Con lógica de aviso clasificado ofreciendo empleo para vender rifas, el sitio Izquierda Diario anuncia que desde este viernes 29 se lanzan en La Plata y la zona sur del AMBA los primeros comités junto a Myriam Bregman, que en los próximos días se harán también en todo el país. Sumate para organizar la fuerza social de trabajadores, jóvenes y sectores populares y un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora. Una iniciativa para impulsar la pelea en cada barrio, escuela y lugar de trabajo frente al ajuste, y debatir una salida colectiva de los de abajo, y con independencia política. Agenda las convocatorias, vos haces falta.
El segundo capítulo del ¿Qué hacer? fue escrito contra las tendencias economicistas en el socialismo ruso. En él, Lenin insiste con vehemencia en algunas ideas básicas para la política marxista, subrayando casi febrilmente qué es lo que los comunistas no son y no pueden limitarse a ser.Los comunistas, no son meros “tradeunionistas”. Su trabajo no consiste en disolverse en el movimiento sindical. Su horizonte no es “dar a la lucha económica un carácter político”. Su tarea no es limitarse a impulsar los movimientos de masas. El Partido, en el sentido marxista del término, no surge del movimiento espontáneo.
Los términos economicista, revisionista, oportunista son parte de las construcciones que Lenin supo delinear desde la propia experiencia revolucionaria .
Son términos que se elaboran porque su existencia remite a fenómenos de intervención política que vistos desde el interés estratégico de emancipación de los trabajadores y por ellos de toda la sociedad en un ser humano genérico nuevo,
Esos fenómenos erróneos y su expresión real en nuestros días, demuestran que esas categorías descriptivas, lejos están de haber desaparecido.
En este caso señalar al PTS, su mercancía fetichista Myriam Bregman , al resto de los partidos morenistas de la cooperativa electoral FITU , es necesario y pertinente a la hora de advertir con anticipación que el camino descripto por estos aparatos, buscando su propia salida de la propia situación en donde sus tácticas parlamentarias lo ubicaron frente a la crisis del capital , es erroneo y más temprano que tarde lleva a la frustración de una generación de trabajadores que esta en situación de constituirse como vanguardia con la consabida derrota frente a la clase dominante y la reproducción del orden social que con formas de barbarie consolida la explotación y la opresión .
En las últimas semanas, el término “alternativa política de la clase trabajadora” ha adquirido cierta relevancia en los debates de los círculos militantes.
1. Myriam Bregman en visita a Jujuy en los medios locales señaló:
“Acá llegó la hora de construir una verdadera alternativa de izquierda que cuestione no sólo a la dirigencia política que nos trajo hasta acá, sino al verdadero poder económico que hay atrás, que cuestione esos privilegios, que cuestione esa casta judicial. Acá hay que construir otra cosa y por eso veo que en Jujuy no es que lo ocultan porque son malos y no lo quieren habilitar, me parece que Jujuy les mete un problemita porque te están manipulando todo el tiempo con las encuestas, diciéndote que tenés que elegir entre derecha, derechista y derechón. Que todas las alternativas tienen que ser de derecha, y en una provincia como Jujuy, que viene de semejantes conflictividad social, política, persecución política, te aparece que la alternativa a la bronca con los partidos tradicionales se va a la izquierda, bueno, no les gusta en el esquema”, replanteó.
2. El MST en forma institucional sostuvo :”En nuestro Congreso también ratificamos que nuestro partido ve con enorme entusiasmo que la compañera Myriam Bregman y el Frente de Izquierda estén avanzando en los niveles de apoyo y simpatía en el país. Y consideramos que es un proceso que, si hacemos entre todos lo que hace falta, puede avanzar mucho más. Y esto coloca el desafío de intentar transformarnos en la perspectiva en una opción de gobierno y de poder por primera vez en la historia. Ese es el principal e inédito desafío planteado para la izquierda.”
