El PTS consolidó una forma de militancia ligada a sus orígenes como fracción del viejo Movimiento al Socialismo, surgida en el ámbito universitario de Capital Federal. Se trata de una práctica política similar a la que predominaba en los pasillos de esas facultades en los años noventa: mucha retórica orientada a ganar delegados en los centros de estudiantes. Desde esa perspectiva, pensaron el país como si fuera una facultad. Aún hoy, quienes definen su orientación política desde el consejo de administración de la cooperativa electoral FIT-U conservan esa lógica, basada casi exclusivamente en la campaña permanente y en la subordinación de toda intervención a su rendimiento electoral, sin importar el momento ni las exigencias que la lucha de clases pueda plantear por fuera del terreno electoral frente a la barbarie capitalista.
En esa clave, que no es roja ni cosa por el estilo, sino un desteñido amarillo reformista, ahora buscan destrabar del escenario concreto los conflictos por vía de dejarlos encadenados como vagones de tren a una creación publicitaria que hace las veces de locomotora, que no es otra que una de sus voceras y parlamentaria. Esa táctica propia de una guerra de posiciones les permite naturalizar sus erróneas premisas por medio de un listado de consignas sueltas para un país imaginario.
En ese contexto se da a publicidad lo que presentan como un Manifiesto, bajo el título ¿cómo cambiamos la historia? en el que Izquierda Diario, su órgano de prensa, nos introduce diciendo: “Te contamos: ¿Qué salida propone la izquierda ante la crisis? ¿Cómo sería el poder de la clase trabajadora y el pueblo pobre? ¿Por qué necesitamos una fuerza política de la clase trabajadora para construir una alternativa de poder?
Esa presentación da cuenta como si fuera su huella digital del perfil inveteradamente “morenista”, del emprendimiento . Por empezar Izquierda Diario , esta persuadida que nos tiene que “contar”, es decir, se declara poseedora de lo que hay que hacer y por eso ahora que lo tiene, lo cuenta. De ahí , a la autoreferencia simplemente un paso de niño. Además, afirma que sabe “como sería el poder de la clase trabajadora y el pueblo pobre” , con lo que además de presentarse como una suerte de “Moises” también como él ,anuncia la llegada del Socialismo .
Sin embargo, acto seguido aclara que “necesitamos una fuerza política de la clase trabajadora para construir una alternativa de poder”, vale decir, sostiene que esa fuerza no existe y además aún no existiendo , de modo metafísico se aclara que esa alternativa de poder es como alternativa del poder existente, no aclarando si esa alternancia es excluyente o diyuntiva, de manera que la situación de la lucha de clases podría ser con referencia al orden social existente , como es actualmente o como lo propone el PTS. Sin embargo, si se miran las medidas que luego dan contenido al “manifiesto”, se advierte que se trata de un juicio diyuntivo, porque todas ellas son pensadas dentro de un orden social de clases como lo es el capitalismo, vale decir que el capitalismo es como es, o como lo propone el PTS, nunca está en miras que deje de serlo.
Finalmente la introducción expone una carencia de la que los voceros del PTS se hacen cargo de manera permanente, cuando afirman que “se necesita una fuerza política” de la clase trabajadora. Con esto se dice que un sujeto social -la clase trabajadora- no ha avanzado hacia su constitución en fuerza política y se ofrece al PTS como núcleo fundador de ella, como si lo indicado dependiera en exclusiva de la determinación de un grupo organizado. PTS en el FITU y este en tanto cooperativa electoral, han afrontado numerosas campañas en contexto de farsa electoral propuesta por la burguesía. En todos ellos se han presentado como una opción para los trabajadores, para ser la voz de estos en el parlamento. Luego, de buenas a primeras y sin que señales que hechos de la lucha de clases producen el cambio, manifiestas que ellos impulsan la constitución de la fuerza política de los trabajadores, es decir, niegan todo lo que dijeron desde su propia creación como organización.
Sin embargo, lo específico es el error de pensar que, porque un grupo suma adherentes, puede luego impulsar la concreción de una fuerza política, máxime cuando por lo que se enuncia en el menú de medidas propuestas, no necesariamente es una expresión de una política autónoma de clase con propósitos emancipatorios de las relaciones sociales de producción capitalista donde nace la explotación y la opresión.
En ese sentido, hay que decir que el texto denota una serie de puntualizaciones que no tiene el objetivo de fijar un planteo central sino fragmentarlo. Es decir, esta claro que ninguna medida que se dice podría realizar un gobierno del FITU apunta estratégicamente a la construcción del poder obrero con programa socialista.
