas asimilables por el propio orden social capitalista que por esta vía también alcanza su naturalización , exhibiéndose por los circuitos de formación del sentido común , como la única posibilidad existencial pese a los escenarios de miseria y barbarie que de modo creciente se reproducen en la existencia real.

En definitiva un desplazamiento culturalista que invisibiliza las desigualdades económicas, es el que hoy resulta reproducido en el curso del evento gestado y realizado en la ciudad de Córdoba, donde lo único que se marca con vehemencia es haber logrado imponer que,la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) fuese elegida por unanimidad y mediante el tradicional «aplausómetro» como la sede del 40° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries que se realizará en 2027.

En ese sentido es para destacar que el MSt desde Periodismo de Izquierda , reputó ese dato como una conquista, con lo que al parecer puede leerse como el único logro de su presencia en el encuentro. En ese sentido , dice el medio periodístico que “La Ciudad Autónoma de Buenos Aires será la sede del próximo gran Encuentro Plurinacional de mujeres y diversidades. Una conquista de nuestra lucha que durante años exigió que el mismo llegue al corazón del país.”

Por su parte, en su discurso durante el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidad Sexual en Córdoba, Myriam Bregman asoció su pedido de encender los celulares en el avance de la noche, como la «luz de esperanza» con la organización colectiva, la juventud que se rebela. La dirigente señaló que cada linterna y luz encendida representa una partícula de la revolución social y de la resistencia frente a los discursos de odio.

Ese significativo enfoque teológico y metafisico adoptado por la mujer que pide se le tenga simpatía , da cuenta que en lugar de las vertientes de realidad que otorga la lucha de clases, ha decidido acudir a esos espacios abstractos del conocimiento y a herramientas que se ubican en la idealización de lo existente según lo pretendido por el imaginario de la oradora. No hay que olvidar que la esperanza es una virtud teologal por la que se desea y espera de Dios la vida eterna y el Reino de los cielos como felicidad propia, confiando no en las fuerzas humanas, sino en las promesas de Jesucristo y en la gracia del Espíritu Santo. Es claro que la mujer que “jamás es y será moderada” no involucra a Dios en esto, pero también es notorio que su idea de socialismo se nutre solamente de la esperanza en algo que ha de llegar y mientras tanto solo se hace lo humanamente posible.

Esta manera de plantearse el fenómeno social que sirve de convocante a estos eventos como el que acaba de finalizar en Córdoba, lejos de un logro cuanto hace objetivamente es poner en evidencia que la unanimidad de las convocadas.

Admiten darle un año más a Milei. Es la que prioriza el esquema rutinario del aparato por sobre la lucha de clases y la intervención de vanguardia obrera en esa contienda de antagónicos. Es la que desplaza la lucha de clases y la sustituye metodológica y prácticamente por categorías abstractas como lo son los contenidos que se amparan bajo la denominación de cuestión de género. Es la que viabiliza sin decirlo y con disfraz de lucha de ocasión acepta que se seguirá viviendo en la explotación y la opresión.

Estamos hablando de Reformismo en la más alta escala disfrazado de combate. Que casualidad que los que festejan un encuentro nro. 40 no hagan el balance de esos 39 encuentros anteriores y evalúen la parte que les toca en todo esto que forma parte de nuestra sobrevivencia cotidiana en el orden capitalista . Es tiempo de advertir que estos aparatos oportunistas y reformistas eluden sistemáticamente mirarse al espejo de su impotencia y su embuste de etiqueta que no hace otra cosa que diferir y remitir todo cuanto le sucede a la masa trabajadora a la farsa electoral , escenario que se ha transformado en su zona de confort en la que solo buscan sostener sus aparatos y los ingresos que reciben por esa vía del propio Estado que institucionaliza las relaciones

No confundir fenómenos sociales con eventos organizados, es un deber de todo el que se determina voluntariamente como clase trabajadora en objetivo consciente hacia trabajar por la emancipación , a sabiendas que ese resultado solo puede ser obra de los trabajadores mismos. Un encuentro programado 39 veces y otras tantas realizadas, con aparatos políticos rendidos al reformismo electoralista y el cretinismo parlamentario, que solo consigue votar cuando se hace el próximo y festeja que se realice en CABA es solo la confesión que se apuesta a la farsa electoral y se usa este evento ferial de puja de aparatos , para mejorar las posibilidades de una imagen corporizada en una mercancía con nombre de ser humano .
Nada de eso permite la analogia con el cordobazo que es el puntapie inicial del enfrentamiento clase contra clase , que obligó el retorno de Perón y ante su fracaso, a las prácticas genocidas descargadas desde el Estado burgues sobre la vanguardia en lucha abierta contra ese Estado. Ese es «El único camino hasta el poder obrero y el socialismo». Estas no son sus hijas, son las víctimas ideológicas de la fragmentación la diversidad y el abandono de la ley social de la lucha de clases por una existencia sentada en el individualismo utilitarista, la preservación del orden burgués y la lucha de todos contra todos.