3. Izquierda Socialista desde su prensa llama a una convocatoria urgente en estos términos:
“Como lo venimos manifestando públicamente, desde Izquierda Socialista consideramos que se ha abierto una gran oportunidad política para la izquierda nucleada en el FIT-U y para quienes simpatizan con esta alianza. Es la primera vez en la historia que millones de importantes sectores de la clase trabajadora, populares y de la juventud miran hacia la izquierda revolucionaria, aunque aún no se pueda asegurar que ya se traduciría en votos esos porcentajes o una adhesión consciente a todo el programa revolucionario del FIT-U. Se trata de una incipiente simpatía de millones en la figura de Myrian Bregman, como representante de la izquierda nucleada en el FIT-U, que lleva dando pelea política y en las luchas desde hace 15 años.”
En este contexto está claro que el objeto más general de todas estas intervenciones es precisamente como se construye e implícitamente en que consiste esa alternativa , en tanto esa premisa “alternativa política”, por lo actuado por estas organizaciones se convierte en un eslogan difuso que sirva para dar una apariencia de unidad a posturas incompatibles y en todos los casos identificables como variantes ideológicas que lejos de buscar superar el orden social capitalista , cuanto pretenden es encontrar un lugar en ese escenario de barbarie donde personificar las denuncias reformistas.
El fenómeno subyacente a todo este tipo de jugarretas propias de los ladrones en la cueva de Alí Baba para tomar su parte del botín , con el agravante de que se trata de un botín y este no tiene expresión concreta en la realidad y solo se exhibe en especulaciones nacidas de encuestas, es que ni siquiera se pone en claro a qué se refieren cada uno con “alternativa política” y si no se exhibe ni se da respuesta suficiente a esa pregunta, difícil es que las aparatosas asambleas por venir, del tipo de los tantas veces transitados “encuentros clasistas” se pueda al menos intuir ¿qué sería una nueva alternativa dirigidas por viejos burócratas de organizaciones todas nacidas de una díaspora que hoy se olvida a manos de la apología de la unidad?
Los memoriosos recordamos para “la nueva clase obrera del siglo XXI” que una experiencia del tenor que se propugna tuvo expresión concreta en el llamamiento a un Movimiento al Socialismo, desmantelando el Partido Socialista de los Trabajadores , que no dudó en hacer frente con el Stalinismo en la década del 80 del siglo pasado y en centrar la organización bajo la figura de Luis Zamora quien , luego se retiró de ese aparato , sacando debajo de la mesa la autorganización que lo llevó al fracaso por impotencia tras la revuelta del 2001.
El embuste que se propicia como salvataje de los aparatos burocráticos concurrentes a este “todos detrás de Myriam Bregman “, esta propiciado por conducciones políticas probadas en el tránsito de los atajos y las rutas desviadas es el desarrollo de una metafísica movilización de masas a partir de convocatorias que los aparatos hagan de asambleas con una virtualidad tal que logra lanzar a la disputa política a miles d personas articuladas en torno a una crítica directa a la actual gestión de gobierno .
La afirmación es sin duda algo hiperbólica, lo cual entronca con la tendencia a la exageración y el sobre entusiasmo que ha acompañado a esta operación para todos los que sobrevivían a duras penas en los márgenes de la realidad .
Los urgidos por reuniones de urgencia y por “lanzar” un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora siempre y cuando responda a sus parámetros , a como dé, desde su intelecto a la realidad insinúa en cierto sentido una novedad, apuntado a la idea de que miles de personas previamente desmovilizadas se habrán de unir de golpe a la lucha por el solo hecho de estar disgustados con la medidas que adoptan quienes están hoy a cargo de la gestión de gobierno.
Hace alusión, por lo tanto, a una especie de energía espontánea y radical adormecida que da sus primeros signos de despertar diciendo que ve de manera positiva a Myriam Bregman , y de manera inmediata intermediada por asambleas predispuestas por estos aparatos hoy socios de una cooperativa electoral, afluyendo a la realidad política con vocación de conflicto abierto y no de antagonismo de clase.
En este sentido, es difícil advertir que efectivamente la realidad de muestras que quienes se hubiese expresado de manera positiva con referencia a la abogada Bregman estén colectivamente , dentro de las coordenadas de una “crítica directa” al Estado con forma de república burguesa y su régimen de gobierno concentrado en una democracia indirecta, más bien podríamos hablar de una expresión de descontento más bien moderada y pacífica. De lo contrario se hace inimaginable que se precise de organización de asambleas para trazar un puente , en la medida que eso saldría de suyo de manera espontánea y quienes las organizarían serían esos descontentos y no los militantes compañeros de la diputada.
