Cruel en el cartel
La propaganda manda cruel en el cartel
Y en el fetiche de un afiche de papel
Se vende la ilusión, se rifa el corazón……
“Afiches” (de Homero Expósito)
¿Quién construyó Tebas, la de las siete Puertas?
En los libros aparecen los nombres de los reyes.
¿Arrastraron los reyes los bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿quién la volvió siempre a construir? ¿En qué casas
de la dorada Lima vivían los constructores?
¿A dónde fueron los albañiles la noche en que fue terminada la Muralla China? La gran Roma
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes
triunfaron los Césares? ¿Es que Bizancio, la tan cantada,
sólo tenía palacios para sus habitantes? Hasta en la
legendaria Atlántida
la noche en que el mar se la tragaba, los que se hundían,
gritaban llamando a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César derrotó a los galos.
¿No llevaba siquiera cocinero?
Felipe de España lloró cuando su flota
Fue hundida. ¿No lloró nadie más?
Federico II venció en la Guerra de los Siete Años
¿Quién
venció además de él?
Cada página una victoria.
¿Quién cocinó el banquete de la victoria?
Cada diez años un gran hombre.
¿Quién pagó los gastos?
Tantas historias.
Tantas preguntas.
Bertolt Brecht
1 DE MAYO 2026. Anuncios de actos públicos y presencia movilizada. Momento para pararse a mirar donde estamos y cual es el imperativo de la lucha. En esa tarea , el necesario reconocimiento a CATALINA GUAGNINI. GOYO FLORES ,FRANCISCO PAEZ, vidas perennes que NO NOS DEJAN y son ejemplo que ilumina las plazas , las fábricas, y cualquier sitio donde el programa socialista se alza como arma en la lucha clase contra clase.
La proposición de Lenin en el ¿Qué Hacer?, acerca de que la conciencia socialista debe ser introducida dentro del movimiento obrero -que es espontáneo- desde fuera. no entra en contradicción con la premisa de la autoemancipación de los trabajadores ya que esta construcción intelectual que se plasma en el programa con el que la vanguardia trabajadora se dota para la construcción de su organización política revolucionaria, debe entenderse como un prerrequisito necesario para que las masas explotadas y oprimidas , establezcan las coordenadas sobre su situación dentro de la complejidad de la lucha de clases y puedan, a partir de allí, aprender de las luchas de la clase obrera. La tesis de “la conciencia desde fuera” expresa un compromiso teórico con la autonomía política de la clase trabajadora en sí.
En 1983, la historia argentina dejó siete fórmulas presidenciales en el último puesto de las elecciones. Ese mismo año, mientras Raúl Alfonsín celebraba su triunfo en una plaza colmada de argentinos, la fórmula Gregorio Flores-Catalina Guagnini, del Partido Obrero, se coronaba con el último puesto tras obtener tan sólo 13.067 votos, lo que representó un 0,09% del padrón. Ese raquitismo ocultaba el trazo de un camino firme ya esbozado, hacia la independencia de clase y la formación política de un discurso diverso del peronismo para dar voz a los sin voz desde el objetivo interés de su posicionamiento social.
Más allá del derrotero de una organización política en particular, de los desvíos, los retrocesos, la formación del FITU, el binomio de esa fórmula y la continuidad militante de Paez en otra organización política supera todas y cada una de esas contingencias en el desarrollo de un cambio revolucionario.
Goyo y Cata hoy no son de nadie, sino de todos. Ellos, como el petiso Paez mandan la unidad, imponen la lucha y señalan la continuidad en las calles y donde sea que la injusticia exhiba su presencia transitoria.
Hoy que las plazas se llenan de banderas rojas y en términos generales sus concurrentes abandonan la idea de una construcción revolucionaria clasista, tras otras banderas que no son las propias de los intereses históricos del proletariado y los demás sectores oprimidos, no estaría mal hacer un poco de memoria, para darle sentido al presente, recordando vigente a esos tres trabajadores y en ellos a una generación concentrada en la vanguardia obrera, revolucionaria y socialista.
Grandes personas, pasibles de ser exhibidos como el embrión del hombre nuevo que nos perfiló Ernesto Guevara. Militantes socialistas que no engrosan las fotografías que se ponen en las remeras los jóvenes y no tan jóvenes, que no suscitan canciones y alabanzas, precisamente porque su mayor y gran virtud fue la humildad y la vida entendida como existencia por el otro y en el otro.
. Si se dejase volar la imaginación, en cada fábrica, en cada lugar de trabajo deberían dedicarse unos minutos al legado de Gregorio Flores, “un obrero que lee”. Una sola referencia que lo pinta de cuerpo entero: Gregorio se ha pronunciado por el socialismo en un homenaje al Che Guevara y la oposición en el seno del cuerpo de delegados es tan fuerte que se llama a un plenario para juzgar su conducta. «Negro, estás usando el sindicato para hacer política». Gregorio responde: «Son los patrones los que no quieren que nosotros hagamos política, porque en ese caso nos vamos a dar cuenta cómo ellos se apropian de las riquezas que nosotros producimos (…) si unos pueden decir que son peronistas, otros radicales, por qué yo no puedo decir que soy socialista, si el socialismo significa un régimen social donde la vida del obrero no se negocia en salud, en vivienda, en cultura.
Diego y Luis Guagnini, hijos de Cata y militantes montoneros, fueron secuestrados y desaparecidos por la dictadura militar. Miguel Guagnini también fue secuestrado, dos veces, y sobrevivió.
Cata comenzó su militancia por las libertades democráticas en plena dictadura. Acudió primero a la Liga por los Derechos del Hombre, ligada al Partido Comunista, pero la posición conciliadora del PC con el régimen de Videla hizo que un grupo se escindiera y conformara la Comisión de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Familiares se estructuraba en torno a la denuncia política de la dictadura y sostenía la consigna “Aparición con vida y castigo a los culpables”, en momentos en que la dictadura se mantenía en pie.
Si hay un momento para tener presente los legados, es precisamente cuando todo se complica, como ocurre en este primero de mayo. Vivimos estos tiempos, de resistencia, lucha defensiva a una nueva andanada capitalista sobre espaldas del pueblo trabajador.
El camino del socialismo está históricamente sembrado de derrotas y sin embargo conduce paso a paso hacia su triunfo, según lo tiene dicho Rosa Luxemburgo. Cuando se siente que la mezquindad aflora, cuando se piensa que está mejor andar cada uno por su lado, no está de más recordar también a nuestros héroes silenciosos y con su ejemplo, meterle para adelante como quiera que fuese, con un solo imperativo categórico; Viva la clase trabajadora. Viva el Socialismo.
Daniel Papalardo (colaboración para Nuevo Curso)