En el marco contextual de todas estas operaciones políticas al vacío , siempre en la inteligencia de la aplicación de un paradigma que sin mayor fundamento indica que toda posibilidad de acción de las masas de manera espontanea debe ser insuflada de una perspectiva de identificación de clase por la vanguardia ya determinada en ese sentido , que no tiene mayor racionalidad si en realidad las masas no se movilizan de manera espontanea , hay que hacer un señalamiento crítico adicional que consiste en percatarse de un diagnóstico erróneo que se configura por fuera de los lineamientos generalizados por Trotsky o en el texto “la agonía mortal del capitalismo” cuando se dice desde distintas usinas que opera en en la realidad social y política, un proceso revolucionario mundial contra el capitalismo que no se detiene y por el contrario, se profundiza.

Trotsky respecto de un escenario ya descripto por Lenin como de crisis, guerras y revoluciones parciales , que expresaba en los hechos , la fase superior y última del capitalismo, hizo un diagnóstico en su etapa circunscrita a la defensa del marxismo desde su forzado exilio, que más allá de que no revisaba esa tesis , añadió la advertencia de que en su tiempo, existía un nuevo obstáculo para un proceso generalizado como revolución internacional, que era la constatación de la crisis del elemento subjetivo concentrado en la crisis de dirección del proletariado, considerado como sujeto de la necesaria tarea emancipatoria de toda relación de explotación y opresión.

Si no se repara en esta caracterización que tiene escenarios de emergencia de intensificación de esa crisis como ocurre en particular en Latinoamérica , cuanto se diga respecto de un procesos de crisis de reproducción del capitalismo, resulta desmerecido por la apuntada carencia en el factor subjetivo.

En ese contexto y como parte de esa crisis subjetiva, hay que constatar una objetividad y una carencia complementaria en un proceso real pero contradictorio. En razón de ella, hay que decir entonces que la cuestión de la mujer ha sido un factor concretamente movilizador , pero su emergencia y continuidad en el tiempo, sin relación directa con el programa socialista y la vanguardia de las masas trabajadoras en la organización de un partido de clase , produce su necesario estancamiento por la sola razón que las demandas no tienen una fuerza social real desde donde ser formuladas y mucho menos se orientan a su superación por vía de una fuerza política que las contenga en su programa político por un nuevo orden social superador del capitalismo ,todo lo cual hace que quienes se movilizan simplemente marchen en círculo autoreferenciado que bloque toda proyección revolucionaria, y en sentido inverso sumerge a quién lucha en una visión reformista de su existencia que formatea la misma en el estrecho margen táctico de la resistencia estática y rutinizada, que solo conduce en el tiempo, a su frustración .

Si algo enseña este hecho social del fin de semana largo, es la evidencia de que avanzada ya la segunda parte de la tercera década del siglo XXI, el encuentro treinta y nueve veces realizado, no incluyen en sus discursos ni en las pretendidas discusiones o debates o en lo que se designa como “talleres” el sintagma “lucha de clases”. En referencia a ello , es que desarrollamos el presente artículo, propagandizando la denuncia del fenómeno y ante el mismo, destacar como lo ha hecho Flabian Nievas desde hace tiempo, que” una de las virtudes de la teoría de la lucha de clases, , es que puede explicar su creciente pérdida de aceptación, ya que las teorías son, en gran medida, fruto de las dinámicas sociales. No están determinadas por éstas, pero sí fuertemente condicionadas por las mismas… este retraimiento de la utilización o empleo como herramienta, de las determinantes de la ley social lucha de clases “ tanto en los ámbitos académicos como en los políticos es expresión, justamente, del estad de la lucha de clases. Entendiendo la misma no de sujeto a sujeto, sino como la actividad social que surge de condiciones de existencia antagónicas entre grupos sociales, la lucha de clases abarca la totalidad de la actividad social,aunque no tenga la misma intensidad en cada una de las mismas. Es decir que, hablar de lucha de clases significa, ante todo, la puesta en acto de los antagonismos sociales”.( Soplando la potente fragua Estudios sobre clase y lucha de clases en el capitalismo contemporáneo)

Cuando esto último no ocurre, la sustitución diluye la noción del «proletariado» o de la «clase trabajadora» como sujeto social transformador. Al fragmentar las demandas sociales en identidades específicas (género, orientación sexual, etnia), se dificulta sensiblemente el pasaje de fuerza social de clase a fuerza política de clase y las masas se alejan de la comprensión consciente de la necesidad de superación del orden social capitalista. Se genera una dinámica donde los diferentes grupos oprimidos compiten por visibilidad y derechos particulares, en lugar de unirse contra un antagonista común: el orden social capitalista que materializa la explotación.

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