No hace mucho, los artífices de toda esta operación ideológica exigían que las centrales sindicales llamasen a una huelga general como parte de un plan de lucha, con lo cual ponían en evidencia que requerían de los sindicatos que pudieran llevar a cabo una acción política consciente y permanente. Es decir, si todo esto se esperaba de los sindicatos, la clase obrera no necesitaría mayor alternativa que la provista por los sindicatos. Y los partidos serían superfluos. Ahora, exhibiendo de manera manifiesta su oportunismo, invierten el planteo, y es un hipotético “partido” el llamado a tomar las riendas del proceso de confrontación antagónica de clases.
En esta cuestión es donde advertimos el elemento de lo que se quiere presentar como un fenómeno político de magnitud y es en él donde se ubica el centro del debate porque existe el imperativo de señalar que de esa forma predispuestas por estos incorregibles burócratas de aparato, no surge una alternativa política sino más de lo mismo y con ello el anuncio de una frustración anunciada descargada sobre la vanguardia trabajadora militante.
En este sentido, hay que poner claramente sobre lo dado un argumento de corte conceptual, que es la evidencia histórica de que el motivo por el que el partido revolucionario no puede surgir del movimiento espontáneo no es porque se les atribuya incapacidad a las masas trabajadoras , sino sencillamente porque todos los trabajadores no quieren una abolición revolucionaria del orden social capitalistas.
Dicho de otra manera. No todos los que defienden sus condiciones de existencia defienden también la necesidad de llevar a cabo una lucha política independiente contra el orden capitalista. No todos conocen la teoría revolucionaria, sin la cual, como sabemos, no puede haber un movimiento revolucionario. Por eso los trabajadores que sí defienden esas ideas, deben formar organizaciones políticas, capaces de extender la conciencia socialista entre los movimientos de masas y dirigirlos a la lucha contra el Estado de los explotadores. Eso no se logra bajo la consigna “todos con Myriam” ni haciendo votar el planfleto “tenemos una oportunidad” que está dispuesto hacer circular el PTS
Lenin confiaba con todo su ser en que el instinto de clase de los trabajadores les haría plenamente receptivos ante el mensaje socialista: simplemente planteaba que para ello alguien tenía que poner ese mensaje sobre la mesa, y ese alguien era el partido, formado por socialistas convencidos y no por “todos los trabajadores” con independencia de su ideología.
Lograr muchos vendedores de “todos con Myriam” nada tiene que ver con la difusión del socialismo y la necesidad constante de poner en acto verificación dialéctica ese programa estratégico de emancipación de explotados y oprimidos. La diputada del PTS, está siendo convertida en una épica que la ubica como mujer jurista y guerrera . En ella residen los tribunales y la vida, las sillas parlamentarias y la calle, el individuo y las masas. Es bueno recordar que este formato mitológico, como todos los de esa naturaleza, se nutre de verdades absolutas sobre como funciona el mundo y para ello requiere de heroínas, y esos elementos nada tienen que ver con una intervención efectiva, eficiente y directa sobre las expresiones reales de la lucha de clases.
En definitiva, se llama de manera sesgada y con menú pre-establecido en acciones que deben ser denunciadas por oportunismo, para preparar una candidatura con mayor respaldo social de los que ya se pudieron reunir por otras vías y que se ahogan en sí mismas con el transcurrir del proceso de lucha de clases. No para la lucha por demandas mínimas. No para evitar despidos , sino para sumar a la construcción electoral que postula para 2027 a Myriam Bregman para “aprovechar la oportunidad” rodeada de reformistas oportunistas
El planteo desde esta congregación de oportunistas que se quitan los ojos entre sí , bajo esquemas que denotan una hipocresía militante que dejaría asombrados de vergüenza a los políticos profesionales del equipo burgués actuante , es que debemos supeditar “cualquier otro debate estratégico y más aún sobre táctica concreta” a pensar en cómo fortalecer el movimiento de Myriam Bregman, más aún ante la falta de partido y de una estrategia clara y colectivamente asumida en pos de ese partido.