En otro documento publicado por el mismo sitio Izquierda Diario , PTS haciendo lo que presenta como un balance de las últimas elecciones universitarias, explica el retroceso de la izquierda afirmando que “Los “frentes” sólo como frentes electorales, si no avanzan, entran en crisis. Eso pasó con el espacio del Frente de Izquierda en la UBA. Ponerse de acuerdo cada dos años solo para las elecciones y el resto del tiempo actuar sin ninguna unidad de criterios, para nosotros no va más”.
Con esto , mas el acto aislado en Ferro , más la convocatoria a un nuevo partido de trabajadores de la nueva clase obrera, se esta dando visibilidad a la matriz ideológica y de clase del PTS que estaba con él, en su propio nacimiento disruptivo con relación a una organización partidaria con influencia de masas como lo era el MAS Es evidente que sus textos hablan hoy de algo más que la Universidad, pero piensan como universitarios y entienden a la sociedad de conjunto con lógica de militancia universitaria.
Así las cosas, está en evidencia para quien quiera verlo, que el PTS llegó a una conclusión significativa y por eso entendió que debía hacerla visible al resto de los socios de la cooperativa electoral : el FIT-U está agotado, como herramienta electoral.No quieren repartir las bancas aspiran a un bloque más numeroso y de su único color , atrayendo con la propuesta de partido la masa de votantes que seguían de conjunto al frente y vaciando de contenido al resto de las organizaciones a las que se plantea absorber . Su llamado a construir un Partido de la “nueva clase obrera”, aunque es confuso, es un intento de ir hacia ese horizonte disfrazándolo de una alternativa política para el actual estadio de la lucha de clases.
El PO e Izquierda Socialista responden defendiendo la continuidad del FIT-U. Y el MST le canta “retruco”, exhibiendo un “todos con Myriam” pero en los hechos concretos, proponiendo y desarrollando su estrategia histórica de construir algo parecido al PSOL brasilero o Podemos español. Es decir, ampliarlo hacia la derecha.
En este orden de ideas y dejando ver dos caminos, se hizo público un comunicado del PARTIDO OBRERO Bahía Blanca, donde se puede leer esa otra construcción que dice en parte lo siguiente:
«Compañeros del PTS Bahía Blanca , hemos tomado nota que se encuentran convocando a comités de apoyo a Myriam Bregman y la izquierda….En nuestro caso estamos convocando, también en apoyo del Frente de Izquierda….Entendemos que es una buena oportunidad para realizar una convocatoria y actividad en común, ampliándola al resto de los partidos del FITU….Como uestedesd sabrán , hemos enviado cartas a la mesa nacional del FITU donde hemos dejado en claro nuestra voluntad de realizar comités unitarios del frente de izquierda….»
Frente a esto, el menú que exhibe el PTS es en el mejor de los casos una receta en abstracto de lo que sería un paquete de medidas para solucionar el conflicto social devenido como consecuencia natural de una crisis del orden de producción capitalista.
Lo dicho indica que la herramienta propiciada , es decir ,un amplio partido de trabajadores no es el arma de la crítica sino el desarrollo intelectual organizativo que no se propone la abolición de la actual organización social ni es la premisa para la realización de las reivindicaciones emancipadoras de los trabajadores que se ponen en juego.
El PTS llegó a una conclusión significativa y por eso entendió que debía hacerla visible al resto de los socios de la cooperativa electoral : el FIT-U está agotado, como herramienta electoral. No quieren repartir las bancas aspiran a un bloque más numeroso y de su único color, atrayendo con la propuesta de partido la masa de votantes que seguían de conjunto al frente y vaciando de contenido al resto de las organizaciones a las que se plantea absorber . Su llamado a construir un Partido de la “nueva clase obrera”, aunque es confuso, es un intento de ir hacia ese horizonte disfrazándolo de una alternativa política para el actual estadío de la lucha de clases.
En el documento o manifiesto se reitera la consigna: PTS “una salida a la crisis”. Nuevamente tenemos un juicio lógico mal trazado detrás de esta premisa que en plano de apariencias llama a su acompañamiento. La crisis es algo que se dice respecto de una sustantividad. Es un estadio de ese algo, cuando sus componentes no llaman a su reproducción y permanencia. De esta forma si se tiene por cierto que es el capital lo que está en crisis, a lo que se le da una salida es precisamente al capital. Vale decir, dar una salida al capital implica que el capital perviva y confesar en igual medida que se estima que este tiene siempre sobrevivencia, siendo este concepto el que bloquea toda posibilidad revolucionaria que requiere de un choque de antagonismos que llame necesariamente a su supervivencia por imposibilidad de permanencia de uno u otro de los extremos.
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