Como parte de una operación política de bajo vuelo, similar al que emplean las gallinas o los pavos, el PTS esta procediendo a realizar su maniobra más empinada, concentrada en quitarle la “S “ a sus siglas y prometer un nuevo partido con la “nueva clase obrera”.
Prestos a la jugada, como si fuesen los contrincantes del juego del truco con el que inicia el Eternauta, el resto de los socios de la cooperativa electoral FITU, miran azorados por la duda que inspira esta falta envido que Emilio Albamonte le ha gritado en la cara a por vía de la fachada más potable que ha conseguido, que no es otra que la feminista Myriam Bregman.
La cosa es clara a pesar que cualquier trabajador que esté interesado en su futuro existir vea esto con absoluta confusión o con inocente buena fe y les pueda creer al menos en alguna parte lo que dicen.
Sucede que a esa confusión se prestan los que en su momento se retiraron de la escena e implosionaron en la naciente década del 90 al mejor esfuerzo de Nahuel Moreno antes de fallecer . Es que el resto de los hijos de Nahuel Moreno, vuelven al pie luego de décadas como diciendo:” al fin y al cabo somos familia”. Y eso es lo que tiene que quedar en claro de todo este enredo provocado que cuenta con el auspicio complaciente de todo el aparato político de los intelectuales orgánicos a la clase dominante.
Sucede que mientras los avispados y los dispersos toman nota de las trapisondas del hermano mayor que se ha puesto la ropa del padre luego de que todos ellos participaran del mito iniciático de su sacrificio. Como tal y a la vieja usanza pretende la parte del león lo que al resto les obliga a , parar sus explosivos discursos, y a enviar cartitas, abiertas o cerradas, para sus fines da lo mismo.
La “familia” morenista ha decidido terminar con la cooperativa y dejar en la orfandad al primo aparato del PO , que ya hace tiempo también sacrificó a su padre Altamira, pero ahora anda por la vida “gastando” su viejo prestigio , como si fuese el hijo de la parábola bíblica del hijo pródigo. El hermano Albamonte sabe y por eso gritó “falta envido” que tiene a la rusa , rebautizada como nueva sacerdotisa, como la zurda en sus manos y con ella se dispone a ganar la jugada. El resto absorto pero como gato panza arriba , se pone a limpiar la ropa propia, cierra filas sobre sus fieles seguidores con el solo objetivo de ver que les termina tocando en todo este berenjenal.
Hay una cosa clara. Albamonte sabe que a ninguno le conviene la ruptura, ya que hay muchas cosas sobre y debajo de la mesa que marcan el sentido negativo de esa eventual determinación. Por eso, puja con el As de exhibir encuestas que miran con beneficio a la abogada Bregman. Puja pero no rompe abiertamente porque en esta Argentina que ya cruzó el primer termino del siglo “uno no sabe lo que puede ocurrir”.
Como lo sabe, Albamonte mando a la zurda al frente a vender partido de trabajadores e inventar lo impensado , la diferenciación entre nueva y vieja clase trabajadora, encubriendo en todos los casos que ahí van por el parlamento, por la república por refundar democráticamente el orden burgués con derivas ideológicas propias del primer relato peronista, abogando y anhelando que ese tufillo, sea la llave maestra para terminar con el problema de todos los tiempos; el peronismo.
Es necesario no comprar esta mercancía fetichista , denunciarla como maniobra y demostrar la necesidad de dotar desde la vanguardia de las premisas para no caer en este juego de tahúres disfrazado de polémica participativa y democrática. El camino inverso, esto es ,la denuncia del régimen social y político de la burguesía por los escenarios de barbarie que genera , y por esa vía su superación mediante la insurrección de las masas trabajadoras , busca ser ocultado por todo este elenco que como primer tarea tiene que dar cuenta de su derrotero vacilante y oportunista durante más de cuatro décadas. No caer en la trampa, mostrar las cartas a los ojos de la vanguardia trabajadora buscando evitar que continue el desarrollo de este embuste de etiqueta , parece ser hoy el imperativo del momento.
Nuevo Curso