Aquí tenemos una versión que reduce el papel de la militancia de la vanguardia obrera comunistas a ser buenos agitadores propagandistas de una candidatura Afirmar que los marxistas, ante todos los desafíos del presente, deben concentrar todas sus energías en una lucha de este tenor es simplemente decir a los militantes que dejen de serlo. porque tienen que ofrecer a los movimientos de masas solamente una serie de luchadores entusiastas.
Lo inverso es, ante todo, un proyecto político integral, encarnado en organizaciones políticas revolucionarias, y con él un objetivo final. El propósito de la acción política militante , no es que los movimientos de masas “avancen” en abstracto. Es fundir el socialismo con esos movimientos desde un acuerdo programático para que se sepa donde estamos y hacia donde necesitamos ir para que nadie se baje ante el primer obstáculo, sabiendo que no se construye y transita con el favor de la clase dominante y su aparato cultural represivo.
Esto último ,eso requiere construir organizaciones de partido, requiere proponer un programa, requiere extender la conciencia socialista, elevando las preocupaciones sectoriales y las luchas económicas al nivel de la lucha política contra el orden capitalista. Ninguna de estas tareas puede realizarse ni disolviéndose en los movimientos de masas, ni tampoco basta con atenuar esa disolución creando pequeñas organizaciones políticas orientadas a hacer seguidismo de todo movimiento espontáneo, tal como hasta ahora y por más de cuatro décadas ,lo han venido haciendo cada una de las organizaciones que hoy componen una cooperativa electoral que ante su posibilidad de quebranto asume el desarrollo de esta vieja maniobra, exhibida como oportunidad novedosa.
Hay que denunciar además lo que la propaganda del lema “todos con Myriam” oculta. La cuestión del programa no se resuelve por medio de la adición de los programas de diferentes luchas parciales (vivienda, educación, sanidad) a una receta o menú de propuestas ya establecidos , como se hace en la propuesta que sale a ventilar el PTS, porque eso sigue dejando de lado la cuestión del Estado y el problema del poder.
Si la idea de oportunidad se centra en la posibilidad de , “incorporar a nuevos sectores a la lucha política” esto implica necesariamente incorporarlos a la lucha abierta contra la república burguesa, orientada a su destrucción, y no parece que eso es lo que testean las encuestas que presuntamente le dan números favorable a Bregman.
El programa, no es un listado de demandas sin que ellas de conjunto y de diversa manera se liguen a un objetivo revolucionario. Se habla seriamente de programa cuando se alude de manera precisa y concreta a aquel que es el que claramente fija al socialismo como objetivo final y la dictadura del proletariado como medio, ligado a la destrucción del aparato burocrático-militar del Estado y el establecimiento de la república democrática, acompañada de toda una serie de medidas en defensa de los derechos económicos de los trabajadores, como paso hacia nuevas relaciones sociales de producción que terminen con la explotación y la opresión.
Revolución es el nombre que se le asigna al acto conscientemente colectivo de una mayoría, no una trama en la que se empuja al proletariado mediante ardides hasta que alcance un objetivo que nunca se había llegado a proponer. Esto es creer que los trabajadores, los explotados y oprimidos del orden social capitalista van hacia ese modelo de transformación sin saberlo, siguiendo el derrotero que le marque Myriam Bregman a los gritos y con ocurrencias mediáticas, radicalizándose no en base a sus necesidades económicas y sobre todo la consciencia de que puede y debe gobernar, sino exclusivamente por medio de lo primero. Es dejar de lado la tarea central de extender la conciencia de la necesidad del socialismo y los medios para lograrlo, que no pueden ser otros que los que determine un escenario de lucha abierta y antagónica de clase contra clase.
Los bolcheviques y sin que esto implique un copia y calco, pero sí reconocer su experiencia histórica concreta, no plantearon solamente “Paz, Pan y Tierra” sino que insertaron esta tríada dentro de la consigna “Todo el poder para los sóviets”, que sin dudas no fueron ni han de ser asambleas para llevar la candidatura de Myriam Bregman .
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