Nuevo Curso

Utilizando las «armas melladas» del capitalismo y el callejón sin salida

Por esta calle, compañero,
por este mismo patio,
por estos mismos fríos
cuando el sol se ha marchado.
Por este pan que nos divide,
por este vino amargo,
por esta historia que no acaba,
por este largo llanto.
Por cada compañero nuestro,
por cada hermano.
Aquí estamos,
la esperanza no se ha muerto,
aún tenemos los recuerdos
y un mañana por el que andar.
Aquí estamos,
caminando sobre el tiempo,
con el alma y con el cuerpo,
con las ganas de pelear.
Por la ventana que se abre,
por el abrazo largo,
por la sonrisa de los pibes,
por el amor ganado.
Por los que ya no están de frente,
pero están a nuestro lado,
porque la huella sigue viva
y no nos han cambiado.
Por el futuro que nos espera,
por nuestros pasos.
Aquí estamos,
la esperanza no se ha muerto,
aún tenemos los recuerdos
y un mañana por el que andar.
Aquí estamos,
caminando sobre el tiempo,
con el alma y con el cuerpo,
con las ganas de pelear. («Aquí estamos cantando» de Juan Carlos Muñiz y Enrique Llopis)

“Con la doctrina de Marx ocurre hoy lo que ha ocurrido repetidas veces en la historia con las doctrinas de los pensadores revolucionarios de los jefes de las clases oprimidas (…) Después de su muerte se intenta convertirlos en íconos inofensivos, canonizarlos, por” decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para consolar engañar las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionan’a, mellando el filo revolucionario de ésta, envileciéndola”. Lenin, El Estado la Revolución, pag. 191

Se trata de una política de clases. El ejecutivo nacional y sus pares provinciales expresan el desgaste propio del tiempo que lleva en la gestión formal del poder burgués, eso no le impide que garantice pagos al FMI, beneficios a los grandes empresarios y negocios para los grupos económicos. Por su parte, el parlamento funciona como teatro de negociaciones entre bloques patronales. La Justicia funciona casi sin fisuras al interior, como garante del orden capitalista contra los trabajadores y los sectores populares.

La CGT solo se vale de la acción de calle en conflictos agudos y lo hace conparos aislados y sin continuidad.
La oposición en bloque espera que el desgaste del gobierno le devuelva autoridad política de cara a una nueva búsqueda de consenso a través de una nueva farsa electoral.
En el contexto de la sociedad civil , los jubilados son empujados en un proceso que no se detiene, a la miseria. La universidad pública como parte de la búsqueda de un nuevo formato para la educación, es desfinanciada. Los trabajadores estatales sufren despidos y persecución.
La burguesía busca descargar el costo de la crisis sobre la clase trabajadora.El programa de gobierno en la extensión de los tres poderes del Estado implica las acciones de poder institucional necesarias para que la clase burguesía, se apropie del valor que genera la fuerza de trabajo ajeno para lo cual necesita reducir salarios y derechos, redefinir los sindicatos, recortar el gasto social .

Lo cierto es que un contexto como el descriipto, no encuentra superación en sus propias contradicciones. No lo encuentra en el peronismo en tanto partido histórico del poder a través de la conciliación de clases, ni en las instituciones del régimen.

Lo inesperado en este cuadro dinámico de situación es la alegación por parte de la izquierda republicana de encontrarse ante una oportunidad política que coloca a sus direcciones, ante la responsabilidad de intervenir con audacia para transformarla en organización, conciencia y fuerza revolucionaria. El problema básico que pone en evidencia este planteo es la pregunta del por qué esa dirección no hizo lo que ahora proclama durante todo el tiempo de su existencia real como frente e incluso mucho tiempo antes.

Dicho en otras palabras, esas direcciones no trabajaron antes en esa posición estratégica que vienen ahora a poder aprovechar una oportunidad. ¿Son gente que esperaba que lloviera para salir a vender paraguas? En segundo lugar , si esto es así, que es lo que hace pensar que los que estaban son los sujetos aptos para la tarea que dicen se encuentra planteada .

La cuestión es que si nos seguimos por lo hecho durante más de cuatro décadas en el país, ese grupo de izquierda republicana malversador contumaz de los aportes de Trotsky en defensa del marxismo , las posibilidades de esta operatoria de superestructura tiene todos los visos de diluirse en una campaña electoral, donde se especula con la acumulación unilateral alrededor de una figura o en la simple defensa administrativa del aparato organizativo del FIT-U. En sentido inverso, no hay posibilidad de que todo este juego de operaciones termine derivando en una clarificación cultural política de las masas trabajadoras hacia el socialismo con intervención unificada en las acciones de lucha de clases coordinadas desde una organización a las que esas masas reconocen como su vanguardia y su dirección.

La tarea entonces es , direccionar culturalmente la conciencia de las masas trabajadoras hacia el programa socialista haciéndolo de modo organizado a partir de la vanguardia que se perfila en las luchas fragmentadas que se libran hasta hoy.La tarea es la formación de un partido de cuadros que exige necesariamente la presencia de ellos a cuya formación intelectual se debe atender desde la teoría programa que organiza el partido.
Si a la militancia, como viene sucediendo por décadas se la concibe apenas como instrumentos de campaña, su función quedará limitada a reunir apoyos, fiscalizar, organizar actos y preparar una elección. Todo eso puede ser útil, pero queda muy por debajo de las tareas son necesarias.
Dicho de otra manera, la función de la organización de la vanguardia en la forma partido político, no necesita votantes, sino de una franja creciente de las masas trabajadoras explotadas y oprimidas en militantes organizadores de esas mismas mayorías.

Por ahora, e incluso por la misma modalidad que asumió la emergencia en los hechos de esta operación de los aparatos administrativos de las organizaciones existentes nucleadas en el FITU y sus colectoras ,solo se les ofrecen a las masas explotadas, una adhesión pasiva, una campaña electoral o una disputa entre aparatos.
La ideología es un elemento central del proceso social. El problema se plantea cuando los trabajadores no conforman la propia y la consolidan en el programa socialista que da sentido y vida a una organización política de la vanguardia obrera , ya que la problemática clave es la decadencia de la cultura que impone por violencia estatal o por consenso de las masas , la burguesía dominante .

La contradicción entre las promesas de la revolución burguesa-democrática y republicana y las realidades del capitalismo, desmoronando toda ilusión tejida en torno a la libertad , igualdad y fraternidad , chocan permanentemente con la sobrevivencia cotidiaa de la población en escenarios de miseria y barbarie . El mensaje programático para los trabajadores y desde los trabajadores , es que el conjunto de la existencia en los marcos y parámetros de la vida burguesa y sus valores se traducen en ilusiones irrealizables, que agigantan las desigualdades y la pauperización en tendencia creciente.

Esta ajeneidad.Esta alienación del mundo real que se encarna en la práctica como consecuencia de todos los dispositivos culturales y propagandísticos desplegados por el poder burgués real y sus formalidades institucionales impone contradicciones insalvables para esa clase si no se opera con violencia sobre explotados y oprimidos. Donde reina la desigualdad económica no puede existir la igualdad social, donde triunfa el individualismo y la atomización no puede florecer la libertad positiva, y la colaboración solidraria . La ilusión burguesa de libertad no reconoce las determinaciones de la realidad, y así debe ser comprendida la situación por las masas trabajadoras a las que se debe llegar por acciones de propaganda y agitación

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