Nanci Estela Godoy, de 52 años, era docente rural en la Escuela N° 626 del paraje El Malezal (Esquina, Corrientes)Un hecho atróz de la existencia . Una historia individual. Un ser humano que vivio zurciendo penurias y consolando miserias, para ser ella misma una víctima más de esa miseria.También una andanada de ideología sobre su cuerpo masacreado, dispositivos culturales que como comodines parecen aplicarse a toda situación y días más tarde la imposición de un nuevo olvido a manos de una refriega de travestis o mujeres prostituidas llamando a sus pares a la huelga, confundiendo trabajo remunerado con servidumbre esclavista. De todo , se nutre la miseria capitalista para vender su rostro sonriente sobre la sangre derramada y lograr que continúe, el espectáculo macabro del vació existencial
El formato de una vida intrascendente, se devora personas como si fueran personajes. El problema es que los que se encuentran siendo materia de ese proceso liquidador ignoran que son un personaje y no un sujeto. En igual medida el trato recibido, imperceptible , sordido, socabador se generaliza apoyado en otras mercancías fetichescas que reciben el nombre de leyes que permiten detectar a quien procura salir de ese existir y viajar hacia la nada, siendo un objeto más.
Ese aspecto individual que tiene la identificación en clase y la pertenencia a esa clase que desarrollada desde la objetiva manera que tenemos de poder sobrevivir, como la pudo tener el o la primera de los mortales que tomó referencia de su cuerpo y de la primaria necesidad de alimentarse , no nos viene dado por nadie sino que nace precisamente de esa lucha por la sobrevivencia sin mayores referencias hacia la pregunda relativa al ¿Por qué vivir? De ahí que la existencia humana sea básicamente lucha en forma cambiante y que sea esa lucha la que determine la propia formación de la clase donde me identifico.
Los trabajadores, a pesar de lo evidente de cuanto queremos indicar , no nacen en los sindicatos sino que se organizan luego de adquirir ese ser , en sindicatos que se generan ante la advertencia relativa a que un individuo en la oferta de venta de fuerza de trabajo, la consigue vender en mejor forma si se asocia a otro como él por la misma razón de oferente , en la medida en que en forma colectiva tiene mayor fuerza social para obtener un mejor precio.
Si las cosas, son de esta manera , no se advierte luego , porque fundamento racional la situación se invierte y el propio sindicato y no una burocracia en sí se posiciona sobre los propios trabajadores a la manera en que un abogado enteóricamente mandatario, lernia apropiándose del conflicto que su cliente mantiene con otro sujeto .
El tiempo ha definido que esta apropiación de la condición de clase en la que objetivamente se sitúan sus asociados, por la estructura sindical cualquiera fuese quien la conduzca y cómo las conduzca, deja huerfano de la posibilidad de lucha autónoma a esos trabajadores, que usualmente no se reconocen en aquellos a los que genéricamente llama “los sindicalistas”.
Dada de esta manera la situación , el proceso de inversión ideológica que da porverdadero lo falso o lo que carece de realidad objetiva y con ello de necesidad como tal , la complejidad se acentúa con la advertencia específica, de que la relación de origen se expandido a una institucionalidad jurídica que pone al primario trabajador advertido por sus carencias que su existir esta ligado inexorablemente a la venta de fuerza de trabajo ,bajo la presencia de un armado de la otra parte de esa relacióno social primaria que no es otra cosa que el Estado y todos sus formatos, que se asemeja al dique o defensa erigido por la burguesía de conjunto para evitar el desborde de los trabajadores que se han identificado uno a otro como tales y en su caso a su represión violenta para evitar que esas aguas turbulentas se incrementen y superen esa represa, advertidos de manera política que no es inexpugnable.
Todo este fetichismo que termina normalizando el tránsito social por ciclos que implican momentos críticos que por tales dan origen y desarrollo a nuevos ciclos , necesita inexorablemente alimentar el fetiche mercantil y profundizar la alienación del trabajador, porque no hay mejor forma para evitar que una crisis derive en un episodio excepcional como la revolución , que dejar a esa revolución sin sujeto porque su sujeto ha dejado de ser tal para pasar lisa y llanamente a ser una cosa.
Todo el avance material en la generación de objetos , a los que se ve determinada una sociedad de producción generalizada de mercancías para poder ser tel, sin embargo se encuentra hoy con problemas de mayor grado de significación ,porque se come de manera fetichesca la base esencial de su existencia como tal , que son los recursos que aporta la naturaleza a la que ha agredido y agrede sin otro norte que la mantenció y el incremento de la tasa de ganancia. El capital ha asumido, sin que quienes lo reproducen a diario lo adviertan en manera suficiente, el rol del Dr. Frankestein pensando e imponiendo que es dador de vida, cuando en realidad es el factor de la monstruosidad y la negación de la vida que es la muerte , con rostro justificante de guerras, explotaciones de recursos contaminantes y degradantes, y miseria social .
En las cosas de los capitalistas concentrados , se trabaja sobre los hombres reduccidos a mercancías. En ese ser en el mundo, los capitalistas vacían sus escrementos sobre los propios fundamentos ideológicos de la revolución que los hizo nacer , vale decir, en cada minuto de su existencia el poder burgués se aleja de la igualdad, la libertad y la fraternidad y se acerca al hombre lobo del hombre .En ese despropósito que enuncia su agotamiento , ya que nació para generar algo al que hoy disfraza con ideología , pues ha producido lo inverso.
Mas temprano que tarde el trabajo político que demanda esto que denunciamos, requiere por sus mismos elementos objetivamente componentes, que se privilegie la cuestión subjetiva. Esto significa que la tarea es recuperar con trabajo de alta incidencia de la determinación voluntaria , al trabajador como tal reduciendo las implicancias del proceso de alienación por convicciones ideológicas y prácticas culturales que le permitan advertir que emprende en su vida cotidiana un camino hacia la nada y la caducidad individual como cualquier objeto al que se le determina en la producción misma su fecha de vencimiento y cese de toda utilidad.
El compromiso militante es por despojar al trabajador de su aceptación de un orden social que favorece a pocos , recuperar subjetividad por esfuerzo colectivo y determinación hacia un solo fin que no es otro que su emancipaición de toda esta aceitada maquinaria productora de barbarie. Lo inverso es someterlo a la condición pasiva de involucrarse en el fetiche de la forma jurídica que se corporiza en un sufragio y una urna , a los que se le otorga capacidades de generar definiciones que no son tales.
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